Iglesia al día

" El Tiempo de la Creación es un tiempo para renovar nuestra relación con el Creador y con toda su maravillosa obra, la naturaleza, por medio de la celebración, la conversión y el compromiso. "
Tiempo de la Creación

La Iglesia en los medios “Dios no necesita dinero sucio”

LA REPÚBLICA |

CONTRA EMPRESARIOS EXPLOTADORES DE TRABAJADORES

El papa Francisco criticó ayer a “algunos benefactores” de la Iglesia cuyo “dinero es fruto de la sangre” de los trabajadores maltratados y les instó a quemar sus cheques porque “el pueblo de Dios no necesita dinero sucio”.

En la audiencia general, ante 30.000 fieles reunidos en la plaza San Pedro, el Papa se apartó del texto previsto para criticar severamente a aquellos que se dicen cristianos y que explotan al prójimo. “Pienso en algunos benefactores de la Iglesia, que vienen a donar su ofrenda a la Iglesia, ¡y su ofrenda es fruto de la sangre de tanta gente maltratada, esclavizada, mal pagada en el trabajo!”, insistió, visiblemente enojado.

“A ellos, les digo: por favor, retoma tu cheque y quémalo. El pueblo de Dios, es decir, la Iglesia, no necesita dinero sucio, sino corazones abiertos a la misericordia de Dios”, continuó. Además, recordó que Dios perdona siempre a quien se arrepiente, “aunque sea el peor de los hombres o la peor de las mujeres. Tener un Padre así nos da esperanza, nos da confianza”.

“Cuando uno se siente pecador, debe ir al Señor, igual que cuando uno se siente enfermo va al médico. ¡Si va al brujo, no se cura!”, agregó Francisco. En sus viajes y en Roma, Jorge Bergoglio critica a menudo la explotación, la esclavitud, la precariedad social, las mafias, el trabajo y reclutamiento de niños o las redes de traficantes de seres humanos.

El Papa propició la organización de varios seminarios en el Vaticano sobre estos temas, en colaboración con la Policía de varios países. Suele denunciar insistentemente los beneficios de los vendedores de armas y la explotación de las piedras preciosas. De Calabria a México, no cesa de repetir a los mafiosos y a los criminales que van a misa el domingo que o bien se arrepientan o bien dejen de ir a la iglesia.