Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios Editorial [Galería]

BÚSQUEDA |
https://www.busqueda.com.uy/nota/editorial-33

Por Adela Dubra.

Su antecesor generaba poca simpatía en la población. Tenía un estilo confrontativo y daba una imagen de una persona reaccionaria. En cambio, desde que está al frente de la Iglesia en Uruguay, el cardenal Daniel Sturla ha demostrado tener estrategia. “Siempre casa de puertas abiertas y nunca club de perfectos”, dice en la primera página de un ambicioso libro que escribió donde recorre 400 años de presencia de la institución en el país.

Sturla está batallando en varios frentes. Tiene que hacerlo: según una encuesta de Factum de 2017 referida a las instituciones que generan mayor confianza en los uruguayos, el orden es: los bancos, la Policía, la Justicia, las Fuerzas Armadas y allí, en quinto lugar, aparece la Iglesia.

Fue el primer arzobispo en visitar la sede del Pit-Cnt. Se reúne con cámaras empresariales e instituciones sociales, como la Asociación de Familias de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans y Homoparentales del Uruguay. La Iglesia tiene una radio y, desde hace dos años, su propio canal web, además de ser activa en redes sociales.

El libro De la matriz, presentado recientemente y que reseñamos en estas páginas, fue escrito por el propio Sturla y los licenciados Paulo Olascoaga y Natalia Espasandín. Es un volumen abarcativo y llama la atención por su bien lograda estructura y sus fotos. La parte histórica quizá sea más conocida (empezando por Artigas y su influencia franciscana), mientras que lo menos difundido son sus contribuciones en áreas como la música, las ciencias —hay una foto formidable del observatorio meteorólógico del Colegio Pío en 1904 que muestra el nivel de sofisticación que se manejaba allí—, la educación, la prensa, el cooperativismo. En el agro, por ejemplo, recuerda que fue un jesuita quien introdujo la técnica de mochar los animales; fue en la estancia Nuestra Señora de los

Desamparados, en Florida. También fueron los jesuitas quienes instalaron el primer molino del país y hay una foto que lo consigna.

Se aborda la irrupción de la dictadura y aparece la imagen del entonces arzobispo Carlos Parteli en la sede del Partido Comunista en el velorio de los estudiantes asesinados en 1972; según el texto, la Iglesia permaneció como única institución no gubernamental que seguía funcionando “más o menos regularmente” durante la dictadura, en la que dice que hubo unos treinta desaparecidos. Se subraya el papel del Serpaj, de Luis Pérez Aguirre, y también el de la Comisión para la Paz.

El libro toma personajes de todos los rubros: el médico Luis Pedro Lenguas, Alberto Gallinal (creador de Mevir), los arquitectos Mario Payssé Reyes y Eladio Dieste, el técnico de la selección uruguaya campeona del mundo de 1950 Juancito López, Wilson Ferreira y a todos los presenta como practicantes. También la vedette Martha Gularte, que concurría habitualmente a los Conventuales y hasta escribió un libro con los principales episodios de la Biblia en verso. Dedica varias páginas a reivindicar el mate como un aporte jesuita, porque si bien los indios consumían yerba, fueron los jesuitas los que incorporaron la bombilla (según el libro, el uso indígena primitivo consistía en la masticación directa).Leer De la matriz es confirmar que Sturla sabe tomarle el pulso a la sociedad uruguaya. Con esa primera aclaración de la no perfección, advierte al lector que en este libro no encontrará autocrítica, referencias a los casos polémicos que ha vivido la Iglesia, ni al celibato, al aborto, la pedofilia ni a posibles reformas.

El hecho de que en 2017 la Junta Departamental le haya negado la posibilidad de instalar una imagen de la Virgen en la rambla del Buceo parece no haber amedrentado a Sturla, que ha logrado sacar a los católicos a las calles. Pero existe una barrera por la cual la institución no logra provocar empatía, aunque se conocen  los logros de liceos como el Jubilar o el movimiento Tacurú o los numerosos grupos que salen a dar comida o ropa a la gente que está en la calle.

Este libro busca marcar presencia en otros ámbitos. Hay una expresión que le gusta repetir a Sturla: “La Iglesia es la partera de la patria”.