Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Crece oposición al aborto legalizado

EL OBSERVADOR |

El impulso del movimiento Provida y el creciente rechazo popular a la despenalización del aborto enfatizan la profunda claudicación en que cayó el Frente Amplio al aprobar esa ley, con el apoyo inesperado y decisivo del diputado opositor Iván Posada, del Partido Independiente. Provida agrupa a una veintena de organizaciones que defienden el primero y principal de los derechos humanos, que es el derecho a la vida. Hace unos días inició una recolección de firmas que no está dirigida en forma directa a habilitar una consulta popular para derogar la perniciosa ley. Las firmas serán entregadas a los candidatos presidenciales de los partidos para la elección de 2014 como aliciente a que, desde su posición personal o sus partidos, generen una convocatoria para dejarla sin efecto.

El diputado nacionalista Pablo Abdala ya promueve un plebiscito derogatorio, respaldado por el vuelco de la opinión pública contra la despenalización. Una reciente encuesta de Cifra mostró no solo que el 66% de la población, o sea dos tercios de los uruguayos, están a favor de que el espinoso tema sea finalmente definido en un plebiscito por la opinión de todos los ciudadanos. Esta mayoría se registró en militantes de todos los partidos, incluyendo a los del Frente Amplio. Más trascendente es que en dos meses quienes están dispuestos a votar por la derogación saltaron del 34% en setiembre al 42% en la actualidad. Los que se pronunciaron a favor de mantener la ley fueron 45% de los encuestados, nueve puntos porcentuales menos que meses atrás. Estas cifras suponen un empate técnico de opiniones, ya que el margen de error de toda encuesta es del 3%.

La ley que autoriza el aborto por sola voluntad de la mujer hasta las 12 semanas de embarazo se encuentra en proceso de reglamentación, punto en el que existen discrepancias entre los partidos. Mientras gana fuerza la probabilidad de una consulta popular, es esencial que la postergada reglamentación reconozca la objeción de conciencia de las instituciones privadas de salud que se niegan a que se practique el aborto en sus instalaciones y de los muchos médicos que asumen individualmente igual posición. Entre quienes se oponen a la legalización del aborto figura el ex presidente Tabaré Vázquez, cuya probable candidatura para las próximas elecciones puede fortalecer el movimiento contra esa agresión a la vida. Durante su presidencia, Vázquez vetó, con sensatez y valentía, una ley similar que el Frente Amplio había logrado aprobar en el Parlamento después de 20 años de intentos frustrados, actitud que no compartió el presidente José Mujica al promulgar la nueva ley.

El tema divide a los legisladores de todos los partidos, tanto en la izquierda como en la oposición. Los defensores de la despenalización basan sus argumentos en el derecho de las mujeres a decidir sobre embarazos indeseados y al propósito, loable pero mal encarado, de protegerlas de los riesgos sanitarios de los abortos clandestinos. Ninguno de estos dos objetivos puede buscarse a expensas de la extinción legal de un ser humano, que es exactamente lo que ocurre cuando se corta la vida de una persona que, hasta en los aspectos jurídicos consagrados en tratados internacionales ratificados por Uruguay, ya existe en el vientre de la madre desde el momento de la concepción.