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La Iglesia en los medios El declive del grupo Moon en Uruguay- Se cita al Pbro. Pastorino

EL OBSERVADOR |

En los tiempos actuales, caracterizados por la primacía de internet y la hipertextualidad, el cierre de un periódico impreso no es algo sorprendente. “Cambios en los hábitos de lectura de los consumidores” alegaron las autoridades del diario UNoticias como motivo del cese de sus rotativas después de casi 31 años de actividad, lo que motivó la ocupación de la redacción por parte de los trabajadores que desalojoraron el jueves pasado por decisión de una asamblea que aceptó la propuesta de pago de la empresa.

Pero detrás del cierre de UNoticias se encuentra, en realidad, el paulatino decaimiento de la Iglesia de la Unificación, también conocida como la “secta” Moon, que en la década de 1980 llegó a ser uno de los grupos económicos más poderosos del país. Su líder y “mesías”, Sun Myung Moon, de 92 años, fue hospitalizado en grave estado el 13 de agosto.

Tras el cierre del diario, el Grupo de la Unificación aún cuenta con el hotel Radisson, entre otras propiedades, aunque su situación financiera está cuestionada.

Fuentes ligadas al Ministerio de Turismo dijeron que habían advertido a representantes del grupo sobre la difícil situación del Radisson y señalaron la falta de inversión en el recinto, las quejas de huéspedes sobre sus servicios, así como el peligro de perder la franquicia.

Según publicó el semanario Brecha, desde la remodelación del casino el hotel ha quedado a un lado.

El cierre del diario está estrechamente ligado a que el hotel dejó de pasarle dinero hace unos meses –estiman que el monto del traspaso oscilaba entre los US$ 40 mil y US$ 50 mil mensuales–. De acuerdo a un integrante del grupo Moon que prefirió no ser nombrado, el diario no fue rentable en toda su historia y siempre dependió de las inyecciones de dinero del movimiento.

Según afirmaron la fuentes del hotel y el diario, el gobierno está “preocupado” por el panorama.

No obstante, el ministro de Trabajo Y Seguridad Social, Eduardo Brenta, señaló que “no tienen ningún motivo para pensar” que la situación sea diferente a la expresada por el presidente del grupo Moon en Uruguay, Chi Sung Shin, quien negó en un comunicado que el grupo fuera a retirarse del país.

Por otra parte, el Radisson cerró hace dos meses su restaurante del piso 25 para almuerzo y cena y envió a 19 trabajadores al seguro de paro, de acuerdo a su gerente general, Peter Schwarte.

El hotel cuenta, además, con una deuda con la Intendencia Municipal de Montevideo por tributos impagos, dijo Arturo Echeverría, de Recursos Financieros de la comuna. Schwarte señaló que la misma está siendo canalizada a través de un convenio.

“El hotel no es deficitario, nunca lo ha sido. A veces no hay suficiente plata para hacer arreglos, pero eso es cuestión de tiempo”, indicó el gerente del Radisson, aunque admitió que en los últimos dos meses bajó 7% la ocupación debido al cierre de Pluna, la situación en Argentina y el aumento de la oferta hotelera.

“Tenemos contrato hasta 2020. Hay peores Radisson en el mundo que este. En el sondeo que hacen estamos ubicados en el número 49-50 de 153 (hoteles de la franquicia). ¿Por qué nos van a sacar?”, se preguntó Schwarte. No obstante, la fuente empresarial sostuvo que se necesita una inversión de US$ 3 millones para poner a punto el establecimiento.

El gerente reconoció que se quiere vender o alquilar la vieja torre Victoria y usar ese dinero para la renovación del hotel.

No obstante, el retroceso del poder del movimiento, de acuerdo a la prensa extranjera, no solo está sucediendo en Uruguay sino en el resto del mundo. News World Communications –el grupo de medios de los “moonies” como los llama peyorativamente la prensa estadounidense– que incluye al diario Washington Times y la agencia de noticias United Press International, ha sufrido embates financieros en el último año, mientras que se estima que el periódico  ha perdido US$ 2 millones desde su fundación en 1982.

El “tercer Adán” 
El aparente ocaso del grupo Moon contrasta, sin embargo, con el poder que llegó a tener el movimiento en la década de 1980 a nivel religioso y como grupo económico.

Todo comenzó cuando el hijo de una familia de campesinos protestantes de Corea del Norte, posteriormente devenido millonario, dijo haber sido visitado por Jesús en 1936, cuando tenía 16 años.

Jesús le habría indicado que continuase con la obra en la que él fracasó por no haber tenido mujer ni  hijos, así como por no haberse convertido en rey de Israel. Moon, quien posteriormente fundó la Iglesia de la Unificación en 1954, asegura ser el “tercer Adán”, que vino a completar la tarea incumplida por el anterior mesías, lo que implica establecer el Reino de Dios en la Tierra y alumbrar una raza de hombres sin pecado.

