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La Iglesia en los medios Capellán de la dictadura, nombrado para hospital bonaerense repudiado por gremialistas deja el cargo

LA RED 21 |

“Es un insulto a la memoria”, calificaron los delegados gremiales del Hospital Italiano en Buenos Aires, la designación por parte del arzobispado porteño de un asesor espiritual de los torturadores en la ESMA, durante la dictadura. El gremio del nosocomio amenazó con medidas de fuerza, ante lo cual el arzobispado retiró su apoyo al capitán de fragata y presbítero Alberto Angel Zanchetta, ex capellán de la ESMA durante la dictadura.

Tal y como figura oficialmente en la página web del Arzobispado de Buenos Aires, Zanchetta, sigue apareciendo como el capellán del Hospital Italiano, en esas ciudad. Foto: Página web www.arzbaires.org.ar.

La noticia había sido confirmada por la dirección del hospital y la web del arzobispado, pero delegados de la llamada Agrupación Bordó, pusieron el nosocomio al borde del conflicto, exigiendo la renuncia del cura.

“Con orgullo podemos decir que en el Hospital Italiano la condena social hizo lo que no hace la Justicia”, decía horas más tarde un volante que se repartía en las puertas del sanatorio.
Parábolas bíblicas para ejecutores de vuelos de la muerte

El cura cuestionado que tiene 69 años, se ordenó a fines de 1973 y prestó servicio en la ESMA entre 1975 y 1977, según documentos oficiales.

“El ex capitán Adolfo Scilingo, en su confesión ante el periodista Horacio Verbitsky, nombró a Zanchetta y a Luis Manceñido como dos de los capellanes que confortaban con parábolas bíblicas sobre la separación de la paja del trigo a los miembros de los grupos de tareas después de cada vuelo en el que tiraban a secuestrados al mar”, publica en su última edición el diario Página 12 de Buenos Aires.

Carteles como este, en repudio a la designación del capellán, aparecieron por todo el Hospital Italiano, en la ciudad de Buenos Aires.

Zanchetta no está imputado formalmente para revelar qué tipo de apoyo espiritual y a quiénes debía brindar en el mayor campo de concentración y torturas de Buenos Aires.

El sacerdote había sido presentado oficialmente como “nuevo capellán del hospital” Italino, y planteaba como sus antecedentes su desempeño “en diversos destinos eclesiásticos”, pero sin más detalles.

“Es inadmisible que este abominable y nefasto personaje sea recibido con los brazos abiertos por esta institución”, decían los afiches difundidos bajo el título de “Fuera Zancheta del Hospital Italiano”, que a fines de hora en la jornada del jueves habían sido suplantados por otros que decían: “Ganó la condena social. Se fue Zanchetta”.