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" El Señor no quiere que pensemos continuamente en nuestras caídas, sino que lo miremos a Él, que en nuestras caídas ve a hijos a los que levantar y en nuestras miserias ve a hijos a los que amar con misericordia. "
Papa Francisco

La Iglesia en los medios Sergio Gorzy: “Los que ponen la lupa sobre Israel tienen un problema con los judíos”

EL PAÍS |

El periodista deportivo Sergio Gorzy inauguró ayer una nueva faceta en su vida, al asumir como presidente del Comité Central Israelita.

Dice que intentará tender puentes hacia otras colectividades, y que muchos escudan su antisemitismo de fondo con críticas a la política del Estado de Israel. Sostiene que está a favor de un estado palestino y pronostica una relación cada vez más cercana con la Iglesia Católica. Señala que su primera lealtad es hacia Uruguay pero que defiende a Israel porque es su madre patria. Acepta que Uruguay se vincule con pragmatismo con estados antisionistas como Irán y asegura que cada vez más los judíos conforman parejas con no judíos.

– ¿Se había planteado alguna vez presidir el Comité Central Israelita del Uruguay?

– La verdad que no. Hay mucha gente que trabaja desde hace varios años a nivel comunitario y que se prepara durante mucho tiempo. Yo no tengo experiencia en ese sentido. Me lo propusieron. El presidente surge del acuerdo de las cuatro comunidades que van rotando en la presidencia. Le tocaba a la colectividad a la que yo pertenezco, que es la Nueva Congregación Israelita del Uruguay. El comité se creó en 1940 con la comunidad húngara, la Comunidad Israelita del Uruguay, la NCI y la sefaradí. La NCI me propuso a mí y las otras estuvieron de acuerdo. Tiene que ver con cambiar un poco.

– ¿En qué va a poner énfasis durante su gestión?

-Yo creo que la misión del Comité Central es representar a la comunidad judía del Uruguay ante las autoridades civiles y la sociedad. Espero representarla de la mejor manera posible con la directiva que está integrada por gente de todas las comunidades y profundizar los puentes con las otras comunidades. Hay que terminar con ciertos prejuicios que hay contra los judíos y luchar contra la discriminación junto con otros colectivos como las organizaciones afro o los armenios. Con todos los que han sufrido.

– ¿Hay mucho antisemitismo en Uruguay?

-El Uruguay no es un país que tenga antisemitismo oficial. Los judíos sabemos lo que es el antisemitismo oficial, cuando por el hecho de ser judío no podés acceder a determinados cargos o estudiar en determinados lugares. Sí hay en cierto sector de la población prejuicios antisemitas por una historia que se arrastra por cientos de años y que no son fáciles de cambiar ni en 10 años ni en 20. Sí creo que hay ahora un nuevo tipo de antisemitismo que se disfraza y se dice como anti-Israel o anti- sionista o anti-gobierno de turno de Israel.

-Pero puede haber quien critique aspectos de la política del Estado de Israel sin por ello ser antisemita ni antisionista.

-Ese es el tema. De pronto hay gente que no lo hace con intención. Que en Uruguay haya gente especialista en lo que hace el gobierno de Israel…. Le preguntaría ¿qué opinión tiene del gobierno de Kenia o Jamaica, o si el gobierno de Gabón es de derecha o de izquierda, o qué está pasando en Nueva Zelanda? Entonces, como nadie me sabría contestar esta pregunta, yo lo que digo es que ser especialista en lo que hace el gobierno de Israel es ser antisemita.

-No entiendo.

-Israel es el único país judío del mundo. Lo que antes era discriminar a los judíos que integraban la sociedad está mal visto ahora. ¿Quién va a decir que es antisemita? Nadie. Pero con la excusa de estar en desacuerdo con el gobierno de Israel de turno… Yo digo que poner la lupa en un solo país, habiendo doscientos, es no estar informado. Eso es poner la lupa en algo que quiero perseguir o denunciar. ¿En el resto del planeta les importó mucho que Argentina cortara los puentes? ¿Cree que en República Checa había gente analizando que Argentina le cortó los puentes a Uruguay? Sin embargo, en el mundo entero hay gente analizando lo que hace Israel todos los días. Eso es discriminación. Discriminación es que solo te importe una cosa y, por supuesto, solamente para criticar.

