Iglesia al día

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La Iglesia en los medios Perseguidos por la fe en la cuna del cristianismo

LA REPÚBLICA |

PAPA FRANCISCO. “EN SIRIA, IRAK, EGIPTO Y OTRAS REGIONES DE LA TIERRA SANTA ABUNDAN LAS LÁGRIMAS”, ALERTÓ

La persecución de los cristianos en Medio Oriente se ha vuelto algo común en los últimos tiempos. El papa Francisco lo ha denunciado y el tema preocupa cada vez más al Vaticano. Secuestro de monjas, ataques armados, asesinatos de religiosos y fieles, tomas de iglesias, desplazados y saqueos se suceden a menudo en la conflictiva región.

Se estima que entre 10 a 13 millones de cristianos viven en esa zona, de los cuales 36% en Líbano, 10% en Egipto, 5,5% en Jordania, 5% en Siria, 2% en Irak, 2% en Israel, en tanto que 1,2% son palestinos, según las estadísticas de la Obra de Oriente.

En Irak, donde hace diez años residían un millón de católicos, en 2013 quedaban unos 400.000.

El papa Francisco lanzó un vibrante llamamiento a la preservación de la presencia de cristianos en Medio Oriente, amenazada por los conflictos y el islamismo radical.

“No nos resignamos a pensar en un Oriente Medio sin cristianos”, afirmó el Papa en un discurso ante los patriarcas y arzobispos de las Iglesias orientales reunidos en el Vaticano.

El pontífice manifestó su “enorme preocupación” por las condiciones de vida de los cristianos en esa región, que emigran en masa debido a las tensiones internas y los conflictos en sus países.

“En Siria, Irak, Egipto y otras regiones de la Tierra Santa abundan las lágrimas”, clamó Francisco.

“El obispo de Roma no tendrá paz mientras hombres y mujeres de cualquier región y religión sean heridos en su dignidad, privados de lo necesario para sobrevivir, sin un futuro y obligados a vivir en la condición de refugiado o desplazado”, afirmó.

Son como “pequeños rebaños en ámbitos marcados por la hostilidad, el conflicto y la persecución encubierta”, declaró. “Desde hace dos mil años profesan el nombre de Jesús, son ciudadanos radicados en la vida social, cultural y religiosa de sus naciones”, recordó el pontífice.

“Hoy, junto con los pastores de las Iglesias orientales, lanzamos un llamado para que se respete el derecho de todos a tener una vida digna y a profesar libremente la propia fe”, dijo Francisco.

Recordó en forma especial a Jerusalén, la ciudad santa para las tres religiones monoteístas -judía, cristiana y musulmana-, “donde nacimos todos espiritualmente”, el lugar escogido por Dios para que “Oriente y Occidente se unan”, afirmó.

Los patriarcas maronitas, coptos católicos, greco-melquitas, católicos sirio, caldeos y armenios se reunieron junto a los representantes de las iglesias orientales de India (sirio-malabar y sirio-malankara), del este de Europa (Ucrania, Rumania) y el patriarca latino de Jerusalén, Fuad Twal.

En numerosas ocasiones los patriarcas orientales han denunciado la “hemorragia” de cristianos de esa región y la estrategia de concederles rápidamente visas para que emigren y vendan sus propiedades, a fin de facilitar la expansión del islamismo, en ocasiones el más radical.

20 cristianos muertos por día

La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) dio a conocer el informe “La persecución de los cristianos en el siglo XXI” realizado por el diplomático Javier Rupérez, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España.

“Los cristianos en el mundo, más que ninguna otra comunidad religiosa, constituyen hoy en día un grupo perseguido y amenazado, urgentemente necesitado de protección y ayuda”, explica Javier Rupérez.

A través de numerosos artículos, estudios y opiniones y muestra los acontecimientos ocurrido en agosto de 2008 en Orissa (57 asesinados) y más de 50.000 refugiados; en octubre de 2010 en Bagdag, con 52 muertos; o en setiembre de 2013 con los ataques de Boko Haram en Nigeria y los 142 cadáveres que fueron dejando a su paso.

“No son otra cosa que muestras especialmente violentas de una tendencia conocida y multiplicada a lo largo de la época contemporánea y no pueden ser entendidas como manifestaciones aisladas y por tanto insignificantes”, explica Javier Rupérez, destacando que “los seguidores de Jesucristo asesinados en Irak, India o Nigeria no se habían distinguido por su participación en acciones sociales o políticas de ningún signo”.

Según las fuentes consultadas el autor concluye que la cifra más adecuada a la realidad es la de 100.000 muertos en diez años; “lo cual llevaría a 10.000 anuales, veinte cristianos muertos cada día y casi uno por hora”.

“Gran parte del África subsahariana y de la costa mediterránea de ese continente, el Oriente Medio, el Golfo Pérsico y todo el continente asiático hasta las orillas rusas y chinas del Pacífico están poblados por países y sociedades en los que el cristianismo sufre acoso”.

Masacran a los cristianos en Siria

Cuna de la civilización y ejemplo de convivencia pacífica entre cristianos y musulmanes durante siglos, Siria muestra hoy su contracara y ofrece al mundo una nueva generación de cristianos mártires, en el marco de un conflicto complejo en el que “una palabra de más puede provocar una bomba en un iglesia”.

Con ese dramatismo y cautela lo expone el arzobispo de la Iglesia Siriana Ortodoxa en Argentina, monseñor Crisóstomo Juan Gassali, en una entrevista con Télam en la que repasa la situación actual de los cristianos en esa región.

“La humanidad necesita rendir cuentas por las calamidades vividas en Siria, un verdadero desastre humanitario”, advierte con tristeza pero sin resignación.

Persecución, terrorismo, asesinato, destrucción, emigración forzosa, martirio y muerte: parece la suma de todos los males pero son los conceptos con que la iglesia siriana resume la trágica situación que atraviesan los cristianos desde que se inició el conflicto hace casi tres años, que ya costó la vida a más de 100.000 personas, según la ONU.

“Los acontecimientos que ocurren en las provincias de Alepo y Homs son terriblemente graves y, lejos de disminuir en su intensidad, se incrementan”, relata el arzobispo, y pone como ejemplo que en los últimos días -en la ciudad de Saddad- “se masacraron cristianos con el resultado de 45 muertos, casas destruidas y una sensación general de horror”.

En Alepo, una de las provincias sirias más afectadas, “se producen choques permanentes entre fuerzas rebeldes y gubernamentales generando más caos”.

Ante el panorama incierto que podría provocar un éxodo masivo de cristianos -casi medio millón ya fueron desplazados dentro y fuera del país- y la reciente exhortación del papa Francisco a “no resignarse a un Medio Oriente sin cristianos”, Gassali -como hombre de fe- no pierde la esperanza y el optimismo.