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Noticeu Animadores salesianos se capacitan para mejorar la transmisión del mensaje de Don Bosco

Nestor Castell jóvenes

Cientos de jóvenes se reunieron el sábado 21 de mayo para celebrar la Fiesta de María Auxiliadora y compartir una instancia de capacitación destinada a los animadores de oratorios y de centros juveniles.

En el Santuario de María Auxiliadora de Villa Colón (Montevideo) las actividades comenzaron con una bienvenida animada con canciones de alabanza mezcladas con las que hoy disfrutan los jóvenes y coreografías a las que se sumaron animadores y los adultos que acompañaban en la fiesta. Allí se mezclaron y eran uno solo los jóvenes del Colegio Pío, de Las Piedras, de Colón, Maturana, La Teja, Juan XXlll, del Voluntariado Misionero Salesiano, de la obra Arco Iris, de IMA, de Melo, entre otros.

Luego de ese “agite”, con la orientación de animadores, los jóvenes vivieron un encuentro experiencial, donde se separaron en grupos bajo tres consignas: los de 15 a 18 años debían identificar cuándo necesitan recurrir y cuándo sienten la presencia de María; los de 19 a 22, cuál es su modo de tomar decisiones y cómo integran a María en ellas; y los de más de 23, debían compartir la capacidad que tienen de ser confiables y vivir esa confianza desde su verdad con María.

Tras esa instancia de trabajo en grupos, los jóvenes ingresaron al Santuario, munidos de velas, para dar inicio a un tiempo de oración que se extendió hasta pasada la medianoche.

Durante la celebración se escucharon frases del Papa Francisco en las que se refiere a María y los jóvenes. Asimismo, se dio lectura a los sueños de Don Bosco que aluden a las “rosas y espinas” que tiene la vida. En consonancia con esta reflexión, los jóvenes ofrendaron a María rosas con espinas, simbolizando las de sus propias vidas, junto con algunas velas.

“EL MOVIMIENTO CRECE Y NOS HACE SENTIR VIVOS”

Previo a la actividad y celebración de la tardecita y noche, unos 100 jóvenes de entre 19 y 30 años, procedentes de Montevideo, la zona Metropolitana, de Melo, Tumpambaé (Cerro Largo), dedicaron la tarde para participar del curso básico para animadores de oratorios y centros juveniles.

Recordemos que Don Bosco impulsó una “pedagogía de la libertad”, en el entendido de que no hay educación a la libertad verdadera sin la presencia fraterna del animador entre los jóvenes, en una vida integrada al mismo nivel que la de ellos: la “pedagogía de Don Bosco” se dirige a la conquista del joven, va a su encuentro, lo comprende desde su interior, dialoga seriamente con él. Don Bosco repetía frecuentemente a sus salesianos: “¡Amen lo que a ellos les gusta!… ¡que sepan que ustedes los aman!… “. La presencia del animador es el centro de la pedagogía de Don Bosco, y con ella la concreción de lo que se denomina la Espiritualidad Juvenil Salesiana.

El P. José Pérez sdb, Encargado Inspectorial de los Oratorios, explicó que “este fin de semana es muy particular porque estamos viviendo jornadas en torno a María, donde pretendemos que los jóvenes busquen y encuentren las motivaciones para ser animadores, lo que no es una elección solo de ellos, sino también una invitación de Dios”.

“En el curso básico para los animadores de oratorio se profundiza en el sistema preventivo de Don Bosco basado en la razón, la religión y la amabilidad. En tanto, a los animadores de los centros juveniles se les dan herramientas de formación para atender la realidad de los adolescentes, poder ayudarlos en sus circunstancias de vida y darles las respuestas más adecuadas”, explicó.
Este fin de semana “es de mucha alegría y satisfacción para los salesianos al ver a tantos jóvenes con ganas de formarse. Se consolida el lema de este año: ‘Qué bueno caminar contigo` y qué bueno caminar con jóvenes. Estamos muy contentos de vivir estas cosas y de que el movimiento pastoral crezca, y nos haga sentirnos vivos”, concluyó el P. Pérez.

EL TESTIMONIO DE LOS PROTAGONISTAS

Maio (18) y Valeria (17), oriundos de Tupambaé (Cerro Largo), que participaron del curso básico expresaron: “estamos muy contentos de compartir con nuestros pares estos momentos, y ver que tenemos el mismo fin de transmitir alegría y la voluntad de salir adelante. Ayudar a otros jóvenes a encontrarse consigo mismos”.
En tanto, Florencia Viña (24), de Montevideo, exalumna del Colegio y Liceo Maturana, hoy estudiante universitaria y que cuenta con 8 años de experiencia como animadora salesiana, fundamentalmente, en La Teja, el sábado estuvo acompañando a los jóvenes provenientes de Tupambaé, y destacó que “este compartir es muy bueno para todos. La formación permanente es muy importante, lo mismo que saber qué hacen los otros, y compararlo con lo que estás haciendo vos. La fe nos congrega alrededor de Dios y los animadores buscamos darles a los jóvenes herramientas para valerse en la vida”.

EL SENTIDO DE LA OPORTUNIDAD Y LA EMPATIA

El Lic. Alejandro Vera, es psicólogo en el Movimiento Tacurú desde hace 9 años, y viene acompañando a la Familia Salesiana en varias de sus propuestas, como el club de niños, trabajando con familias, y en los talleres de formación de animadores de oratorios dijo: “Estoy por elección propia y trabajo en un lugar en el que siento que es bueno ayudar, orientar, y es más satisfactorio porque lo hago en contexto de extrema vulnerabilidad”.

En estos talleres “soy un facilitador”, se trata de que surja el conocimiento desde el otro.
Consultado sobre la propuesta de Don Bosco, el psicólogo dijo señaló que destaca que promovió siempre “el sentido de la oportunidad, la apertura, las ganas de estar y de escuchar, de no juzgar y el la importancia de entrar en empatía con el otro”.

Fuente: Comunicación salesiana