-Pero también se puede tener una preocupación legítima por la suerte del pueblo palestino.

-¿Cuál es la suerte de los muchos pueblos que tienen algún problema en el mundo en este momento? Que haya tantos campeones mundiales de saber lo que pasa en Israel o Palestina quiere decir que tienen un prejuicio porque problemas hay en todos lados.

– Quizás sea comprensible que se ponga la lupa en Israel porque su nacimiento fue en circunstancias especiales, tras el Holocausto y tras el desplazamiento de parte de la población que estaba allí.

-Hace dos mil años que los judíos somos mirados con la lupa. Hace sesenta años que existe un Estado judío. Cualquier israelí levanta una piedra, que aparece con excavaciones arqueológicas, y puede leerla porque está escrita en hebreo. Tampoco es un invento. Yo voy todos los años a Israel y viven un millón y medio de árabes con total libertad. Estudian en las universidades, son ciudadanos, votan, son diputados, ministros, juegan en la selección de fútbol de Israel, hacen goles, defienden la camiseta. Los que ponen la lupa es porque tienen un problema con los judíos. De todas maneras el trabajo del Comité no tiene nada que ver con lo que haga el gobierno de turno de Israel, como me imagino que una agrupación de uruguayos en Australia no tiene que estar a favor o en contra de lo que haga el gobierno de Uruguay. No es un problema el antisemitismo. Sí hay que estar atentos. Hace poco se publicó la invitación a una fiesta y se decía que no podían entrar ni “planchas” ni judíos. A nadie se le ocurriría poner que no pueden entrar “planchas” y griegos. Cada tanto aparece en Estados Unidos un loco que entra en una escuela y mata a treinta personas. Automáticamente es condenado por todo el mundo. Alcanzaría con que esa escuela o universidad fuera judía para que se le pudiera encontrar la explicación. Y es matar niños y matar estudiantes y matar gente inocente. Esa es la forma solapada de antisemitismo que existe.

-¿Siente que la Iglesia uruguaya acompaña de la misma manera el acercamiento a los judíos que impulsa el papa Francisco a nivel mundial?

-Quizás ya había comenzado antes con Juan Pablo II. Creo que el papa Francisco ha metido a fondo el acelerador y creo que en Uruguay con el arzobispo Daniel Sturla el relacionamiento va a ser otro

-¿Porqué dice que va a ser otro?

-Era más distante.

-¿Por el arzobispo Cotugno?

-No sé si por Cotugno. Había ciertos recelos. Hablamos de 400 años de Inquisición en España, América Latina y Portugal. Hablamos de cientos de años de acusaciones a los judíos de haber matado a Jesús. Las grandes persecuciones que ha sufrido el pueblo judío tuvieron que ver con el señalamiento de haber matado, curiosamente, a otro judío.

-¿Los judíos uruguayos sienten una doble lealtad hacia Uruguay y hacia Israel?

-Eso sería como preguntarle a un católico si le importa más el Vaticano o Uruguay. Israel para nosotros es como la madre patria. Es como España para alguien que se llama González. Es como Italia para (Juan) Schiaffino o (Alcides) Ghiggia. No hay una doble lealtad. Yo cité en el discurso de asunción que Wilson Ferreira, cuando participó de un acto del aniversario del estado de Israel en 1986, contó que a él le había salvado la vida un judío argentino. Wilson decía que quien siente fidelidad a dos patrias es más dichoso que el que tiene una sola. Lo dijo con mucha generosidad pero mi opinión es clara. Mi nacionalidad, mi patria y mi país es el Uruguay. Mi madre patria es Israel y la voy a defender.

