Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Nuevos santos devolvieron a la Iglesia a sus “valores originales”

EL PAÍS |

http://www.elpais.com.uy/mundo/nuevos-santos-devolvieron-iglesia-valores.html

Los dos nuevos santos de la Iglesia católica canonizados ayer son pontífices recientes que la devolvieron a sus valores originales, según el papa Francisco, quien con la elección de esos modelos a seguir confirma su carácter.

La ceremonia de ayer en el Vaticano, con los colores y números de las grandes ocasiones -acto multitudinario, liturgia y formas como pocas instituciones del mundo dominan- eleva a los altares a dos papas, Juan XXIII y Juan Pablo II, que cumplieron un papel clave en el recorrido de la Iglesia católica de las últimas décadas.

Así lo percibió el papa Bergoglio, quien en la homilía de la misa de canonización recordó que los dos santos -modelos para los fieles, pues esa es la intención al proclamar la santidad- fueron hombres de su tiempo, una época de la que supieron de sus dramas.

“Conocieron sus tragedias, pero no se abrumaron. En ellos, Dios fue más fuerte”, exclamó Francisco sobre dos papas que vivieron de cerca los dramas históricos que, sobre todo, atravesó Europa en el siglo XX.

La II Guerra Mundial, la caída del telón de acero y los genocidios que asolaron el territorio europeo, fueron la prueba a las que se refirió el pontífice, episodios históricos que unieron a dos papas muy diferentes en otros ámbitos.

La decisión de Francisco de proclamar al mismo tiempo santos a Juan Pablo II, fallecido hace tan solo nueve años, y a Juan XXIII, cuyo proceso de canonización parecía no avanzar, suscita de nuevo preguntas sobre las señales que el Papa actual envía al mundo católico.

Santidad

Y abre el debate sobre qué debe ser la santidad en el siglo XXI, un reconocimiento de un comportamiento humano excepcional para el que la atribución de lo que el catolicismo califica de “milagro” parece no ser ya tan esencial como para la Iglesia del pasado.

Para uno de los dos nuevos santos, Juan XXIII, por ejemplo, no se llegó a exigir esta vez el requisito de certificar un segundo milagro para proceder a su canonización y Francisco avaló este cambio.

Para el pontífice, según explicó en la homilía que pronunció ayer, el vínculo entre los dos nuevos santos reside en el mensaje de que ambos devolvieron a la Iglesia a sus orígenes.

“Restauraron y actualizaron la Iglesia” a su imagen original, en palabras de Francisco, que valoró las decisiones y comportamientos que tanto el papa italiano como el polaco recondujeron a la Iglesia católica.

“Juan XXIII y Juan Pablo II colaboraron con el Espíritu Santo para restaurar y actualizar la Iglesia según su fisonomía originaria, la fisonomía que le dieron los santos a lo largo de los siglos”, explicó Francisco.

Para el papa argentino está claro, porque lo recordó ayer, que los santos “llevan adelante” a la Iglesia.

El pontífice considera que los dos nuevos santos llevaron al catolicismo valores de “amor, misericordia, sencillez y fraternidad”, unidos a una “esperanza y alegría” que les hizo conectar mediante el papado a los católicos contemporáneos con sus hermanos originales en la misma fe.

De Juan XXIII elogió que, al mismo tiempo, “se dejó conducir y fue para la Iglesia un pastor, un guía-guiado. Éste fue su gran servicio a la Iglesia; fue el Papa de la docilidad al Espíritu”.

Del pontífice polaco, conocido por su estricta visión de las nuevas formas de la relaciones personales, Francisco destacó que fue “el papa de la familia”.

Lección

La canonización, además, representó una lección en la sutil política de la mayor iglesia del mundo.

La mayoría de los 1.200 millones de católicos coinciden en líneas generales en que estos dos hombres, cada uno a su manera, eran pastores santos y carismáticos que ayudaron a que la Iglesia, de 2.000 años de antigüedad, enfrentara los desafíos de la era moderna.

Pero al entrar en detalles, las opiniones discrepan. El debate es largo y complejo, pero la noción popular de Juan como un paladín liberal y Juan Pablo como un incondicional conservador, dan una idea general de cómo son vistos.

Así, ambos simbolizan dos grupos en la Iglesia Católica que han discrepado durante décadas, a veces implacablemente, sobre cómo interpretar los resultados del Segundo Concilio Vaticano de 1962-1965 que Juan lanzó y Juan Pablo implementó en gran parte.

Al canonizar a ambos, el papa Francisco usará un simbolismo de unidad para instar a los católicos a mirar más allá de estas divisiones y seguir juntos el Evangelio.

Un nuevo nombre en Bahía

Una pequeña iglesia del barrio pobre de Alagados, en Salvador de Bahía, se convirtió en la primera del mundo en adoptar el nombre “San Juan Pablo II” ayer tras las canonizaciones.

Esta iglesia fue inaugurada en 1980 por Juan Pablo II durante la primera de las tres visitas que realizó a Brasil, el país con más católicos en el mundo. Tras la misa matutina, el decreto de cambio de nombre fue firmado por el arzobispo de Salvador, Murilo Krieger.