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" Me alegra que el tema elegido por la familia ecuménica para la celebración del Tiempo de la Creación 2020 sea 'Jubileo de la Tierra', precisamente en el año en el que se cumple el cincuentenario del Día de la Tierra "
Papa Francisco

La Iglesia en los medios “Si una persona es gay y busca a Dios, ¿quién soy yo para juzgarla?”

EL OBSERVADOR |

Francisco. El papa respondió las preguntas a quemarropa de los periodistas durante su viaje de regreso a Roma

El papa confesó a cinco personas durante la Jornada Mundial de la Juventud. AFP

El tono abierto y la disposición para abordar muchas preguntas sobre cualquier tema, incluso los más escabrosos para la Iglesia Católica, demostraron una vez más el deseo del papa Francisco de hacer las cosas de manera diferente. Ha evitado gran parte de la pompa del papado, defendió a los pobres y abordó los mayores escándalos que enfrenta la Iglesia.

“Hay muchas personas (en el Vaticano) que son santos, pero también hay quienes no son muy santos… y me duele cuando eso ocurre. Estos son escándalos que hacen daño”, dijo en una conversación de 80 minutos que mantuvo en la noche del domingo con periodistas a bordo de su avión tras la visita de una semana a Brasil.

La conferencia de prensa improvisada, tal como sucediera en el viaje de ida hacia Río de Janeiro, abarcó temas tan variados como la homosexualidad, la corrupción o su insistencia en tener poca seguridad, que implica su deseo de abrir el Vaticano para ir a caminar.

Francisco aterrizó el lunes en Roma tras un viaje de una semana a Brasil, donde fue ovacionado el domingo por más de tres millones de personas durante una misa en la playa de Copacabana de Río de Janeiro, que cerró una nueva edición de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

“¿Quién soy yo para juzgar?”

En respuesta a una pregunta sobre reportes de un “lobby gay” en el Vaticano, después de sufrir una serie de escándalos de curas pedófilos y corrupción en la administración de la Santa Sede, Francisco dijo: “Si una persona es gay y busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”.

Estas palabras se convirtieron en unas de las declaraciones más conciliadoras de un pontífice acerca del tema de la homosexualidad.

El papa recalcó a los periodistas que ser gay no era un problema, pero que “el problema es ejercer presión por esta orientación”, así como “el lobby de la gente codiciosa, los grupos de presión políticos, los grupos de presión masónicos (y) tantos lobbies”.

Asimismo, bromeó: “Todavía no he visto a nadie en el Vaticano con una tarjeta de identificación diciendo que es gay”.

Francisco defendió a los gays de la discriminación, pero también se refirió a la catequesis universal de la Iglesia Católica que dice que aunque la orientación homosexual no es pecaminosa, los actos homosexuales sí lo son.

“El catecismo de la Iglesia Católica lo explica muy bien. Dice que no deben ser marginados debido a esto (su orientación), pero que deben ser integrados en la sociedad”, agregó, hablando en italiano y utilizando la palabra “gay” en lugar de “homosexual” que otros pontífices solían usar.

Francisco también respondió a parte de una pregunta respecto de monseñor Battista Ricca, a quien el pontífice designó para supervisar el banco del Vaticano y sobre quien reportes de medios dijeron que estaba involucrado en relaciones homosexuales cuando era diplomático en América Latina.

El papa dijo que una “investigación rápida” concluyó que esas acusaciones eran infundadas.

Sin embargo, reafirmó la enseñanza de la Iglesia de que los actos homosexuales son pecaminosos.

“No” al sacerdocio femenino

Otra de las consultas fue acerca del sacerdocio femenino y, si bien Francisco expresó que le gustaría que las mujeres tuvieran roles de mayor liderazgo en la administración y en actividades pastorales, sostuvo que la prohibición a que las mujeres ejerzan el sacerdocio era “definitiva”.

“No podemos limitar el rol de la mujer en la Iglesia a monaguillos o presidentas de una obra de caridad. Debe haber más”, agregó en respuesta a una pregunta sobre el tema.

Sin embargo, respecto de la ordenación femenina insistió en que “la Iglesia ha hablado y dice que no. El papa Juan Pablo lo dijo con una fórmula que fue definitiva. Esa puerta está cerrada”, agregó, aludiendo a un documento del fallecido pontífice según el cual la prohibición es parte de la enseñanza infalible de la Iglesia, que no puede ordenar mujeres porque Jesús elige voluntariamente solo a hombres como sus apóstoles.

Pero las defensoras del sacerdocio femenino afirman que estaba simplemente actuando según las costumbres de su época.

Muchos religiosos, incluso quienes se oponen al sacerdocio femenino, estiman que las mujeres deberían ocupar cargos de liderazgo en la Iglesia y en la administración del Vaticano.

La larga sesión en el avión fue sumamente inusual en la historia moderna de los papados, tanto por su franqueza como por su amplitud.

A diferencia de su antecesor, Benedicto XVI, que conocía con anticipación las pocas preguntas que los periodistas podían hacer, Francisco, el primer papa no europeo en 1.300 años, no impuso restricciones al responder 21 consultas.

Expresó que su viaje de una semana a Brasil lo dejó muy fatigado, pero que le “hizo muy bien espiritualmente”.

Corrupción

En otro orden, el pontífice expresó su malestar por los escándalos en el banco del Vaticano y habló de las reformas que había iniciado en la Santa Sede, afectada por las denuncias de corrupción, que incluyen varias investigaciones de jueces italianos sobre lavado de dinero. Sostuvo que el banco debe ser “honesto y transparente” y que tendrá en cuenta el asesoramiento de una comisión que estableció para decidir si puede ser reformado o cerrado definitivamente. El papa se refirió directamente a monseñor Nunzio Scarano, un funcionario del Vaticano arrestado el mes pasado por sospechas de intentar contrabandear € 20 millones a Italia desde Suiza.

Asimismo, Francisco aseguró que “no ha encontrado resistencias” a la reforma que prepara de la curia romana, el gobierno central de la Iglesia. (Agencias) l

Prefirió “correr el riesgo”

l l l El papa Francisco explicó ayer que prefirió “correr el riesgo” de que un loco lo atacara para poder estar cerca de la gente en Brasil, y que por ello renunció a utilizar un automóvil blindado.

“Con menos seguridad yo he podido ir con la gente, abrazarles, saludarles, sin coches blindados”, dijo en su viaje de regreso a Roma.

“La seguridad radica en confiar en la gente. Es cierto que siempre está el peligro de que una persona loca intente hacer algo, pero también está el Señor”, sostuvo y agregó que sería incluso peor estar lejos de la gente.

La seguridad del Vaticano se reforzó fuertemente después de que Juan Pablo II fuera baleado el 13 de mayo de 1981, mientras circulaba en un jeep abierto.

“Enjaulado en el Vaticano

Francisco contó que se encuentra bien en el Vaticano, pero reconoció que en algunos momentos se siente “enjaulado”.

“¡Cuántas veces me ha dado gana de salir por las calles de Roma!, en ese contexto me siento un poco enjaulado. En Buenos Aires me conocían como el cura callejero”, recordó Bergoglio, que dijo que es feliz como papa y reveló que padeció una ciática durante su primer mes de pontificado.

En otro orden, se refirió a una foto suya con un maletín negro que ha dado la vuelta al mundo. Manifestó que estaba habituado a llevarlo y que hay que acostumbrarse a ser normales.

En el maletín lleva su maquinita de afeitar, el breviario, la agenda y un libro para leer, “pero no llevo la llave de la bomba atómica”, agregó entre risas.