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Noticeu El Papá Francisco llegó a la Polonia e invitó a mirar el futuro con alegría y esperanza

Papap llego a Polonia

El Papa Francisco arribó a Polonia, hoy miércoles 27, para celebrar la 31° Jornada mundial de la Juventud en Cracovia. En el aeropuerto fue recibido por el Presidente polaco, Andrzej Duda y las autoridades de la Iglesia local. De allí se dirigió al Castillo de Wawel donde tuvo su primer encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. Fue la primera oportunidad de escucharlo en suelo polaco.

El legado de Polonia y Juan Pablo II

Dentro de su discurso el Papa Francisco destacó que “El pueblo polaco se caracteriza por la memoria. Siempre me ha impresionado el agudo sentido de la historia del Papa Juan Pablo II. Cuando hablaba de los pueblos, partía de su historia para resaltar sus tesoros de humanidad y espiritualidad.”

El Sumo Pontífice reafirmó la identidad cristiana de los polacos que “En esta perspectiva, han celebrado recientemente el 1050 aniversario del Bautismo de Polonia. Ha sido ciertamente un momento intenso de unidad nacional, confirmando cómo la concordia, aun en la diversidad de opiniones, es el camino seguro para lograr el bien común de todo el pueblo polaco.”

Cooperación, diálogo y memoria

El Santo Padre también habló del diálogo con los demás pueblos y la cooperación hacia los más necesitados, sobre todo a los refugiados: “Hace falta disponibilidad para acoger a los que huyen de las guerras y del hambre; solidaridad con los que están privados de sus derechos fundamentales, incluido el de profesar libremente y con seguridad la propia fe. También se deben solicitar colaboraciones y sinergias internacionales para encontrar soluciones a los conflictos y las guerras, que obligan a muchas personas a abandonar sus hogares y su patria. Se trata, pues, de hacer todo lo posible por aliviar sus sufrimientos, sin cansarse de trabajar con inteligencia y continuidad por la justicia y la paz, dando testimonio con los hechos de los valores humanos y cristianos.”

Además llamó a los polacos a poner sus decisiones como nación bajo la mirada de Jesús, “La noble nación polaca muestra así cómo se puede hacer crecer la memoria buena y dejar de lado la mala. Para esto se requiere una firme esperanza y confianza en Aquel que guía los destinos de los pueblos, abre las puertas cerradas, convierte las dificultades en oportunidades y crea nuevos escenarios allí donde parecía imposible.”

Recordó también como la Iglesia propicio instancias de reconciliación tanto con Alemania, como con Rusia, naciones vecinas pero que muchas veces hicieron sufrir al pueblo polaco. Para el Papa la buena memoria y el perdón permitieron a Polonia curar heridas profundas.

Respetar y acoger la vida

En el último tramo de su alocución, el Papa Francisco llamó a los polacos a mirar el futuro con alegría y esperanza. También reafirmó su llamado al diálogo respetuoso y constructivo para crear las mejores condiciones de vida para la sociedad civil.

Un llamado importante que realizó el Santo Padre fue a defender la vida, “serán aún más eficaces las políticas sociales en favor de la familia, el primer y fundamental núcleo de la sociedad, para apoyar a las más débiles y las más pobres, y ayudarlas en la acogida responsable de la vida. La vida siempre ha de ser acogida y protegida —ambas cosas juntas: acogida y protegida— desde la concepción hasta la muerte natural, y todos estamos llamados a respetarla y cuidarla.”

En el final, el Papa Francisco recordó que Polonia siempre podrá contar con la Iglesia Católica “para que, a la luz de los principios cristianos que han inspirado y forjado la historia y la identidad de Polonia, sepa avanzar en su camino en las nuevas condiciones históricas, fiel a sus mejores tradiciones y llenos de confianza y esperanza, incluso en los momentos más difíciles”.

Crónica de Camilo Genta para www.arquidiocesis.net