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La Iglesia en los medios Nuevo cardenal uruguayo: “¡No puede ser, a mí nadie me avisó!”

ALETEIA |

Con apenas 55 años será el cardenal hispanoparlante más joven. Es el segundo cardenal uruguayo de la historia.

Esteban Pittaro


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Uruguay es el país sudamericano con menos católicos, pero no por eso se debe decir que su Iglesia no es activa. Por el contrario. Acaso por eso cuando el Arzobispo de Montevideo se enteró de su designación como Cardenal de la Iglesia estaba misionando con jóvenes en el barrio Jardines del Hipódromo.

Ese día, tras visitar Radio Oriental, donde comentó con dos jóvenes de la Misión en qué consistía, se dirigió hacia la Catedral para celebrar la Misa. En el transcurso, según relató en una bella entrevista al quincenario “Entre Todos”, lo llamó un sacerdote desde la Plaza San Pedro: “Daniel, el Papa te acaba de nombrar cardenal, estoy acá en la Plaza de San Pedro”.

Incrédulo, monseñor Sturla le replicó: “¡No puede ser, a mí nadie me avisó nada!”. Segundos después, otros mensajes de conocidos en Roma le confirmaron la noticia. “Bueno, así que… ¡tuve que creerlo!”, confesó.

Monseñor Sturla lleva menos de un año como Arzobispo de Montevideo. Por eso, insistió en que “este nombramiento hay que verlo como algo que no está tan relacionado con mi persona sino con la Iglesia en el Uruguay”.

“Lo quiero decir con toda transparencia y sinceridad, yo llevo solamente 10 meses de arzobispo de Montevideo; ha habido obispos que me precedieron sin duda con mucho mayor entrega y tiempo y capacidades”, insistió.

Según afirmó en el cálido diálogo, la Iglesia en el Uruguay “es una iglesia pobre, porque es austera, porque no tiene muchos recursos, también porque ha sido de algún modo un poquito arrinconada en nuestro país por una secularización muy fuerte”. Sin embargo, la realidad no desanima al nuevo cardenal: “Iglesia pobre y libre. ¡Qué lindo que es que nosotros sintamos la libertad, don de Dios, como una realidad de nuestra Iglesia! Pero también es una Iglesia rica de fe y misionera”.

Según relataron algunos Obispos, y el mismo monseñor Heriberto Bodeant escribió recientemente en la edición local de Vida Nueva, el Papa Francisco es muy consciente de la realidad de la Iglesia en Uruguay y suele decirle a los obispos uruguayos: “No es fácil ser Obispo en Uruguay”.

Con este reconocimiento a la Iglesia uruguaya, este país vuelve a tener cardenal después de cerca de 40 años. El anterior había sido el cardenal Antonio María Barbieri, también Arzobispo de Montevideo, creado cardenal en 1958 y fallecido en 1979.

Monseñor Sturla tiene actualmente 55 años. Será uno de los tres cardenales más jóvenes, y el hispanoparlante más joven por cerca de diez años de diferencia. Salesiano, fue ordenado sacerdote el 21 de noviembre de 1987. En 2011, fue designado Obispo Auxiliar de Montevideo. El 11 de febrero de 2014, hace exactamente un año, se enteraba que sería el nuevo Arzobispo de Montevideo.

Sus actividades muestran a un pastor que asiste a las misiones, de buenas relaciones interreligiosas, y de muy buena relación con los jóvenes, con quienes incluso ha compartido “selfies”. Además, como buen uruguayo, seguramente será un buen compañero de mates del Papa Francisco.

El lunes 16 de febrero, ya cardenal, celebrará la Misa en Acción de gracias con los uruguayos residentes en Roma. Será a las 19 en la Basílica de los Santos Apóstoles, donde se poseen reliquias de los apóstoles Felipe y Santiago el Mayor, patronos de Montevideo y vicepatronos del Uruguay.

Y donde también se haya de manera permanente una imagen de la Virgen de los 33, patrona del Uruguay. Será acaso una oportunidad para que con este reconocimiento del Papa Francisco la pequeña Iglesia uruguaya, pero misionera y permanentemente peregrina, pueda inflar el pecho y decir, con el poeta que alguna vez escribió en la Oda a la patrona:
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“¡Viva la patria que nació cristiana!”