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" Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea 'Jubileo de la Tierra', precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra "
Papa Francisco

La Iglesia en los medios El debate sobre la laicidad no es un tema agotado [Opinión]

LA REPÚBLICA |

En los últimos meses ha aparecido en el escenario de los debates, todo lo relacionado con la laicidad. Algo, por cierto, que estaba fuera del calendario y que no se practicaba desde hace años.

Pero hoy los hechos muestran que no es un tema agotado, sino que está cobrando una nueva dinámica y esto se presenta en relación a los intentos de que la enseñanza privada esté dirigida por instituciones religiosas.

Hace pocas horas el diputado y profesor José Carlos Mahía (FA) presentó una serie de informes preocupado por la visita de un obispo a una escuela. Pero se sabe que hay otras situaciones similares que han mostrado que la laicidad ha sido perforada.

Estamos, entonces, ante un renovado debate que hay que abordarlo con seriedad. Para ello proponemos que nos hagamos la siguiente pregunta: ¿a quién perjudica la práctica de la laicidad?

Por lo general, es la Iglesia Católica y sus adherentes los que creen que la laicidad es una propuesta ideológica contraria a los creyentes. Y eso no es así.

Uruguay y su laicidad han mostrado que son un fuerte escudo para los creyentes católicos, quienes en estas tierras no han sido perseguidos y mucho menos maltratados.

La laicidad crea un cuadro cultural impregnado de paz y de respeto por las diversas ideas y por las distintas religiones, así como por aquellos que son profundamente ateos.

Nuestro país no necesita de tensiones internas vinculadas a la filosofía, cuando se trata de desarrollar el pensamiento separando a la iglesia del Estado.

Es bueno recordar que el Frente Amplio es un gran ejemplo de ese respeto por las creencias del otro, al grado que cristianos y marxistas conviven, unidos por el programa y la experiencia política común. Y es esa convivencia lo que ha permitido que creyentes y ateos, dentro de esa coalición y movimientos, sean fervientes impulsores de la educación pública: laica, gratuita y obligatoria.

Por todo eso, no fue casualidad la amistad profunda entre el cura Luis “Perico” Pérez Aguirre y el general Líber Seregni, quienes dejaron múltiples enseñanzas relacionadas con la práctica de la laicidad.

Es de esperar que el país retome el rumbo sobre la laicidad, sin caer en un espíritu estrecho, sectario, profundamente regresivo, que termine dividiendo a los uruguayos.