Iglesia al día

" En esta noche resuena la voz de la Iglesia: «¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!». Es otro “contagio”, que se transmite de corazón a corazón, porque todo corazón humano espera esta Buena Noticia. Es el contagio de la esperanza: «¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza! "
Papa Francisco

Semana Santa 2020 Semana Santa en SALTO

SEMANASANTAENCASA – DOMINGO DE RAMOS EN CASA
(Propuesta preparada por el Equipo Sacerdotal de Salto- abril 2020)
Ambientación del domingo: a la ambientación general agregamos:
– VARIOS RAMOS – suficiente para que, cada uno después pueda tener uno: de olivos, laurel y/o palmas, o del árbol que tengan.
– BIBLIA con el Evangelio de Mateo 21, 1-11, ya marcado.
– TENER PRONTAS LAS CANCIONES
– CUATRO LECTORES (en lo posible)
1. (Lector 1 – Guía): Canto sugerimos Era un día de fiesta ú Oh Cristo tu (Libro de Cantos nro.225 (cantamos o escuchamos). Los dos se encuentran y se pueden bajar de internet.
2. (Guía): Nos ponemos en la presencia del Señor: Señal de la Cruz
3. Guía: Motivación: Desde el principio de la Cuaresma nos venimos preparando obras de penitencia y caridad a vivir esta semana santa.
Hoy nos disponemos a inaugurar, en comunión con toda la Iglesia, la celebración anual del Misterio pascual de la pasión y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo quien, para llevarlo a cabo, hizo la entrada en la ciudad santa de Jerusalén.
Por este motivo, recordando con fe y devoción esta entrada salvadora, acompañemos al Señor para que, participando de su cruz por la gracia, merezcamos un día tener parte en su resurrección y vida. Recordemos lo que nos dice el Evangelio:
4. (Guía): Comenzamos rezando el Salmo 121 que evoca la entrada del creyente a la ciudad de Jerusalén y entre cada estrofa repetimos juntos la antífona:
(Lector 2) ¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»!
¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén.
Jerusalén está fundada como ciudad bien compacta. Allá suben las tribus, las tribus del Señor,
Según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor; en ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David.
Desead la paz a Jerusalén: «Vivan seguros los que te aman, haya paz dentro de tus muros, seguridad en tus palacios».
Por mis hermanos y compañeros, voy a decir: «La paz contigo». Por la casa del Señor, nuestro Dios, te deseo todo bien.
5. (Lector 3) Lectura de la Palabra de Dios:
– Evangelio de Mateo 21, 1-11 – (se sugiere leerlo dos veces)
6. Gesto (Guía) Cada uno tomará una rama de las que están sobre el altar y quedará en silencio recordando la lectura y meditando el gesto que acaba de hacer.
7. Meditación del Evangelio: (Guía) Ahora nos preguntamos:
– ¿Qué significa para mi reconocer que Jesús es Rey?
– ¿Qué quisiera hoy manifestarle al Señor (como pedido, gratitud, etc.)?
8. Compartimos comentario al evangelio: (el guía invita a compartir los ecos del Evangelio)
– Cada uno lo hace a través de las preguntas sugeridas o lo que
9. Oraciones espontaneas
(Expresamos oraciones teniendo en cuenta la fiesta que celebramos y la situación que vivimos)
10. (Guía: después de terminadas las oraciones): Rezamos la oración del Padrenuestro
11. (Lector 4) Oración de comunión espiritual: No pudiendo participar de la Eucaristía de hoy, nos unimos espiritualmente en esta comunión:
Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero,
sé que estás realmente presente en el Santo Sacramento de la Eucaristía.
Te amo sobre todas las cosas y experimento tu presencia en mi vida.
Ahora no me es posible recibirte en Cuerpo y Sangre,
pero alimentados por Tu Palabra, creo firmemente que estás en mi corazón,
por eso te abrazo y me uno por entero a Ti.
Permanece en mí y ayúdame para que nunca me separe de Ti. Amén.
12. (Guía lector 1) Nos dirigimos a María y le pedimos que nos de la gracia de acompañar a su Hijo en este camino que hoy iniciamos
13. Oración: Dios nuestro, aumenta la fe de cuantos esperamos en ti y escucha nuestras súplicas, para que quienes hoy llevamos estos ramos en honor de Cristo victorioso, te presentemos el fruto de las buenas obras, unidos a él. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
14. Canto final (a elección)