Iglesia al día

" El amor al otro por ser quien es, nos mueve a buscar lo mejor para su vida. Sólo en el cultivo de esta forma de relacionarnos haremos posibles la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos. #FratelliTutti "
@Pontifex

Noticeu Sucesor de Don Bosco en la Fiesta de María Auxiliadora: “La Auxiliadora nos sigue acompañando y lo sigue haciendo todo”

32372909_2029357743773039_1923833224744665088_o

“Don Bosco fue generoso con Uruguay y Uruguay fue generoso con Don Bosco”, destacó el Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla, previo a la procesión que el sábado 12 de mayo tuvo lugar en Villa Colón para homenajear a María Auxiliadora.

Este año, la Familia Salesiana adelantó la Fiesta de María Auxiliadora para hacerla coincidir con la visita a Uruguay del X Sucesor de Don Bosco, P. Ángel Fernández Artime sdb.

Los feligreses se congregaron a las 14 horas en primera instancia en Lezica y Niña donde se encuentra ubicada la Casa Inspectorial de las Hijas de María Auxiliadora (HMA). Allí se encontraba instalado un escenario al que subieron el Cardenal, el Rector Mayor de los Salesianos, el Inspector Salesiano en Uruguay, P. Alfonso Bauer y la Superiora de las Hijas de María Auxiliadora, Hna. Laura Guisado, para dar la bienvenida.

El Arzobispo de Montevideo dijo que “la Familia Salesiana del Uruguay está de fiesta por la presencia del Sucesor de Don Bosco, el Padre Ángel” y le expresó su cordial bienvenida a la Arquidiócesis de Montevideo.

Recordó que el primer obispo de Montevideo, Mons. Jacinto Vera, que es Venerable (está en camino a los altares) se escribió con Don Bosco y “tuvo un trato cordialísimo a través de las cartas”. “Cuando llegó el Salesiano Luis Lasagna Don Bosco le manifestó al obispo: ‘Te envío estos hermanos que, a partir de ahora, serán tuyos´”, narró.

“Don Bosco y el Uruguay se entendieron desde el principio”, subrayó el Cardenal Sturla y comentó, en este sentido, que “en ese primer año de presencia salesiana surgieron las primeras vocaciones y un año después de la llegada de las Hermanas a Villa Colón ya tenían una vocación, Laura Rodríguez, primera Hija de María Auxiliadora en América”.

También manifestó que la unión de los Salesianos con las HMA “está desde el principio”. “Tanto se entendieron Don Bosco y Uruguay que los Salesianos y las HMA se multiplicaron y pronto hubo Cooperadores, se fundaron los oratorios y se extendió la Obra Salesiana”. “El Uruguay fue generoso con Don Bosco y Don Bosco fue generoso con el Uruguay”, enfatizó. “De esta tierra salieron misioneros y misioneras para la la Patagonia, para Brasil, Paraguay, para el resto de América y para África”, recordó el Arzobispo de Montevideo. El Rector Mayor agradeció la bienvenida a la Arquidiócesis de Montevideo.

Luego, un grupo de actores del grupo de “Texas” (exalumnos salesianos) interpretaron el sueño de los 9 años de Don Bosco. Seguidamente, animados por la banda de jóvenes salesianos “John Bosc Rock” emprendió la procesión con la imagen de María Auxiliadora.

Al llegar a la Plaza 12 de octubre los feligreses se encontraron con variadas propuestas al estilo del “Patio de Valdocco”: juegos de kermesse, espacios de arte y de oración, el set de transmisión de “Vale la Pena” (grupo de jóvenes salesianos comunicadores), mientras muchos se aprestaban a saludar al Rector Mayor y al Cardenal Sturla. El Padre Fernández Artime no se perdió de ninguna de las propuestas.

Media hora después se reanudó la procesión hacia el Santuario Nacional de María Auxiliadora ubicado en el predio del Colegio Pío, donde hace 141 años llegaron los primeros Salesianos.

Unas 2500 personas participaron en el Santuario de la Eucaristía presidida por el Sucesor de Don Bosco. Los cantos estuvieron animados por el grupo de Asociación María Auxiliadora (ADMA) Jóvenes y la Eucaristía estuvo preparada por el Instituto Juan XXIII.

