Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios Dos de las tres cátedras de ginecología rechazan el decreto del aborto

EL OBSERVADOR |

Postura. Los grado cinco Justo Alonso y Washington Lauría son contrarios a la norma; el tercer catedrático es Leonel Briozzo

Varios ginecólogos rechazan el decreto del aborto.

Más allá de sus creencias personales, dos de los tres grado cinco de ginecología están en contra del decreto que reglamenta la ley de interrupción voluntaria del embarazo.

Justo Alonso dirige una de las cátedras en el Pereira Rossell y Washington Lauría está al frente de la cátedra que funciona en el hospital de Clínicas. Ambos tienen posturas críticas respecto al texto reglamentario y al proceso de gestación de este. El tercer catedrático es el subsecretario del Ministerio de Salud Pública (MSP), Leonel Briozzo.

Tanto Alonso como Lauría aseguraron a El Observador que las cátedras de la Facultad de Medicina “no fueron consultadas” por el MSP respecto al decreto que instrumenta el aborto legal.

Alonso dijo que su rechazo no responde a motivos religiosos (es ateo), sino a cuestiones vinculadas con la instrumentación. Le parece “un exceso” que la mujer embarazada deba consultar tres veces antes de abortar. Cuestionó también aspectos como la confidencialidad al tener que completar más de un formulario y tener que “ir a una policlínica aparte” para consultar.

Lauría está en contra por sus convicciones personales, pero también por el contenido del decreto, que en su opinión “tiene múltiples fallas”. El especialista entiende que el MSP es “autoritarista” al prohibir al médico dar su opinión a la paciente. “Es el único tema en el que sucede algo así”, apuntó.

El catedrático afirmó que en el Clínicas no hay un asistente social y un psicólogo disponibles a diario para integrar los equipos interdisciplinarios. La dirección del hospital dispuso la reorganización del personal para que no pasen muchos días sin atención. Aun así, si una usuaria llegara un viernes de noche con los plazos ajustados para abortar, eso generaría un problema, ya que los fines de semana no hay psicológos ni asistentes sociales.

Participación de ginecólogos

Ambos criticaron que la Sociedad Ginecotocológica del Uruguay (SGU) quedó afuera del proceso, a pesar de que el presidente de la organización, Gustavo Ferreiro, solicitó en varias oportunidades “participar activamente” de él. Las autoridades del MSP respondieron, también en varias instancias, que se involucraría a los especialistas. Briozzo dijo tras la aprobación de la ley que era “fundamental” que la SGU participara “de manera muy comprometida”.

Sin embargo, esa participación no fue tal. Leticia Rieppi, la encargada de Salud Sexual y Reproductiva del MSP, reconoció a El Observador que solo hubo una “reunión informativa” con la SGU y con la Sociedad de Ginecotocología del interior.

“Ellos plantearon las dificultades que veían, que eran las que todo el mundo vio: la conformación de los equipos multidisciplinarios y la objeción de conciencia”, dijo Rieppi. Para la jerarca, esas preocupaciones fueron contempladas en el decreto.

A pesar de los cuestionamientos de Alonso y Lauría, Ferreiro dijo a El Observador que “la sociedad no tiene ninguna queja formal” sobre el tema. El dirigente cree que la reunión que mantuvieron con Rieppi fue suficiente. “No somos políticos, no tenemos que hacer decretos”, ironizó.

Sin embargo, Lauría entiende que la falta de participación en el proceso impactará en la cantidad de objeciones de conciencia que se presentarán. Según un relevamiento de El Observador, ya hay al menos 30 objetores.

En el Clínicas, el catedrático tiene una hoja en la que el personal debe manifestar si objetará o no. “No para controlar, sino para saber con qué personal contamos”, aclaró. Aunque recién firmó 10% de los ginecólogos, ya se puede ver que la mitad apelará a la objeción de conciencia. “Es más o menos lo que va a pasar a nivel nacional”, advirtió.

¿Eso puede complicar la aplicación de la ley? Lauría prefirió no responder esa pregunta, pero opinó que “si al MSP le preocupara, habría consultado a los ginecólogos”.

MSP no revocará el decreto

Más de 100 médicos (entre los que predominan ginecólogos) presentaron la semana pasada un recurso de revocación y jerárquico contra el decreto del aborto, básicamente porque entienden que la norma “limita la objeción de conciencia”.

La ONG de origen católico Madrinas por la Vida también presentó un recurso de revocación porque cree que el decreto contradice la ley en varios aspectos.

Según adelantó Rieppi, el MSP ya analizó los argumentos de ambos recursos y desde el punto de vista legal “no hay nada revocable”. La jerarca aseguró que el decreto “contempla la ley” y negó que existan contradicciones.

Esta semana llegará al país la importación de mifepristona, el fármaco que se combinará con misoprostol para abortar. Rieppi aclaró que la guía técnica prevé que las interrupciones pueden ser solo con misoprostol.

APUNTE

”Desconocimiento general de la ley”

Washington Lauría, ginecólogo grado cinco, dijo que en el colectivo médico “muy pocos leyeron la ley” de interrupción voluntaria del embarazo. “Hay un desconocimiento general”, que según dijo también alcanza a las usuarias. En el Clínicas, donde trabaja, hubo “solo un par de consultas” desde que se legalizó el aborto. Allí nacen unos 1.000 niños al año y generalmente son embarazos con patologías.