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La Iglesia en los medios Nuevo encuentro del grupo de Excuras del Uruguay y el testimonio de Jesús Arbiza

DIARIO EL PUEBLO |
https://www.diarioelpueblo.com.uy/generales/nuevo-encuentro-del-grupo-de-excuras-del-uruguay-y-el-testimonio-de-jesus-arbiza.html

Jesús Arbiza, ex cura de la Diócesis de Salto. Ordenado el 28 de agosto de 1993.

Dejó el ejercicio del Ministerio en diciembre de 2004. Casado con Alexandra (Maestra) y tiene dos hijos Mateo (13) e Ignacio (8). Docente de Filosofía I.P.A. y Psicólogo UdelarR. Vive en Salto. Brindó a Colibrí Tumpa una entrevista donde supo compartir significativos detalles de su vida que transcribimos en entrevista.

-¿Qué es el grupo de Ex Curas de Uruguay?

-Surgió en el año 2016 a instancias de intercambios entre algunos que habíamos dejado el ministerio de la diócesis de Salto. Creamos un grupo de WhatsApp primero de la diócesis de Salto que no prosperó tanto y el 2 de noviembre de 2016 de todo el país para ampliarlo, para comenzar a juntarnos con más gente.

Luego charlando con el Padre José García, ecónomo diocesanos, manejamos la idea de convocar a un asado entre los que quisieran venir a Salto en enero de 2016 y empezamos a reclutar gente. Enorme apoyo del Tomate como le decimos al padre José García, apoyo fraterno y económico.

Hay que decir también que entre algunos ex compañeros de seminario y ahora ex curas ya había conversas y encuentros desde 2005 en adelante….pero cosas muy esporádicas y puntuales”.

– ¿Cuándo se creó entonces el grupo?

– “Se creó con el grupo de WhatsApp el 2 de noviembre de 2016. Los encuentros fraternos nos han dado mucha vida”.

– ¿Por qué?

– “Como deseo de comenzar a juntarnos y apoyarnos en la experiencia de dejar el ejercicio del ministerio… acompañarnos, celebrar la vida y la diversidad en el encuentro fraterno”.

– ¿Qué sienten cuando se encuentran?

– “Los encuentros fraternos han sido una gran gracia de Dios y un a oportunidad para celebrar la vida y la fraternidad con nuestras familias y nuestros hijos”.

– ¿Cómo se organizaron?

– “A través del WhasApp….luego en los encuentros fuimos consolidando el grupo. Tuvimos varios encuentros…en Salto, Montevideo, San José y Colonia. Y ahora vamos por el 8vo en Durazno”.

– ¿Por qué?

– “Hay una necesidad muy grande de encontrarnos para compartir vivencias y experiencia. Necesidad de celebrar la vida junto con nuestras familias y parejas. Hay de todo en el grupo y lo único que nos une es que en algún momento todo fuimos curas en la Iglesia Católica.

Hoy hay algunos que pasaron a la Iglesia Anglicana, otro a la Presbiteriana (Donde pueden ejercer el Ministerio siendo casados).

Otros formaron sus familias héterosexuales y hay otros con parejas gays. Otros siguen participando de la Iglesia y muchos no. Otros han abandonado la fe.

Algunos mayores y veteranos y otros jóvenes. Algunos pidieron dispensa y se casaron por la Iglesia. Hay ex del clero diocesano y de congregaciones religiosas”.

– ¿Cuántos son en Uruguay y en el mundo?

– “En Uruguay calculamos más o menos unos 120, sobre 500 que ejercen hoy. En el mundo se prolonga la proporción: 100.000 sobre 500.000. De la Iglesia no hemos tenido muchos datos al respecto.

Hay un grupo de ex que no están integrados en el nuestro pero que mantenemos contacto igual… son invitados a los encuentros… y hay otro grupo que sabemos que existen pero no hemos podido acceder a contactarlos”.

– ¿Algunas razones comunes de por qué dejan el ministerio?

– “Agotamiento y malestar con el ministerio (Síndrome del Quemado), la gran mayoría por el celibato sacerdotal (algo considerado por la ciencia moderna como un atraso en el contexto actual y fuente de múltiples patologías), conflictos con las congregaciones, con el obispo, agotamiento del proyecto vocacional etcétera”

– ¿Qué le diría a un sacerdote que deja el Ministerio?

– “Qué nos busque e intente recomenzar una nueva vida. Es muy difícil, pero se puede, otros lo hemos logrado con sacrificio y esfuerzo…no estás sólo. Hay un grupo que te apoya. En este momento tenemos en curso dos ex sacerdotes que han dejado el Ministerio y a los que estamos ayudando en este proceso”.

– ¿Qué problemas son los que más surgen en el intercambio entre ustedes?

– “La dificultad para conseguir trabajo e insertarse en el mundo a veces a una edad complicada.

El poco apoyo de la comunidad cristiana y especialmente de la iglesia jerárquica.

La Iglesia no tiene un proyecto para integrar a aquellos que desean participar de la comunidad y muchas veces es a impulsos personales y vínculos.

Hay algo así como un sentimiento de juicio de la Iglesia por lo hecho que algunos siente… algo así como sentirse “traidores”.

El problema de la jubilación para los que estamos trabajando y esos años trabajados en la Iglesia son difíciles para declarar”.

– ¿Qué rescata de estos años?

-” La fraternidad creada entre nosotros y la diversidad que nos enriquece constantemente en nuestras distintas posturas políticas, religiosas y sociales.

El encuentro permanente y el apoyo que nos vamos dando entre nosotros para salir adelante.

El acercamiento a la Iglesia y algunas reuniones que hemos tenido para intercambiar y compartir, a veces nos desanimamos un poco por qué lo vemos como un proceso medio unilateral.

Destaco al grupo de San José que son 6 ex curas y sus familias viviendo en esa ciudad y se reúnen periódicamente a celebrar y compartir. La idea es ampliar a otros lugares, pero no es fácil.

Quisiera como creyente y cristiano agradecer a Dios por lo mucho que me ha dado en este proceso de compartir y celebrar la vida con mis hermanos ex curas.

Quisiera afirmar que en lo único que Dios nos va a juzgar es en el amor a la vida y al otro como próximo. La vida es lo más importante que tenemos y es eso lo que agradecemos cada día.

El Ministerio Sacerdotal fue una muy rica experiencia y nos dejó una hermosa vivencia de encuentro con los otros, la Iglesia nos dio mucho… también nosotros le dimos mucho a la Iglesia entregando generosamente nuestras vidas en esos años jóvenes en las distintas comunidades que nos tocó servir.

Como cristianos seguimos apostando al Proyecto de Jesús que vino a transformar la historia cuestionando la religión de la época, acomodada a la clase dominante y al imperio…

Luchó desde un estilo de vida histórico, trascendente y político contra la dominación de unos pocos en desmedro de los muchos empobrecidos y vulnerados en sus derechos….pagó con su vida por ello y resucitó y continúa resucitando en cada uno de nuestros pueblos para mantener viva esa utopía.

¡Ánimo… a no bajar los brazos y a mantener viva la esperanza!”