Seguramente teniendo esto en mente es que Moon procreó 15 hijos, según confirmó Kazhuhiro Tsusaka, presidente de la Iglesia Moon en el país, llamada Federación de Familias para la Paz y la Unificación Mundial en Uruguay, que tiene su sede en una casona sobre la calle 19 de Abril, en el Prado.

A unos 200 metros está la Quinta de Berro, donde durante años funcionó la embajada argentina. Hoy es también propiedad del grupo Moon y es utilizada mayormente para realizar seminarios.

Tsusaka sostiene que Moon se casó en dos ocasiones, algo que el sacerdote católico Julio Elizaga y los medios de comunicación contradicen, ya que aseguran que Moon se habría casado cuatro veces, la última con una joven de 18 años cuando él tenía 40, y de hecho fue acusado en Corea del Norte por adulterio y libertinaje. Su movimiento también es reconocido por  los casamientos en masa.

Los problemas con la Justicia no acabaron allí. En 1982, 11 años después de fijar residencia en EEUU, fue encarcelado por fraude fiscal durante 13 meses. No obstante, el culto se extendió rápidamente por todo el mundo, a través de misioneros y de la organización Causa Internacional, que era su brazo político y de formación, cuyo director era el coronel Bo Hi Pak, mano derecha de Moon.

El movimiento se expandió levantando la bandera de lucha contra el comunismo. Al Grupo Moon se lo vinculó en estos tiempos con el Plan Cóndor, las dictaduras en América Latina y con Richard Nixon y George Bush (padre), entre otros políticos “conservadores”.

El buen relacionamiento con este último quedó en evidencia cuando Bush asistió al lanzamiento del diario regional del movimiento, Tiempos del Mundo, en Buenos Aires en 1997. Elizaga señaló que el grupo tenía organizado un club de expresidentes sudamericanos.

De acuerdo al libro La secta Moon: carrera política y estrategia internacional, de Juan de Montemayor, Bo Hi Pak se reunió en 1981 con el presidente de facto Aparicio Méndez, fecha a partir de la cual comenzaron las inversiones del grupo en Uruguay.

No obstante, un integrante del movimiento que pidió reserva sobre su identidad señaló que la relación de la agrupación con la dictadura es un “mito” porque durante “el grueso de la represión en América Latina el movimiento ni existía, a excepción de los misioneros”.

El poder del Grupo Moon, que en la actualidad –según su iglesia– está presente en unos 190 países, se fue incrementando al punto de tener todo tipo de inversiones, incluyendo bancos, tierras, medios de comunicación, hoteles y productos farmacéuticos (como el Ginseng), así como negocios navieros y pesqueros.

Pero fue en Uruguay donde el grupo estableció su punto de partida para la expansión en la región

La plataforma uruguaya
De acuerdo a la fuente del movimiento, Uruguay fue elegido porque “era un país laico, pero no descreído de la existencia de un ser superior”; debido a su condición de Estado bisagra entre Argentina y Brasil, su buena imagen  y por ser un país pequeño, donde los logros podían ser más visibles.

No obstante, una investigación del diario Chicago Tribune en 1994 sobre la incidencia del grupo en Uruguay deslizó que el motivo podía estar más basado en el régimen del secreto bancario.

Según Elizaga, el primer centro de la Iglesia de la Unificación detectado en el país data de 1978. Pero el inicio del imperio de los Moon en Uruguay comenzó en 1981 cuando se hizo con el 49% del paquete accionario del Banco de Crédito. En 2002 la entidad cerró.

La Comisión Investigadora del sistema financiero y bancario concluyó que el banco se expuso a una concentración de “riesgo” al otorgar créditos en beneficio de las empresas vinculadas al Grupo de la Unificación por un valor aproximado de US$ 100 millones sobre el total de préstamos, que al momento de la suspensión de las actividades representaban US$ 600 millones.

Luego vino la adquisición de la Imprenta Polo, el hotel Victoria Plaza (hoy Radisson), el edificio de Seusa, el astillero Atenil, entre otros, así como un intento frustrado de construir un puerto en Puntas de Sayago, a través de la empresa Cerro Freeport, por el cual el Estado indemnizó con US$ 28 millones al Grupo Moon tras dejar sin efecto la concesión portuaria.

Últimas Noticias fue fundado en 1981. Si bien en la actualidad los exempleados del diario señalan que no había ningún tipo de incidencia del movimiento en la producción periodística, la postura a los inicios del periódico fijó posición el editorial: “Estamos plenamente identificados con el proceso que arranca cuando las Fuerzas Armadas irrumpen en el espacio político de la patria en febrero de 1973 y que lleva lúcidamente al país al encuentro de sus tradiciones”, según recoge Historia de la Prensa en el Uruguay. Desde La Estrella del Sur a Internet, de Daniel Álvarez Ferretjans.

