Iglesia al día

" “Todos somos discípulos misioneros en salida” "
I Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe

La Iglesia en los medios Cardenal Sturla: “Es un grave error criticar cosas que se hacen bien”

EL PAÍS |

Daniel Sturla – Cardenal, arzobispo de Montevideo

En medio de la polémica por los dichos de la directora general de Secundaria, Celsa Puente, que expresó “preocupación” por los liceos públicos de gestión privada como el Jubilar y el Providencia, ambos administrados por la Iglesia, el arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla, visitó ayer estas instituciones, defendió su permanencia y dijo que era necesario generar más centros de este tipo. Se manifestó de acuerdo con la creación del liceo del sindicato de la bebida.

—¿A qué se debió su visita al Jubilar y el Providencia?

—Son instituciones que yo visito a menudo. Además, una señora que vino de Alemania que estuvo recorriendo distintas obras de la Iglesia, y también quería ver el Jubilar y el Providencia. Así que fui a acompañarla a ella, pero de todas formas yo hubiera ido igual en estos días.

—La directora de Secundaria, señaló que sentía “preocupación” por estas instituciones debido al proceso de preselección que se lleva a cabo con los alumnos y habló de que se exige que los alumnos sean respaldados por sus familias. ¿Qué opinión le merecen estas declaraciones?

—El Jubilar ya sacó una aclaración donde explica lo que hace. El secreto del Jubilar y el Providencia es que trabaja, sea como sea, con el grupo familiar. Es decir, la selección es mínima, que no tengan más de dos años de extra edad y no se trata de que tengan una familia que los respalde, sino de involucrar a las familias y trabajar con ellas. Esto lo ha demostrado el Jubilar, que creó un liceo para adultos porque los padres no querían quedarse atrás con respecto a sus hijos. Así que esto ha sido un impulso educativo positivo para los chicos y para sus familias. Criticar cuando se hacen las cosas bien me parece que es un grave error.

—¿Debería haber más instituciones como estas?

—Por supuesto. Y ojalá, además, que instituciones como el Jubilar y el Providencia pudieran tener más alumnos. Pero para ello se necesitaría un apoyo que no se recibe como para poder multiplicar estas iniciativas y tener más alumnos. También por suerte se acaba de fundar el liceo Papa Francisco en Paysandú y está el Impulso que es laico, pero sigue la misma línea. Esto es bueno.

—¿Está de acuerdo con que el sindicato de la bebida también lleve adelante una iniciativa de este estilo?

—Claro que sí. Porque acá el tema es que si están en el centro los chiquilines, y sobre todo los más necesitados, hay posibilidades de hacer las cosas bien. Si en el centro se ponen otros intereses, ahí es que las cosas se complican.

—Hay quienes juzgan el papel de la Iglesia en la educación…

—Es que la Iglesia ha sido protagonista de la educación del país desde antes del Estado. Ha sido protagonista de la Escuela de los Jesuitas en Colonia, de la de acá en Montevideo, pionera en la enseñanza agropecuaria con la Escuela Agrícola Jackson, ha fundado la primera universidad porque la UdelaR es ley del padre Larrañaga, y después vino la Católica. Los Talleres Don Bosco, la obra socioeducativa de Tacurú. Son experiencias que el Estado a través del INAU apoya y lo que yo me pregunto es por qué no apoyar también las de educación formal.

—¿Hay intenciones de crear más liceos público-privados administrados por la Iglesia en los próximos años?

—A nivel de la Iglesia no, pero no me extrañaría que haya gente interesada en fundar en otros puntos del país, como pasó este año en Paysandú con el Francisco, nuevos liceos. Lo que pasa es que es muy difícil, porque requiere mucho esfuerzo para conseguir financiamiento. Se pierde mucho tiempo en conseguir apoyos económicos.