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" Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea 'Jubileo de la Tierra', precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra "
Papa Francisco

La Iglesia en los medios El futuro de la mano de Francisco

EL PAÍS |

EL PAPA HABLÓ DE LOS TEMAS MÁS CONTROVERSIALES PARA LA IGLESIA

La entrevista se desarrolló en tres sesiones durante tres días de agosto y fue publicada el martes. En ella el Papa Francisco conversó con el padre Antonio Spadaro, director de la revista jesuita “La Civiltà Cattolica” y mostró su proyecto de Iglesia “más sencilla, más profunda e irradiante”.

En esta primera entrevista el Papa Francisco incursiona en los asuntos más controvertidos del catolicismo: el aborto, la homosexualidad, el divorcio, la anticoncepción, el papel de la mujer, la toma de decisiones en el Vaticano; todos ellos como parte de dos grandes temas: la moral y el regreso a lo social.

En las tres conversaciones que mantuvieron el Papa y Spadaro, con quien dialogó en Santa Marta, la residencia vaticana donde Francisco vive desde marzo, el periodista se quedó impresionado por la austeridad de la habitación y la calidez del trato. “El ambiente es simple y austero. Sobre el escritorio, el espacio de trabajo es pequeño. Me impresiona lo esencial de los muebles y las demás cosas. Los libros son pocos, son pocos los papeles, pocos los objetos”, señala al inicio de la entrevista.

Spadaro también apunta que Francisco le había mencionado su gran renuencia a conceder entrevistas. “Me había confesado que prefiere pensar las cosas más que improvisar respuestas sobre la marcha en una entrevista. `No me reconocía a mí mismo cuando empecé a responder a los periodistas que me lanzaban sus preguntas durante el vuelo de vuelta de Río`, me dijo el Papa”.

La moral.

En la entrevista el Papa reconoce que la Iglesia Católica en los últimos años cayó en una grave crisis, con fieles que la abandonan por no sentirse acompañados por los pastores, y llama a encontrar un nuevo equilibrio porque, de otra manera, “el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes, de perder la frescura y el perfume del Evangelio”. Afirma que “la propuesta evangélica debe ser más sencilla, más profunda e irradiante”.

También arremete contra la obsesión por el tema sexual: “No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible. Yo he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello. Pero si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto. Por lo demás, ya conocemos la opinión de la Iglesia y yo soy hijo de la Iglesia, pero no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar”, dice el Papa.

Francisco revisará el edificio moral: desde el preservativo a las relaciones prematrimoniales, pasando por las parejas gays o los divorciados vueltos a casar, pero se tomará su tiempo para ir tomando decisiones.

Para él, el discernimiento es una guía para gobernar y tomar decisiones, incluso aquellas que afectan a su vida más cotidiana: “Desconfío de las decisiones tomadas improvisadamente”, afirma, y opina que el discernimiento requiere tiempo: “Son muchos, por poner un ejemplo, los que creen que los cambios y las reformas pueden llegar en un tiempo breve. Yo soy de la opinión de que se necesita tiempo para poner las bases de un cambio verdadero y eficaz. Se trata del tiempo de discernimiento”. Sobre el papel que tiene que adoptar la Iglesia en este momento histórico, el Papa es muy gráfico: “Veo con claridad que lo que la Iglesia necesita con mayor urgencia hoy es una capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones de los fieles, cercanía, proximidad. Veo a la Iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas”. Y como ejemplo indica: “En Buenos Aires recibía cartas de personas homosexuales que son verdaderos `heridos sociales`, porque me dicen que sienten que la Iglesia les ha condenado. Pero la Iglesia no quiere eso”, recuerda Francisco y señala que el rol de la Iglesia no es transmitir un “conjunto de doctrinas”.

El Papa también dijo que ve un mayor papel de la mujer en la Iglesia, pero sugirió que no incluiría un cambio en la actual prohibición al sacerdocio femenino.

“Hay que trabajar más hasta elaborar una teología profunda de la mujer. Sólo tras haberlo hecho podremos reflexionar mejor sobre su función dentro de la Iglesia. En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino”, dijo Francisco.

Volver a los social.

El otro gran tema de la entrevista es el regreso a lo social, a una Iglesia samaritana, pobre y comprometida con los pobres. No teorizar sobre la pobreza, sino vivirla, experimentarla, compartirla con quienes la padecen.

