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Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Casi la mitad de los uruguayos prefiere la educación privada

EL PAÍS |

El 44,3% de la población prefiere la educación privada pero sólo un 18% accede a ella. Entre quienes pueden enviar a sus hijos, más del 80% está satisfecho con la educación que reciben, tanto en Primaria como en Secundaria, según el estudio “Los uruguayos y la educación” presentado por la Asociación Uruguaya de Educación Católica (Audec).

Si los uruguayos recibieran dinero del Estado para costear la educación de sus hijos en cualquier institución educativa, 52,7% preferiría enviarlos a una pública. Entre las razones para esto, las más mencionadas son su carácter “democrático e inclusivo”, su “accesibilidad económica”, mientras que los defectos más percibidos son el “ausentismo docente”, la “falta de disciplina” y el “tamaño de los grupos”.

En la privada, en cambio, las principales virtudes remarcadas son la “disciplina” y la “atención personalizada”, mientras que el ser “poco inclusiva” e “inaccesible económicamente” fueron sus defectos más destacados.

La encuesta reveló que 37% de los uruguayos no estaría dispuesto a pagar por la educación de sus hijos, aunque encontrara “una institución educativa de excelencia”, mientras que la 8% afirmó que pagaría por ello más de $ 7.000.

El estudio fue realizado en 2010. El director de Audec, Marcelo Fontona explicó a EL PAÍS digital que se divulgó ahora porque la discusión sobre la educación “está menos polarizada”. “Cuando tuvimos los resultados la educación estatal estaba siendo fuertemente cuestionada entonces decidimos aguantarlo porque se podía mal interpretar”, explicó.

SATISFACCIÓN. El 82,4% de las personas se declaran “satisfechas” o “muy satisfechas” con la educación que actualmente reciben sus hijos, mientras que los “insatisfechos” y “muy insatisfechos” suman 3,2%. Los niveles de satisfacción son un poco más altos en primaria que en secundaria. También son mayores entre quienes envían a sus hijos a instituciones privadas (94% contra 80%), y en el interior. Si bien el grado de conformidad es muy similar en todos los niveles socioeconómicos, es algo mayor en el nivel bajo.

La razón de insatisfacción más mencionada es el “ausentismo docente”, lo que se acentúa significativamente en secundaria. Esta crítica se da exclusivamente a nivel público. Luego le siguen otros motivos, como la “despersonalización de la atención”, la “infraestructura” y la “formación académica”.

En cuanto a la educación en valores impartida por las instituciones públicas, la mayoría de la sociedad la considera “insuficiente”. Esta opinión es más fuerte entre los padres de nivel socioeconómico alto, los que tienen hijos en secundaria, y los de Montevideo.

Al pensar qué características debería tener un centro educativo “ideal”, la mayoría menciona en primer lugar una buena “formación académica”. La segunda más mencionada es la “seguridad”. Al segmentar las respuestas por nivel socioeconómico, la formación es más valorada en el nivel alto, mientras que la seguridad lo es en el nivel bajo. La actividad extracurricular más apreciada es la enseñanza de idiomas, seguida por la formación en valores, los deportes y la informática.

Teniendo en cuenta el incremento presupuestal que el gobierno había realizado en educación al momento de la encuesta, el 15% de la población percibía mejoras en la enseñanza pública. El 60% veía avances, pero insuficientes, y casi el 25% no notaba mejorías de ningún tipo. Estas opiniones fueron más pesimistas en Montevideo y entre las personas de nivel socioeconómico alto. Mientras el 19% de los votantes del Frente Amplio no encontraba avances, en la oposición la cifra ascendía a 32%.

El 30,5% de la población consideraba que se debía aumentar el presupuesto en educación, mientras que el 19% pensaba que sólo era necesario mejorar “cómo se gasta”. Casi el 50% entendía que ambas medidas eran necesarias y un 1% opinaba que ninguna lo era.