“LA MADRE SIEMPRE ESTÁ AHÍ ANTES DE QUE DIGAMOS NADA”

En la homilía, el Rector Mayor reflexionó sobre el Evangelio de las Bodas de Caná. “La Madre siempre está ahí, donde estamos nosotros, antes de que digamos nada”, resaltó el P. Fernández Artime al tiempo que invitó a guardar esa afirmación en el corazón. “Ella se adelanta, viene acompañándonos en la vida, estando al lado siempre e incondicionalmente. Ni siquiera depende de nuestras oraciones para que Ella se haga presente y cuidadora siempre porque es madre, y en la esencia de una madre está amar incondicionalmente”, aseguró.  En otro tramo de su prédica reafirmó, el Sucesor de Don Bosco que “Ella, la Auxiliadora nos sigue acompañando y lo sigue haciendo todo”. “No duden que ella está en sus vidas. No dejes de preguntarte `cuando hago esto o decido esto` dónde está la madre. Seguro que ha llegado antes de que tú te lo pensaras”, precisó. Don Bosco “vio al final de su vida que había sido solo un instrumento en las manos de la Auxiliadora, sueño del que todos nosotros formamos parte”, agregó.

El Rector Mayor también ser refirió al modo de seguir a Jesús como discípulos y misioneros. “Somos cristianos seguidores de Jesús no para vivir como si no tuviéramos nada que ver con él, Ser discípulos de Jesús significa algo tan sencillo y fascinante como decirnos en lo profundo del corazón: “Señor Jesús tu estilo de vida, tu modo de entender la vida, tu modo de imaginarnos, soñarnos y proponernos nuestras relaciones, valores, vínculos me convencen”, destacó. “Ser discíplulos misioneros de Jesús es eso, no es una moralina de preceptos es decirle a Jesús  ‘tu estilo de vida quiero que sea el mío´”, enfatizó.

Al final de la Eucaristía, el Padre Inspector agradeció por su visita al X Sucesor de Don Bosco y recordó los inicios de la Familia Salesiana en América. Luego Instó a renovar el carisma oratorio “que latió en el corazón de Don Bosco” y en ese preciso momento ingresó una cuerda de tambores con banderas de Don Bosco y María Auxiliadora y empezó a sonar el Candombe del Oratorio.

“JÓVENES: NO TENGAN MIEDO A DESCUBRIR LO QUE DIOS LES SUSURRE EN EL CORAZÓN”

Luego de la Misa el Sucesor de Don Bosco compartió con los jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano un tiempo de juego, de música y baile y las Buenas Noches en las que animó a los cientos de jóvenes que lo acompañaban a tener “un corazón grande” y a “plantearse la vida como algo tan bello que merece la pena ser donada”. Los invitó a entregar la vida “en la vocación que tú sientas, en tu llamada al matrimonio, en tu llamada al voluntariado misionero, en tu llamada a la vida consagrada, en tu llamada a no casarte pero a ser un profesional que da todo lo que es, allá donde nuestro buen Dios nos plante a cada uno”.

“No tengan miedo a descubrir eso que Dios les susurre en el corazón. Nunca tengan miedo a Dios. No se tapen los oídos. No dejen de escuchar los latidos de su corazón porque en ello les va en juego la felicidad”, les dijo el Sucesor de Don Bosco a los jóvenes salesianos. “No tengan miedo a lo que sientan, piensen, disciernan y descubran que Dios les está pidiendo”, insistió al tiempo que les aseguró que “Ella, la Madre siempre te va a llevar de la mano”.

“¡Qué gran juventud salesiana tenemos!” exclamó el Superior de los Salesianos. “No duden que Jesús, los necesita, que Don Bosco, Madre Mazzarello y nuestros santos salesianos cuentan con ustedes, y también los gurises que vienen atrás para vivir lo mismo que ustedes han podido vivir en estos años”. “Los quiero felices aquí y en la eternidad”, concluyó el P. Ángel Fernández Artime parafraseando a Don Bosco, el fundador de la Congregación que le toca animar como su décimo Sucesor.