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La Iglesia en los medios Obispo Sanguinetti criticó la ley sobre reproducción asistida

EL PAÍS |

Hizo fuertes cuestionamientos al texto en debate

El obispo de Canelones, Alberto Sanguinetti, realizó duras críticas al proyecto de ley sobre reproducción asistida, que fue votado en el Senado y enviado a Diputados para que se acepten los cambios.

El obispo dijo que “se comprenden las encrucijadas” que enfrentan los legisladores al tratar la ley en cuestión y, en ese marco, vio oportuno recordar “ideas para el diálogo que parece no tener contradicciones”.

Sanguinetti valoró la ciencia y la medicina, señaló la “necesidad de un juicio ético objetivo” y habló sobre “la moralidad en la reproducción humana asistida”. Así, recordó que tiene que haber “respeto por cada ser humano, incluido cada embrión”.

“El valor ético de la ciencia biomédica se mide en primer lugar en referencia al respeto incondicional debido a cada ser humano, en todos los momentos de su existencia”, escribió el obispo en su blog y agregó: “El proyecto de ley aprobado por el Senado trata en muchos aspectos de seguir este principio fundamental, procurando que las técnicas usadas no tengan consecuencias peores, por ejemplo al prohibir fecundar gametos para producir embriones con fines de investigación o la clonación”.

Aunque aclaró: “Pero no se sigue totalmente ese principio. Hay que ser sincero, se da a los embriones humanos un trato instrumental. Se producen fuera de la unión de las personas y se manipulan, se congelan. Veremos en el futuro ¡qué se hará con los sobrantes! La mayoría se producen para ser destruidos”. El obispo opinó sobre “la desvalorización del matrimonio y del acto conyugal” y criticó que “se puede suplantar por la manipulación de gametos”. “Está claro que tener un hijo es un bien. Es un buen deseo querer comunicar la vida. Pero no es un bien a obtener a todo precio. También los deseos buenos, tanto en el fin y en los medios, tienen que someterse a límites, fundados en principios”, dijo.

Además, Sanguinetti añadió: “Parece una disociación en la cultura actual. ¡Se defiende la vida de los animales! Pero se puede procrear embriones humanos de formas violentas, manipularlos, destruirlos”.

Por último, habló de la objeción de conciencia y dijo que es “un punto gravísimo que esta ley ha omitido”. “La unanimidad de los legisladores no impide que haya personas e instituciones que les parezca gravemente ofensivo a su conciencia fecundar gametos humanos, y todo lo que se sigue, o fecundar a una mujer con un gameto de donante anónimo, porque quiere tener un hijo y no quiere darle padre”, expresó.

“Se da la libertad de realizar esos actos, que al menos para algunos violentan el deber de la sociedad de proteger la vida y la familia, se impone como un derecho obtener esas prestaciones, se obliga a muchos a realizarlas, ¿por qué se obliga a colaborar en ello al que le pesa en su conciencia?”, preguntó.