“Hay 50 países a los que no puedo entrar porque estuve en Israel”

-¿Persiste una diferencia entre la comunidad sefaradí (de origen africano, español o de Medio Oriente) y askenazí (originaria de Europa Oriental)?

-Cada vez esa separación se da menos aunque en el mundo entero se mantienen las instituciones originarias. Había una diferencia idiomática. Llegaron acá en 1915 los que hablaban ladino y los que hablaban yiddish. Se juntaban con los que hablaban el mismo idioma. Pero con los hijos de los hijos eso se va achicando. Se trabaja con el rescate del yiddish. Mi madre lo habla y yo no.

-¿Está creciendo en Uruguay el número de parejas conformada por judíos y no judíos?

-Hay libertad. Cada uno hace lo que quiere. La comunidad de la que yo provengo tiene un componente bastante alto de matrimonios mixtos.

-¿Cuál es la incidencia del componente ortodoxo en la colectividad uruguaya?

-Capaz que hay mitad y mitad. Hay una línea con rabinos de pronto más ortodoxos.

-¿Ha caído la religiosidad entre los judíos uruguayos?

-Es fluctuante. Parecería una locura decir que ser judío no es pertenecer a una religión, pero hay quienes dicen que ser judío es una nacionalidad o la pertenencia a un pueblo. Hay judíos laicos y ateos. La comunidad judía uruguaya tiene un porcentaje tal vez más laico porque se parece a la sociedad que rodea. Yo no me considero religioso para nada.

-En los días previos a que asumiera, ¿qué le pedía el comité para su gestión?

-El comité es para representar a la comunidad ante las autoridades. La preocupación es la discriminación. Contaba en el acto que mi pasaporte es uruguayo, puedo sacar polaco o lituano pero no quiero. Hay 50 países del mundo que no puedo visitar porque tengo el sellito de que pasé por Israel. Eso pasa hoy. No es una paranoia. ¿Cuál fue mi delito? Que visité Israel. Y no tenés por que ser judío para que te pase. Tenés que haber ido a Israel.

-¿Le molesta que el gobierno de Uruguay se vincule con países como Irán?

-Los países no tienen amigos. Tienen intereses. Yo respeto todo lo que hace el gobierno uruguayo. Se reúne con Estados Unidos, con China, con Irán, con Israel. Se lleva bien con musulmanes, judíos y armenios y está bien. Uruguay no está en condiciones de poner condiciones. A mí no me molesta que se comercie con Irán. Me molestan otras cosas del gobierno iraní como que niegue la existencia del Holocausto o que proponga eliminar a Israel. Si me voy a poner estricto, hay muchos países con los que no se podría comerciar porque han hecho cosas horribles. Uruguay no se puede inmolar en aras de cada causa que le parezca atendible. Yo siento que la posición uruguaya para con la colectividad judía y el Estado de Israel es positiva. Yo comparto que Uruguay sueñe como todos los judíos del país que en un futuro no muy lejano haya dos estados, el de Israel y el palestino que puedan vivir en paz.

TANGUERO Y MUY LECTOR

El padre de Gorzy vino de Polonia a Uruguay con seis meses de vida y su madre nació en Uruguay de padres lituanos. Un tío político suyo sobrevivió al Holocausto. Le gusta mucho correr, el tango y leer libros de historia y biografías. En su casa de Malvín tiene la colección de la revista Mundo Uruguayo que va de los años 1919 a 1969 y de la revista Marcha. “Me interesa el tango, el debate de si Carlos Gardel era uruguayo. Empecé recortando páginas deportivas. Tengo un horrible problema de espacio. Me prohibí ir a la feria de Tristán Narvaja por ser comprador compulsivo. Mi intención sería leer todo”, dice. En su casa la televisión tiene que estar prendida pero solamente le gusta ver películas en el cine.

PERFIL

Nombre:Sergio Gorzy

Nació en: Montevideo, se crió en Barrios Amorín y Maldonado, tiene 55 años y una hija de 20 años.