Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Para el papa Francisco la homosexualidad “se ha convertido en una moda”

UY PRESS |
https://www.uypress.net/auc.aspx?92051

El papa manifestó su preocupación por la difusión de la homosexualidad “entre el clero y la vida consagrada”, y sostuvo que el tema “no se enfocó bien” en la Iglesia.

Las expresiones del pontífice forman parte de un libro-entrevista de próxima aparición. Las afirmaciones están llamadas desde ya a generar polémica, inmersas en una Iglesia cuya principal crisis actual la constituyen los escándalos sin fin de abusos sexuales perpetrados por sacerdotes hacia niños y adolescentes.

Según reseña Clarín, Francisco sostiene que el fenómeno [la homosexualidad], ampliamente enraizado en las instituciones eclesiásticas, “es una cuestión muy seria”. Las declaraciones aparecen en un libro-entrevista (“La fuerza de la vocación”) sobre la vida sacerdotal, del misionero español Fernando Prado, que estará en venta esta semana en Italia.

El filósofo polaco Andrzel Kobylinski, que fue académico en la Universidad Gregoriana de Roma (llamada “la usina de cerebros” de la Iglesia) y actualmente es catedrático en la Universidad Católica de Varsovia, afirma que la situación más que seria es realmente alarmante porque “la homosexualidad en el clero ha ya dividido a la Iglesia”.

Kobylinski señala que los últimos estudios que ha leído destacan que la difusión de la homosexualidad en los seminarios y entre los sacerdotes “está causando un éxodo de heterosexuales del sacerdocio”. “Debido a la homosexualidad crecerá siempre más la desintegración del catolicismo”, agrega el profesor.

Al presente son 400.000 los sacerdotes católicos desperdigados por el mundo, en una iglesia de 1.300 millones de bautizados.

En la entrevista, el Papa sostiene que “la cuestión de la homosexualidad es tan seria que hay que discernir adecuadamente”, A partir de los candidatos en los seminarios. Francisco reflexiona que “en nuestras sociedades parece incluso que la homosexualidad está de moda y esa mentalidad de alguna manera influye en la vida de la Iglesia”.

Jorge Bergoglio declara que el fenómeno le preocupa más porque “en un momento no se enfocó bien”, pero no da detalles sobre la magnitud y el origen de ese error.

“Es una realidad que no podemos negar”, reconoce. Sus palabras y su actitud contrastan con aquella célebre respuesta que dio en el avión cuando regresaba a Roma de su viaje a Brasil, en el comienzo de su pontificado. Ante una pregunta sobre la homosexualidad, respondió: “Si una persona es gay y busca a Dios y tiene buena voluntad: ¿Quién soy yo para juzgarlo?”.

La reflexión del Papa en el libro-entrevista significa para algunos analistas que Bergoglio pone el freno a las innovaciones que en algún momento pareció promover, sobre todo en el primer Sínodo de la Familia, en el que fue presentado un documento de muy amplias miras acerca de la cuestión homosexual, bochado por la mayoría de los obispos.

El Papa se centra en sus reflexiones en la formación de los jóvenes candidatos a sacerdotes o a la vida religiosa. “Tenemos que cuidar mucho la formación, la madurez afectiva y humana. Tenemos que discernir con seriedad y escuchar la voz de la experiencia que también tiene la Iglesia”. Cuando esto no se discierne adecuadamente, “los problemas crecen”, dice. Francisco deja en claro que los afectos homo, “no deben ser aceptados en la vida consagrada o la vida sacerdotal”, según el informe del diario argentino.

A continuación, Jorge Bergoglio señala que la Iglesia “recomienda que las personas con esa tendencia arraigada no sean aceptadas ni al ministerio ni a la vida consagrada. El ministerio (sacerdotal) o la vida consagrada no es su lugar.

Para completar el alineamiento total, el Papa señala que “a los curas, religiosos y religiosas homosexuales hay que urgirles a vivir íntegramente el celibato y ser exquisitamente responsables, procurando no escandalizar a sus comunidades y al santo pueblo fiel a Dios, viviendo una doble vida”. “Es mejor que dejen el ministerio o la vida consagrada antes que vivir una doble vida”.

Algunos analistas sostienen que es probable que el Papa esté usando el freno de mano para aliviar los enfrentamientos internos en la Iglesia, sobre todo por la oleada disidente que se ha incubado en la Iglesia norteamericana. Los medios de comunicación siguen poniendo en la picota casi todos los días en algún lugar del mundo, a nuevos casos de sacerdotes pederastas y de sus superiores que los protegen.

Las cosas han llegado a un nivel que el Papa decidió dar una vuelta de tuerca radical convocando a Roma a los presidentes de las asambleas episcopales de todo el mundo. Oficialmente el tema son los abusos sexuales, pero probablemente el debate y las decisiones desbordarán también hacia la homosexualidad practicada por muchos sacerdotes, la vida interna “non sancta” en tantos seminarios y la necesidad de dar un nuevo rumbo a una Iglesia que en materia sexual sigue notablemente retrasada.