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La Iglesia en los medios Papa Francisco: el Diablo no es un mito

ESPECTADOR.COM |

El papa Francisco advirtió que el diablo no es un mito ni una “idea del mal”, sino que existe y todos deben luchar contra él con el “escudo de la fe” porque “no nos hecha encima flores”.

En el sermón de su misa privada matutina, que celebró en la capilla de la Casa Santa Marta del Vaticano, el líder católico aseguró que la “batalla” de los cristianos no es contra cosas pequeñas, sino “contra los principados y las potencias, es decir contra el diablo y los suyos”.

“A esta generación le hicieron creer que el diablo es un mito, una figura, una idea, la idea del mal. Pero el diablo existe y nosotros debemos luchar contra él. ¡Lo dice Pablo, no lo digo yo! La palabra de Dios lo dice. Pero nosotros no nos convencemos”, señaló.

Sostuvo que no se puede pensar en una vida espiritual cristiana “sin resistir a las tentaciones, sin luchar contra el diablo, sin usar las armaduras de Dios, que nos dan fuerza y nos defienden”.

Explicó que las “armaduras de Dios” son la verdad y la justicia, porque el diablo “es el mentiroso, el padre de los mentirosos, el padre de la mentira”.

Según el Pontífice, a los fieles podría serles útil preguntarse “¿creo o no creo? ¿Soy un poco mundano y un poco creyente?”.

Aseguró que ellos necesitan el escudo de la fe, porque el diablo “no nos tira encima flores sino flechas de fuego para asesinarnos”.

“La vida es una milicia. La vida cristiana es una lucha, una lucha bellísima, porque cuando el señor vence en cada paso en nuestra vida, nos da alegría y una felicidad grande”, dijo.

“Y si, todos somos un poco perezosos en la lucha y nos dejamos llevar por la pasión”.

El papa llamó “hipócritas”a los cristianos que “en nombre de la ley olvidan la justicia y el amor”, una actitud que, dijo, Jesús reprobaría porque “lleva al egoísmo”.

En la misa, recogida por Radio Vaticana, señaló que el camino a seguir es el del amor a la justicia, una senda que lleva a Dios, “opuesta a la de los doctores de la ley”.

“Este camino de vivir pegado a la ley aleja del amor y de la justicia”, incidió Francisco, quien expresó que Jesús solo tiene una palabra -“hipócritas”- para quienes “se preocupan por la ley y se despreocupan de la justicia, se preocupan por la ley y se despreocupan del amor”.

“¡Qué feo es un cristiano hipócrita, que en nombre de la ley olvida la justicia y el amor, al igual que los fariseos que preguntaron a Jesús si estaba permitido curar a los enfermos un sábado!”, subrayó.

En este sentido, se mostró crítico también con quienes “recorren el mundo buscando discípulos” pero, después, “cierran la puerta” porque están tan pegados a la literalidad de la ley que cierran la puerta de la esperanza, del amor y la salvación.

Citó también la actitud de quienes llegan a negar la ayuda a sus padres ancianos con la excusa de tener todo el tiempo ocupado en la iglesia, una conducta que criticó por considerar que el cuarto mandamiento -“honrarás a tu padre y a tu madre”- es más importante que acudir al templo.

Actitudes como estas, dijo, “conducen al egoísmo y al orgullo de ser justos” y criticó también las apariencias, aludiendo a quienes se presentan como hombres de oración y ayuda “para ser vistos y no porque Jesús lo haya dicho”.

Señaló que lo adecuado es “seguir la ley del amor, de la carne, de la cercanía”, porque “la carne es el signo de Dios, que se hizo hombre, y el signo de la verdadera justicia”.

Esta dirección, dijo el papa, “es la forma en que Jesús nos enseñó, totalmente opuesta a la de los abogados”, un camino “de amor al conocimiento, al discernimiento y al cumplimiento que conduce a la salvación”.

“El camino para ser fiel a la ley sin vulnerar la justicia ni el amor es el camino inverso, es decir, el camino del amor a la integridad, del amor al discernimiento y del amor a la ley”, manifestó el papa.