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La Iglesia en los medios Sturla dijo que se pidió perdón a víctimas de curas abusadores

ECOS. LA |

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La Iglesia dará a conocer los resultados de 40 investigaciones a sacerdotes. El Arzobispo se reunió con ex miembros de Comunidad Jerusalén.

Marcelo Hernández

Habló de los curas abusadores. Se refirió a la Comunidad Jerusalén. Contó sobre la iniciativa con adictos del padre Larrique, que quiere traer a Montevideo. Se necesita una chacra de cinco hectáreas.

El arzobispo y cardenal Daniel Sturla dijo a ECOS que los chicos en situación de vulnerabilidad están dispuestos a salir, el tema es que se le acerque el cómo. Indicó que la educación formal no da el paso que debe, y detiene el desarrollo. “Acá hay un tema que se piensa que tiene que hacerlo el Estado y lo esencial es que rescatemos uruguayos”, afirmó.

-¿En qué etapa están las denuncias de los abusos cometidos por sacerdotes de la Iglesia?

-La Iglesia ya investigó todas las que recibimos, y tras analizarlas, quedaron unas 40, que se sucedieron en un periodo de 70 años. En los próximos días comunicaremos los resultados. La Iglesia es un organismo complejo: somos Diócesis y una serie de congregaciones religiosas. Hay que reunir fehacientemente los datos de las 40 investigaciones, aunque la mayoría de esos casos ya están cerrados. Se habló con los que denunciaron. En algunos casos se pidió perdón porque los supuestos abusadores ya fallecieron. En dos casos se comprobó que las personas denunciadas no eran las señaladas.

-Una de las víctimas del padre Antelo de la Comunidad Jerusalén, publicó un libro en el que se narran torturas y hechos abusivos impresionantes. En la primera presentación se invitó a la Iglesia pero no estuvo presente. ¿Por qué no asume y pide perdón?
“ Los hechos en la Comunidad Jerusalén son rechazados por la Iglesia”

-Estos hechos, que sucedieron hace 15 años, son rechazados por la Iglesia. Hace unos días pedí para participar de una reunión en la que se juntaron personas que pertenecieron a esta comunidad y, a título personal, les pedí perdón por lo que sufrieron en lo que me correspondía por ser parte de la Iglesia.

La mayoría de ellos siguen siendo parte de la Iglesia, incluso quien escribió el libro sigue siendo católico. Muchos que han sufrido esta situación lo siguen siendo. Han vivido con mucho dolor lo que pasó. Lógicamente hay muchos que se han alejado. Tal vez se puede hacer algo más formal y pedirles perdón a todos. Ellos no lo han planteado y nosotros no lo hemos debatido.

El tema pasa porque se abusó de esa confianza que las personas depositan en la Iglesia. Por eso repercute más. Como es el caso de los sacerdotes abusadores. Estas acciones no van en consonancia con el mensaje.

La Iglesia siendo una institución tan compleja y grande toma muchos cuidados al respecto. Igual se cuelan y pasan cosas que no deberían pasar como esto de las sectas.
“ Ninguna persona, más allá de su condición sexual, puede considerarse lejos de la Iglesia ”

-El Papa tiene una posición con respecto a las personas divorciadas, y a los homosexuales y transgénero. ¿Usted comparte esta visión?

-Coincido plenamente en lo que dice el Papa, de que ninguna persona, más allá de su condición sexual, puede considerarse lejos de la Iglesia. Jesús causó escándalo en su época porque se acercó a aquellos que eran rechazados, marginados por la sociedad, como ser los leprosos, las prostitutas. Hoy Jesús también estaría cerca de estas personas en la medida que fueran rechazadas.

Otra cosa son las personas divorciadas vueltas a casar. En estos casos, Francisco ha dicho que no cambia la disciplina de la Iglesia, pero hay que atender caso a caso. Pertenecen a la Iglesia, siguen viviendo su vida cristiana, aunque no pueden recibir la comunión en cuanto están en una situación objetiva irregular.

Francisco dice que se debe hacer un discernimiento, en algunos casos personalizado, de esas parejas que viven en una situación irregular.

– ¿Está descartada la llegada del Papa en 2017?

-No va a llegar a Uruguay sin ir a Buenos Aires porque eso le generaría un problema. El Papa ansía ardientemente visitar su pueblo, y para un pueblo que tiene un Papa, su visita es algo muy importante. Tengo firme esperanza que en 2018 venga a Argentina y a Uruguay. Él ha dicho que no pudo por todos sus compromisos. Además, no le hacen fácil la visita en su país porque interpretan todo lo que dice en clave política, por lo que tiene que medir sus acciones allí.

-¿Qué balance hace de su gestión luego de dos años y medio de arzobispo?

