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“Una mirada agradecida”: Mons. Pablo Galimberti pasa raya al 2018

Pablo

Al llegar al final del año el Obispo emérito de Salto, Mons. Pablo Galimberti, pasa raya y destaca las “huellas” del camino de este 2018 en su columna semanal en el Diario “cambio“.

“Venimos a la vida sin previo aviso. Y para un cristiano ese origen no es un enigma. Nos apoyamos en una afirmación esperanzadora: yo no me di el comienzo pero puedo ser coherente con la inteligencia creadora que me puso en la historia”, recuerda el Obispo al tiempo que subraya que “los últimos días del año son una oportunidad para agradecer a tanta gente que nos brinda sus servicios”.

Una mirada agradecida

Mons. Pablo Galimberti

Los últimos metros del periplo anual nos permiten, desde un punto imaginario, observar las huellas de nuestro camino.

Quizás conozcan la parábola de un caminante agobiado por la fatiga de su periplo que plantea una querella a Dios por haberlo abandonado. En la bitácora dejaba constancia de sus huellas y las de su compañero “invisible”. Contrariado, verificaba los días y horas en que las huellas de su guía invisible habían desaparecido. ¿Dónde está ese Dios que prometió que nunca nos abandonaría?

Y al resentido caminante le llegó en el silencio la respuesta: cuando veías solo una huella, eran tus horas más oscuras; yo te cargaba en mis hombros…

Comparto otra anécdota similar. En la tupida selva del Mato Grosso unos investigadores extranjeros habían contratado unos indígenas como guías expertos. Todo marchaba muy bien hasta el quinto día, en que los indígenas se negaron rotundamente a salir. Exasperados los técnicos pidieron explicaciones ya que su apretada agenda los urgía. La respuesta que recibieron fue que “necesitaban que el cuerpo se reuniera otra vez con el espíritu”. Buena respuesta para tiempos apurados con estrés y neurosis .

Por estas pistas planteo la necesitad de repasar el año que termina. No tanto midiendo el rendimiento cuantitativo sino la calidad de vida que hayamos logrado.

El creyente sabe que la luz interior o la “conciencia humanista” (Eric Fromm) puede servirnos como medida de nuestra calidad de vida.

Otra manera de repasar el año transcurrido en clave de agradecimiento puede ser recordar los nombres de los compasivos samaritanos que con su presencia, palabra, poniendo una oreja para escucharnos o una sonrisa alentadora, han logrado aliviar la pesada carga que parecía agobiante. Cuántas manos solidarias y quizás anónimas que han adivinado el aislamiento o silencio de vecinos y han llamado. Cuántas personas que no sólo han venido a pedir socorro o ayuda sino que también han ofrecido dar una mano y colaborar en alguna iniciativa puntual. Pienso en todas las manos que se ofrecieron en los días en que esperábamos la llegada del nuevo obispo Fernando.

Y cuántas veces nos han pedido visitar un enfermo o acompañar a los que viven un duelo. O acompañar a quien festeja un aniversario o a quienes inauguran un emprendimiento que ofrece esperanzas a un barrio.

Venimos a la vida sin previo aviso. Y para un cristiano ese origen no es un enigma. Nos apoyamos en una afirmación esperanzadora: yo no me di el comienzo pero puedo ser coherente con la inteligencia creadora que me puso en la historia.

Los últimos días del año son una oportunidad para agradecer a tanta gente que nos brinda sus servicios. En las oficinas del Estado u otros servicios. Los que barren tempranito la calle. La policía que brinda seguridad a pesar de los sobresaltos. A los periodistas que nos ofrecen un panorama sobre el acontecer local. A muchas organizaciones culturales, deportivas y sociales que ofrecen una cuota de esparcimiento. Destaco la inauguración en el Barrio Nuevo Uruguay de un espacio del Proyecto Ibirapitá, que brinda apoyo educativo integral a los chicos de la zona.

En el rubro artístico destaco la distinción que otorgó el departamento de Cultura de la Intendencia de Salto y la Comisión de Amigos de Casa Quiroga a la Maestra Amalia Zaldúa.

Que nuestros mejores sueños maduren y puedan plasmarse el próximo año.

Columna publicada en el Diario “Cambio” del 28 de diciembre de 2018