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La Iglesia en los medios Artigas, el prócer latinoamericano olvidado y admirado por Francisco

ALETEIA |
https://es.aleteia.org/2019/06/20/artigas-el-procer-latinoamericano-olvidado-y-admirado-por-francisco/

Hombre de oración, misa dominical e ideario social inspirado en el cristianismo.

“Los más infelices serán los más privilegiados”. Ésta quizás sea una de las frases más celebres y recodadas de alguien que últimamente ha sido más bien olvidado. Se trata de José Gervasio Artigas, prócer de la independencia de América Latina quien estableció esto en un famoso reglamento de reparto de tierras (1815) en la otrora Provincia Oriental (parte de lo que hoy es Uruguay).

Pero no solo la figura de Artigas ha sido un tanto relegada, sino también un aspecto de su identidad, su fe y testimonio cristiano (tal vez por tratarse del prócer del país más laico de América Latina, lugar donde también el anticlericalismo ha sido ampliamente pregonado a nivel histórico).

Nacido el 19 de junio de 1764, Artigas creció en una familia católica y vinculada a los franciscanos. Fue educado en el convento de San Bernardino de Montevideo.  Luego continuó su formación como militar tras ingresar como solado al flamante cuerpo de Blandengues de Montevideo (milicia autorizada por la Corona en el virreinato del Río de la Plata para custodiar fronteras tanto de los portugueses como de otras amenazas).

De ahí se desprende, tal cual recuerda “Desde La Matriz. 400 años del servicio y la presencia d la Iglesia en el Uruguay”, que este aspecto de identidad cristiana explique de alguna manera su trato respetuoso par con los indios y negros, considerados por otros líderes de su época como “seres inferiores”.

Es por ello que en ese reparto de tierras los más privilegiados eran los pobres: negros libres, los zambos, los indios, los criollos pobres.

“Artigas invocaba el nombre de Dios y de la Virgen del Carmen a los que levantó templos y altares. Se preocupó por el culto, de la conversión de los indios y mantuvo una estrecha relación con el clero de la época”, indica un fragmento del citado libro.

La figura de Artigas, y su ideario, está asociada a la democracia y el federalismo. Entre otras cosas impulsor de la Liga de los Pueblos Libres (una confederación provincias aliadas dentro de las Provincias Unidas del Río de la Plata). Es cierto que el “jefe de los orientales” (algo que para muchos suena contradictorio ya que se transformó en prócer nacional de Uruguay luego de la independencia a pesar de que la Revolución oriental encabezada por Artigas nunca tuvo como fin la creación de una república independiente ) ha encontrado inspiración en la Revolución americana, pero también en el cristianismo. No en vano a la hora de liderar diversas contiendas guiando al Ejército, entre ellas la Batalla de las Piedras (18 de mayo de 1811), también se ha caracterizado por otorgar “clemencia para los vencidos”.

La faceta del “Artigas católico” también ha sido recientemente reivindicada a través de la publicación del libro “Los valores de José Artigas” a cargo del doctor Pedro Gaudiano.

“Quiero levantarme para recibir a Su Majestad”

La vida de Artigas no fue del todo triunfal, pues también supo de traiciones, “éxodo” (emigración colectiva que lo siguió hasta lo que se conoce hoy como Concordia, Argentina, tras el levantamiento del sitio de Montevideo) y exilio.

Es por todo esto que Artigas pasó los últimos años de su vida en Paraguay. Durante su presencia en ese país ha trascendido que se dedicaba a enseñar catequesis, rezar el rosario y acudir a la misa dominical.

Pero quizás el momento cumbre de su devoción e identidad se encuentra en el momento de su muerte. Fue ahí, según consignan diversas fuentes, que poco antes de que esto sucediera quiso levantarse de la cama para recibir la comunión.

“Quiero levantarme para recibir a Su Majestad”, esbozó instantes antes de morir un 23 de septiembre de 1850 en la capital de aquel país Asunción.

Francisco y su admiración por Artigas

“El verdadero proyecto de América Latina, el de la Patria Grande de San Martín y Bolívar; o de Artigas por ejemplo, que hoy en día está como olvidado y para mí es de los próceres de la independencia más brillantes. Ese proyecto hoy no se ve”, respondía el papa Francisco en diálogo con Hernán Reyes Alcaide publicado en el libro “Papa Francisco. Latinoamérica” (Planeta, 2017) al momento de reflexionar sobre el continente y sus proyectos.

Pero en esta parte del diálogo el propio Francisco deja entrever su admiración por Artigas, a quien lo considera “uno de los próceres más brillantes de la independencia”, algo que ha dejado entrever también en diversos encuentros con uruguayos.

En ese sentido, con motivo de los 250 años de su natalicio, en 2014, el papa Francisco escribió una carta al embajador uruguayo ante el Vaticano en aquel entonces, Daniel Ramada, en la que enfatizó la labor de Artigas.

“Le expreso mis mejores deseos para esta iniciativa, que trata de conjugar el aspecto cultural, religioso y de abnegada entrega a los menos favorecidos de la sociedad, que este célebre Prócer uruguayo supo promover y encarnar en su larga vida. Y pido al Señor que su memoria ayude a sus compatriotas a iluminar el presente y el futuro del Uruguay, abriendo cada vez más su espíritu a la esperanza cristiana y al compromiso generoso para con el prójimo”, reflexionaba el Papa al hacer referencia a los actos programados para aquel natalicio (ver carta aquí).

Hoy Artigas suena de nuevo. Desde el rincón más remoto de América del Sur su nombre parece volver a cobrar relevancia.