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Papa Francisco

La Iglesia en los medios Tras la polémica, Sturla llamó al diálogo y pidió “no cobrar al grito”

ECOS.LA/UY |

El arzobispo se expresó luego de los comentarios que “cayeron sobre él” por sus declaraciones sobre el aborto y la “ideología” de género.

“La gente aspira a pensar por sí misma y no por lo que otros le dicen. Menos aún por lo que otros gritan, sino a tener convicciones basadas en el razonamiento, la educación y la mirada de la realidad”.

Así reflexionó el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, sobre las consideraciones que “cayeron sobre él” luego de haber redoblado la polémica con declaraciones sobre la postura particular de la Iglesia Católica de ciertos temas.

Es que durante el la séptima edición del “Gran Rosario de bendiciones para la familia” efectuado la semana pasada, Sturla apuntó a la ” ideología” de género que, dijo, “tratan de imponer” ciertos sectores y en la que “no tiene nada que ver ser varón o mujer, sino que cada uno va construyendo lo que quiere ser y puede ir cambiando”.

Apuntó también a la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo la cual, junto a la guía de educación sexual para las familias, aseguró constituyen “atentados a la familia”.

Sus expresiones generaron una dura respuesta de organizaciones vinculadas a los derechos de la mujer. En particular de la presidenta de la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica, Teresa Herrera, que en declaraciones a Subrayado definió las palabras de Sturla como “una forma elegante” de marginar a las mujeres.

Herrera la consideró una actitud “defensiva y ofensiva” de la Iglesia, que demuestra la conducta de la institución hacia la violencia de género y la pedofilia.

Sturla no se refirió directamente a estos comentarios, pero aseguró que “no van hacia lo que dije sino hacia lo que interpretan que dije”. En ese marco, llamó al diálogo y pidió “no cobrar al grito”.

Habló de la relación entre la libertad y la capacidad de cada ser humano de pensar por sí mismo, refiriéndose a algunos “ataques” que recibió en los últimos días.

“Ser libres y pensar por sí mismos están muy unidos”, dijo. “Sino, la libertad se puede transformar en capricho o en una libertad falsa donde se sigue a la barra, al grupo hegemónico, a los que me empujan. Ser libre significa decir que pienso y decido, tomo mis propias decisiones y tengo una moral propia”, apuntó.

El cardenal citó frases de Benedicto XVI para hacer foco en la importancia que tienen, para la construcción de una sociedad democrática, estos dos conceptos.

“Lo contrario es adjudicarle al otro malas intenciones, tergiversar lo que dice y, por lo tanto, no escucharlo”, señaló. “Guiarme por las palabras sueltas que salen y, peor aún, dejar de lado los argumentos e ir al insulto. Así, el otro es un enemigo, no un adversario”.

No es la primera vez

Sturla viene sumando polémica en los últimos meses. A finales de diciembre del año pasado había encendido la mecha al cuestionar la Ley Integral sobre Violencia de Género aprobada en esos días por el Parlmento.

El cardenal criticó varios aspectos de una normativa detrás de la que, señaló, se esconde una “corriente totalitaria e imperialista” que, con abundantes recursos, busca colonizar a los pueblos, especialmente a los más pobres”.

Eso generó la inmediata reacción de organizaciones como Cotidiano Mujer, que rechazó las críticas de Sturla a una ley que pretende prevenir la violencia contra las mujeres “a la que su iglesia enviaba a la hoguera”.

El colectivo le recomendó al arzobispo preocuparse “por los niños y niñas violados por infinidad de curas”.