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La Iglesia en los medios Condena del Papa a mafia que asesinó a niño de 3 años

EL PAÍS |

“Los mafiosos no están en comunión con Dios”, afirmó

“La Ndranghetta es la adoración del mal, de la destrucción del bien común. Los mafiosos no están en comunión con Dios”, afirmó el Papa Francisco al visitar la localidad de Calabria donde la mafia calabresa asesinó a un niño de tres años.

Banderas de colores, aplausos y gritos de miles de personas acompañaron al Papa a lo largo de su primer viaje al municipio sureño italiano de Cassano allo Jonio (Calabria). “No más víctimas de la Ndranghetta. Esto no puede volver a suceder, que ningún niño vuelva a sufrir de esta manera”, condenó.

Su Santidad partió en helicóptero desde su basílica en la Ciudad del Vaticano con dirección a Calabria para condenar los crímenes, en una región que se ha visto castigada por los enfrentamientos entre familias de la mafia en varias ocasiones durante los últimos meses.

Se dirigió primero a la cárcel de Castrovillari, en la provincia de Cosenza, donde saludó y conversó con los policías que custodian la prisión y sus familiares, así como con los 200 presos, tanto hombres como mujeres, que cumplen condena en este centro.

Entre los delincuentes encerrados se encuentra el padre de Nicola Campolongo, “Coco” como le conocían en el pueblo, el niño asesinado y quemado el pasado 20 de enero por la Ndranghetta por un ajuste de cuentas, según determinaron entonces los investigadores.

A él y a los otros doscientos criminales Francisco les pidió que se arrepintieran de sus pecados. Un arrepentimiento, dijo, que tiene que ir acompañado de una labor por parte de las instituciones penitenciarias que logre “la verdadera reinserción social” de estas personas para que, así, sus penas no sean “un simple instrumento de castigo y represión”.
Encuentro.

Durante su visita a la cárcel, Francisco intercambió unas palabras con los familiares del niño asesinado, un acto que inicialmente no estaba previsto en su agenda, y les tranquilizó asegurándoles que reza todos los días por él.

Esta visita histórica, simbólica contra los crímenes de la mafia italiana, prosiguió con la llegada del pontífice argentino al pueblo de Cassano allo Jonio.

Montado en su papamóvil, Francisco recorrió las calles del pueblo calabrés, saludando a los miles de habitantes que se agolpaban en las aceras y se asomaban en sus balcones para verle. Durante su estancia, visitó el hospicio “San Giuseppe Moscati” que presta cuidados paliativos a enfermos terminales y luego, se reunió con los sacerdotes del pueblo en la catedral de Cassano. A ellos les pidió que trabajen por el bien de las familias en estos momentos de crisis y les instó a desarrollar su labor al servicio de la Iglesia, huyendo de “la cultura subjetiva actual que ensalza el `yo` hasta idolatrarlo”, dijo.

Después de almorzar con los pobres del pueblo que son atendidos por la diócesis de Cassano, Francisco se dirigió a Síbari, en la vecina provincia calabresa de Cosenza, donde el pasado marzo murió asesinado el sacerdote Lazzaro Longobardi tras negarse a aceptar una extorsión.

Pese a la alta temperatura, allí le esperaban, miles de fieles católicos de Calabria y de otras regiones italianas, entre los presentes se encontraban muchos jóvenes a los dedicó un mensaje de aliento y les pidió que renunciaran a la violencia.

“Vosotros los jóvenes, no os dejéis robar nunca la esperanza. Adorando a Jesús en vuestros corazones y permaneciendo junto a él sabréis oponeros al mal, a la injusticia y a la violencia”, afirmó.
Entre el delito, la cárcel o la muerte

El pasado 20 de enero, fue hallado el cuerpo carbonizado del pequeño Nicola junto con los cadáveres de su abuelo y de la nueva compañera sentimental de éste, dentro de un coche en medio de un campo en las afueras de Cassano allo Jonio, en Calabria.

El niño fue víctima de un ajuste de cuentas que conmocionó a Italia y también al Papa, quien pidió entonces que los responsables se arrepintieran del delito.

En la visita que hizo ayer a la región, Francisco denunció el sufrimiento de los niños víctimas de la mafia y expresó un mensaje de solidaridad a las madres y abuelas en una cárcel local. Los niños y jóvenes calabreses son reclutados para el tráfico de drogas y también mueren como consecuencia de la violencia de la Ndranghetta -la mafia calabresa- o bien terminan en la cárcel.

La mafia calabresa trafica con parte de la cocaína procedente de América del Sur y en la actualidad es la más rica y diversificada de las mafias, con intereses en el norte de Italia y Europa. (Fuente: AFP).