Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Un cura con chaleco antibalas

EL PAÍS |

RELIGIOSO LLAMA A APOYAR AL GOBIERNO

MÉXICOEFE/ EL UNIVERSAL /GDA

Un cura mexicano pidió a sus fieles que “dejen el miedo para el diablo”, se unan y ayuden a que el Gobierno ponga orden en sus comunidades para expulsar de una vez por todas al cártel narcotraficante de Los Caballeros Templarios de Michoacán.

VIDEO: http://www.elpais.com.uy/mundo/cura-chaleco-antibalas-devino-simbolo.html

Gregorio López, vicario de Apatzingán, encabezó el sábado un acto en el oeste de México donde rezó “el rosario en silencio”, y pidió apoyo para las autoridades a cambio de que estas hagan su trabajo y neutralicen de una vez por todas a los criminales.

En entrevista previa al acto de profesión de fe, López explicó que en él pretende “reivindicar la credibilidad de las fuerzas federales”, que reforzaron su presencia esta semana en Michoacán y han lanzado una estrategia para devolver la seguridad el estado más conflictivo de México en estos momentos.

López es un convencido de que la operación lanzada por el Gobierno del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, en Michoacán el pasado 13 de enero no va a funcionar si la gente no coopera y la autoridad empieza a detener a los líderes.

“Quiero hacer que la comunidad despierte, crea, confíe. Pero la cuestión es ésta, muy delicada, porque si no (cumplen las autoridades) entran los comunitarios (las autodefensas). Si no dan pruebas fehacientes, entran los comunitarios”, señala el sacerdote.

Rosario.

El acto se celebró en la plaza principal de Apatzingán y el sacerdote esperaba a los fieles “con la mejor arma que tenemos, que es el rosario”.

“Quiero rosarios, en alto, y en silencio. Vamos a rezar el rosario en silencio, bien formaditos, en hilera, bien ordenados, bien derechos. Quiero una ciudad en fila, bien ordenada. Y al unísono, levantar la mano”, explicó el religioso.

El sacerdote lleva más de dos años trabajando en la Tierra Caliente de Michoacán, una región donde en los últimos meses se ha recrudecido la violencia. Los grupos de autodefensa que han proliferado frente a los criminales se han ganado el respeto de muchos pero a la vez, el recelo del Gobierno federal, que esta semana les pidió que depongan las armas y dejen en sus manos el restablecimiento del orden.

Gregorio López cree que un cambio es posible y tiene incluso su propio plan para la pacificación: crear un Consejo Ciudadano Responsable de Impulsar un Sano Tejido del Orden Social (Ccristos) integrado por “cien ciudadanos de altísimo nivel de credibilidad”.

El consejo se dedicará “a poner en la balanza a cada ciudadano que va a vivir aquí, empezando por el presidente municipal (alcalde). Si es digno de crédito que se quede, y lo defendemos. Pero si no pasa del 51 % (de votos del consejo) tiene que irse”, señaló.

Hace unos días, el vicario de Apatzingán se dejó fotografiar con un chaleco antibalas sobre la sotana, una prenda que admite que se ha puesto como “algo simbólico”.

“Lo he hecho (…). Hasta el jueves yo usaba chaleco. Hoy lo acabo de regalar porque ya no lo ocupo”, enfatizó el sacerdote.