“Cuando se habla de problemas sociales, una cosa es reunirse a estudiar el problema de la droga de una villa miseria, y otra cosa es ir allí, vivir allí y captar el problema desde dentro y estudiarlo”, advierte el Papa en la entrevista.

“Hay una carta genial del padre Arrupe a los Centros de Investigación y Acción Social (CIAS) sobre la pobreza, en la que dice claramente que no se puede hablar de pobreza si no se la experimenta, con una inserción directa en los lugares en los que se vive esa pobreza. La palabra `inserción` es peligrosa, porque algunos religiosos la han tomado como una moda, y han sucedido desastres por falta de discernimiento. Pero es verdaderamente importante”, señala Francisco acerca de una inserción bien entendida y equilibrada.

Cuando habla sobre un modelo de gobierno para la Iglesia, el Papa apunta a la necesidad de diálogo y consultas: “Los consistorios y los sínodos, por ejemplo, son lugares importantes para lograr que esta consulta llegue a ser verdadera y activa. Lo que hace falta es darles una forma menos rígida. Deseo consultas reales, no formales”, dice.

Entrevista con el Papa

A finales de agosto, el Papa Francisco concedió una entrevista a la revista jesuita La Civiltà Cattolica. Para realizarla, el Papa se reunió tres días seguidos con el padre Antonio Spadaro, director de la revista, y conversó sobre la situación crítica de la Iglesia, sobre los temas controvertidos como el aborto, la homosexualidad, el divorcio, la anticoncepción, el papel de la mujer, y también sobre sus gustos y pecados. A la pregunta sobre quién es Jorge Mario Bergoglio, el Papa responde: “No sé cuál puede ser la respuesta exacta… Yo soy un pecador. Esta es la definición más exacta. Y no se trata de un modo de hablar o un género literario. Soy un pecador”.

SOBRE ARTE

Durante la conversación con el padre Antonio Spadaro, el Papa Francisco habló sobre sus favoritos en literatura, Dostoievski; pintura, Caravaggio; y música, Mozart. Él opina que en cada época el hombre intenta comprenderse y expresarse mejor a sí mismo. “Una cosa es el hombre que se expresa esculpiendo la Nike de Samotracia, otra la de Caravaggio, otra la de Chagall y, todavía, otra la de Dalí”, dijo. También sostuvo que las mismas formas de expresión de la verdad pueden ser múltiples, es más, “es necesario que lo sean para la transmisión del mensaje evangélico en su significado inmutable”.

Cuando Spadaro le pregunta cuándo deja de ser válida una expresión del pensamiento, el Papa sostiene que esto sucede cada vez que se pierde de vista lo humano. “Podemos representar el pensamiento engañado en la figura de Ulises ante el canto de las sirenas, o como Tannhäuser, rodeado de una orgía de sátiros y bacantes, o como Parsifal, en el segundo acto de la ópera wagneriana, en el palacio de Klingsor”.

REACCIONES Y CRÍTICAS AL PROGRAMA REFORMISTA

-“Es probable que al relanzar de una manera tan fuerte los principios del Concilio Vaticano II, se desate una ola de protestas dentro de la Iglesia contra las enseñanzas del pontífice”, advierte en un editorial en el diario Il Corriere della Sera el vaticanista Luigi Accattoli.

-“Francisco representa a las mayorías silenciosas de la Iglesia, es decir a la mayoría moderada que no quiere cambiar las enseñanzas, pero sí el tono”, explica el vaticanista estadounidense John Allen, convencido de que el Papa argentino perderá el apoyo de los sectores más conservadores. Además, la confesión inédita en la que se define como “no de derechas”, le costará antipatías y simpatías en muchos países y medios políticos.

-El teólogo disidente suizo Hans Kung pidió al Papa en una columna en la prensa italiana que tome las medidas que considera “necesarias”. “Aquel que hoy busca siempre soluciones disciplinares, el que tienda a la seguridad doctrinal de modo exagerado, el que busca obstinadamente recuperar el pasado perdido, posee una visión estática e involutiva. Y así la fe se convierte en una ideología entre tantas otras”, advirtió.

-El obispo de San Sebastián, Mons. José Ignacio Munilla, criticó que el texto de la entrevista del Papa Francisco fue manipulado por diversos medios de comunicación de todo el mundo, que intentaron presentar al Santo Padre como opuesto a la lucha pro-vida y pro-familia, concretamente en los temas del aborto y la homosexualidad, así como partidario de una suerte de “izquierda” de la Iglesia.