En Uruguay incluso se formó el Grupo de los 33, cuyo secretario general era Jorge Guldenzoph, y que tenía como objetivo que “gente de distintos ámbitos presentara a las esferas de la sociedad la visión que el reverendo Moon tenía para Uruguay”, expresó la fuente del movimiento, quien afirmó que Moon estuvo viviendo en el país durante un año en la década de 1990, a lo que se le sumaron varias visitas hasta 2000.

Reconoció, además, vínculos con sectores de la masonería, la Iglesia Católica y el judaísmo. De acuerdo al libro del diputado colorado Fernando Amado El padrino, Óscar Magurno fue un importante operador del grupo Moon.
El reverendo Moon volvió a visitar Uruguay en 2005 junto a su esposa y en esa ocasión Tabaré Vázquez y su mujer los recibieron en el Palacio Legislativo.

De público conocimiento fueron las donaciones del grupo al programa de salud bucal impulsado por Vázquez y la entrega de un barco, que se atribuyó como una donación directa al expresidente, pero que terminó siendo destinado para “llevar niños a conocer el mar”.

Cisma familiar
Pese a que el propósito de Moon, según establecen sus enseñanzas en la “biblia” del culto, Los Principios Divinos, era dar a la Tierra una raza de hijos sin pecado para la fundación de una sociedad perfecta, lo cierto es que los problemas aparecieron dentro de su propia prole. En la actualidad existe un conflicto entre el brazo de negocios de la Iglesia, la fundación Tongil, a cargo del cuarto hijo de Moon, Kook-jim, y el hijo menor del líder, Hyung-jin, que maneja la parte religiosa.

“El líder del grupo económico acá (Shin) responde a un líder espiritual. Pero este no tiene poder económico”, sostuvo el miembro del grupo Moon, quien señaló esta como una de las causas que llevaron al cierre del diario.
Por su parte, el blog de los trabajadores de UNoticias publicó esta semana un artículo en el que sostienen que el reverendo Moon hace tiempo que “no está al tanto de lo que sucede por estos lares” y que  “quien decidió y seguramente “le bajó el dedo” al diario fue Shin.

No obstante, para el psicólogo especializado en sectas Álvaro Farías, una de las razones fundamentales del retroceso del grupo en el mundo fue la derrota del comunismo.

“La secta perdió su razón de existencia”, sostuvo; “no merece preocupación hoy en día. Los que representan un riesgo son los grupos terapéuticos new age y las terapias alternativas”.

Los expertos consultados afirman que el Grupo Moon fue una secta en sus tiempos de auge en el país, aunque desconocen si lo sigue siendo en la actualidad.

De acuerdo al sacerdote Miguel Pastorino, especialista en el tema, una secta generalmente enmascara sus propósitos religiosos detrás de una pantalla y está dirigida por un líder carismático que tiene la pretensión de ser el “último eslabón de la revelación”.

Farías sostiene que el grupo Moon disponía de un manual de captación en el que decía que tenían que agradar a quienes los escuchaban, para que esa persona necesitara volver a verlos. “Ahí está claro el tema de la manipulación”, indicó.

En 1986 Elizalde fue denunciado por el exvocero del grupo Moon, Julián Safi, por declarar que “la secta Moon a unos los compra, a otros los amenaza, a otros los transforma en adeptos, intentando silenciarlos a todos”.

No obstante, de acuerdo a Tsusaka y al vicepresidente de la Iglesia de la Unificación, Raúl Rey, el sector religioso no tiene nada que ver con el grupo empresarial en Uruguay en la actualidad y, es más, les molesta mucho esa asociación porque los perjudica y los hace ser discriminados.

“Ahora es mejor que antes, pero hubo un tiempo en el que hubo mucha persecución”, denunció Rey. Tsusaka dijo que para mandar a sus hijos al colegio vende alimentos en la feria.

Rey negó que sean una secta y comparó el supuesto lavado de cerebros por el que han sido acusados con los retiros espirituales para los católicos.
Aunque Tsusaka y Rey reconocieron que el movimiento se encuentra en un período de transición ante el grave estado de salud de su mesías, negaron que la cantidad de fieles esté disminuyendo en Uruguay, que, de acuerdo a sus cálculos, son entre 1.000 y 1.200 personas (otras fuentes indicaron unas 500) y en el mundo unos 3 millones.

No obstante, son 45 familias las que suelen asistir al servicio dominical de los domingos. El mismo se realiza en el living de la casa donde funciona la sede de la iglesia en Montevideo, con pocos más objetos que algunas sillas, una gran araña en el techo y un cuadro del reverendo Moon y su señora.