Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios América Latina vibra con Francisco

EL PAÍS |

La gente está identificada con su estilo de austeridad

Sus viejos zapatos negros, su pasión por el fútbol, su humildad, su rechazo de los protocolos pomposos, su compromiso con los pobres. Son muchas las razones por las que el regocijo inicial que causó en América Latina la elección del primer Papa de la región se haya transformado en una verdadera devoción por un hombre que está dando claras muestras de querer reformar la Iglesia Católica y acercarla a la gente.

“Aparte de la emoción natural (de tener un santo padre latinoamericano), el Papa ha sabido mover el corazón de los latinos“, dijo el padre Roberto Arenas, director del departamento de Juventud e Infancia de la Conferencia Episcopal de Colombia.

“A mí me encantó lo de los zapatos viejos… ¡ay Dios bendito! El gesto de ir a pagar su hospedaje (en Roma tras su elección)“, manifestó el religioso. “A los pelaos (jóvenes) eso les llega y lo exigen. Los mismos pelaos dicen, `ay (es) tan difícil cuando ustedes los curas se ponen tan almidonaditos, tan lejanos a nosotros`, y creo que eso (las acciones del Papa) fue tocar la puerta para abrir muchas cosas, que ojalá se sigan abriendo, una señal de una iglesia más sencilla, más cercana“.

“Es una persona humilde y común y corriente. No importa si es brasileño o argentino, sino la humildad que él hace sentir“, opinó Enrique Godoy, un consultor y evangélico de Guatemala.

“El Papa Francisco trae un aire de frescura para las religiones en general, una persona que tiene humildad y que está haciendo viva la palabra de Jesús“.

Desde su elección el 13 de marzo, este Papa que habla español con marcado acento argentino vistió sus zapatos negros y al salir al balcón de San Pedro para ser visto por primera vez como sumo pontífice, omitió la estola roja que llevan sobre sus hombros los papas en esas ocasiones. No usa un anillo de oro o una cruz dorada sobre su pecho.

Tampoco se hospedó en las suntuosas habitaciones vaticanas, sino que sigue en una residencia u hotel conocido como Santa Marta, adentro del mismo Vaticano, donde llegó como cardenal para la elección del sucesor de Benedicto XVI, quien al dejar el cargo el 28 de febrero pasado fue el primero en renunciar en 600 años.

Sin descanso.

En junio, el Vaticano informó que el papa Francisco se abstendría de tomar vacaciones, como lo han hecho sus predecesores, en Castelgandolofo, sobre las colinas al sur de Roma, y permanecería en Santa Marta.

El Papa, por otro lado, no usa el “papamóvil“ con vidrios, ya que prefiere el vehículo blanco “al aire libre“ para tener contacto físico a los feligreses.

Su discurso es sencillo, a favor de los pobres y de que los “pastores“ o sacerdotes salgan de las iglesias y estén al lado de la gente, un mensaje simple y directo.