-Fueron años de mucho trabajo. También de ver la realidad. En definitiva, intentamos cumplir mejor función de la Iglesia que es evangelizar, anunciar a Jesucristo. Se han creado varios programas.

Asimismo, la Iglesia está aportando a la sociedad, participando del Diálogo Social, a través de la Arquidiócesis de Montevideo.

Me parece muy importante lo que venimos haciendo en educación, en las distintas obras educativas, y lo que se ha hecho a través del Liceo Jubilar y la fundación Sophía, que busca rescatar colegios católicos de las zonas periféricas de la ciudad y que no cierre ninguno más.
“ Atención sociedad uruguaya, pongámonos a trabajar en ese sentido. ”

-Si son tan buenas las experiencias del Jubilar y del Providencia, ¿por qué es tan difícil para las autoridades o el gremio de los docentes aceptar estas iniciativas privadas?

-Estamos como en cubo que no permite dar un paso. Hace 30 años el Inau lo dio. Hay que darse cuenta que muchas veces los privados puede llevar adelante experiencias exitosas y el Estado los puede apoyar. Si hay tantos Caif o Clubes de Niños en el Uruguay que hacen bien la tarea, ¿qué nos importa si es privado o público? Lo importante es rescatar la mayoría de los chicos en situación vulnerable.

Acá somos todos conocidos. Los mismos profesores dan clases en los públicos y en los privados. ¿Los chicos son del Estado? No.

Nos ponemos quisquillosos. No desconozco que hay un tema de intereses pero en definitiva hay un paso a dar, que el Inau dio hace años, y la enseñanza formal no. Está deteniendo el desarrollo en vez de multiplicar experiencias, las del Estado también.

Hay muchas instituciones que hacen una tarea muy buena. Acá hay un tema que se piensa que tiene que hacerlo el Estado y lo esencial es que rescatemos uruguayos.

-La Iglesia tiene la particularidad de que es una de las pocas organizaciones que llega a todos los núcleos duros de pobreza o marginalidad del país. ¿Qué rol está jugando hoy allí?

-Hay dos cosas, que pueden parecer esfuerzos menores en medio de una tan grande problemática, pero que para la Iglesia significan un esfuerzo grande.

Uno es el educativo. Lo más importante es que esos chicos puedan encontrar un camino en los Caif, Clubes de Niños, en los liceos Jubilar, Providencia de la Iglesia, y en Ánima, un bachillerato tecnológico con las mismas características, gratuito y de gestión privada. El mensaje es que si se quiere, se puede.

Los chicos en situación de vulnerabilidad social están dispuestos a salir de ahí, el tema es que les acerquemos el modo, el cómo. Y estas iniciativas que nombré son muestras que hay un cómo hacerlo.

Atención sociedad uruguaya, pongámonos a trabajar en ese sentido.

Otra forma es con el anuncio explícito del evangelio. Hay experiencias muy bonitas en barrios donde a través de la fe se ayuda a la gente a salir adelante. Otra gotita en el océano son algunas experiencias de la Iglesia con relación a los adictos, y ahí tenemos a la obra del padre Larrique y la Fazenda de la Esperanza, que está en Melo y Cerro Chato, y que queremos traer a Montevideo. Necesitamos encontrar una chacra de cinco hectáreas y una casa, y estamos prontos.

-¿En qué situación quedó el monumento a la Virgen María en la rambla?

-Prefiero esperar, ya que desde febrero el proyecto está en la Junta Departamental. Tiene el aval de la exintendenta Ana Olivera y del actual intendente, Daniel Martínez. Lo aprobó la comisión de Patrimonio y el Municipio CH. La Junta debería manejar estos elementos. Confío en que puede darse.

-Los temas de comunicación fueron marcados por usted muy fuertemente como una de las carencias de la Iglesia en Uruguay, hace más de dos años ¿Cómo se trabaja hoy?

-Lanzamos cinco programas evangelizadores, y uno de ellos, y el más importante, es el Decos. Este hace presente a la Iglesia en la sociedad uruguaya y al mismo tiempo busca generar mensajes atractivos para los muchos que se han alejado de la práctica de la fe. Creemos que es bueno reconvocarlos, que participen.

Con todo esto buscamos lo que dijo Francisco: la alegría del evangelio en una sociedad que necesita sanación, curación. El Papa dice, y a mí me gusta repetirlo, que la Iglesia está en una etapa de “hospital de campaña”, que significa salir a curar sabiendo que no tiene tanto tiempo para elaborar cosas, sino ser activa y proactiva en el anuncio y en la sanación.

Hay muchos males en la sociedad uruguaya. Uno ve la sociedad fragmentada, los chicos y la droga, la delincuencia. La Iglesia puede hacer muchas cosas desde su perspectiva, dentro de una sociedad plural, tratando de sanar.