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Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios “Una revolución como la del papa Juan XXIII”

LA REPÚBLICA |

MUJICA SOBRE EL PAPA FRANCISCO

Mujica se refirió al impacto mundial que está teniendo la prédica del papa Francisco, en su audición de las radios del Sodre. “Está señalando la falta de solidaridad y equidad en el mundo”, y se refiere a “la marginación social, el egoísmo masificado, la violencia que impone la marginación”, insistió sobre el material escrito por “este Papa que se las trae y que está levantando polvaredas porque está pateando un conjunto de lugares comunes”.

El presidente Mujica encontró en los últimos días un documento interno de la Iglesia Católica sobre la obra de la evangelización, escrito por el actual papa Francisco, que ayer en su espacio semanal por las radios del Sodre utilizó como disparador, para comentar y subrayar la prédica que cotidianamente alude.

Mujica consideró que el documento en cuestión “no tiene desperdicio”, porque entiende que allí “está señalando la falta de solidaridad y equidad en el mundo”, y se refiere a “la marginación social, el egoísmo masificado, la violencia que impone la marginación”, insistió sobre el material, escrito por “este Papa que se las trae y que está levantando polvaredas porque está pateando un conjunto de lugares comunes”.

El Presidente entiende que durante la historia, “la Iglesia Católica tiene su culpas como cualquier institución humana”, pero que “en su haber ha logrado una obra gigantesca, con mártires, héroes y figuras conmovedoras. Su Papa, hoy, nos sorprende planteando una revolución de ideas que no veíamos desde Juan XXIII”, dijo. Juan XXIII, Angelo Giuseppe Roncalli, fue conocido como “el Papa bueno”.

Mujica, en el relato que ayer hizo del documento papal, sostuvo que el contenido del mismo “son señalamientos que meten el dedo en la llaga del más hondo problema de nuestro tiempo”, y puso como ejemplo la crítica que hace Francisco al consumo y a “la teoría del derrame” económico, “que mientras tanto los excluidos siguen esperando”, señaló. “La cultura del bienestar nos anestesia y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que aún no compramos”, leyó el Presidente.

Mujica también se detuvo en un pasaje del documento donde el Papa habla sobre la seguridad. “Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad, pero hasta que no se revierta la exclusión y la inequidad en una sociedad, será imposible erradicar la violencia”, e insistió sobre el concepto de la solidaridad, la que, a entender del Papa, “debe vivirse como la decisión de devolverle al pobre lo que le corresponde (porque) estos hábitos de solidaridad abren camino a otras soluciones estructurales y las hacen posibles”.

“Se acusa a la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano, encontrará su explosión”, destacó. “No habrá programas políticos ni recursos policiales que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad cuando la sociedad local, nacional o mundial abandona en la periferia a una parte de sí misma”. Mujica, finalmente, invitó a la sociedad en general a hacerse de este documento “que se encuentra en Internet”, para “pensar en profundidad estas cosas que el Papa nos está sacudiendo planteándolas, las que seguramente nos lastimen”, vaticinó.

El “Papa bueno”

Juan XXIII fue quien estableció el luego famoso Concilio Vaticano II, y en las primeras medidas de su papado redujo los altos estipendios y se alejó de los lujos ornamentales de la Iglesia; dignificó las condiciones laborales de los trabajadores del Vaticano –que hasta ese momento carecían de muchos de los derechos de los trabajadores–, aumentado sus salarios. También, por primera vez en la historia, nombró como cardenales a indios y africanos, medida que le llevó a enfrentarse con el resto de la curia.