Iglesia al día

" María se levantó y fue con prontitud "
Lucas 1,39

Nuncio Apostólico en el Uruguay presidió celebración de la Virgen de los Treinta y Tres en Florida

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En el día de la Solemnidad de la Virgen de los Treinta y Tres, el pasado 8 de noviembre, el Nuncio Apostólico en el Uruguay, Mons. George Panikulam, presidió las celebraciones solemnes de la Fiesta de la Virgen en su Santuario Nacional de Florida..

La ceremonia estuvo engalanada especialmente por la presencia de muchos feligreses devotos de la Patrona del Uruguay, acompañados por el Obispo de Florida, Mons. Martín Pérez Scremini y su obispo emérito, Mons. Raúl Scarrone. Además, estuvieron presentes el Párroco de la Catedral, su Vicario y algunos sacerdotes de la Diócesis. Este día también, de manera especial, acompañó todo el equipo formativo del Seminario Mayor Interdiocesano “Cristo Rey”, con todos sus seminaristas, quienes estuvieron a cargo de la parte litúrgica de la celebración.

El Nuncio Apostólico exhortó a los presentes a realizar una “peregrinación mariana”, recorriendo la vida de María, tal como la presenta el Nuevo Testamento. La peregrinación que realizan los fieles al Santuario de la Virgen de los Treinta y Tres es “un signo de la fe en Jesucristo que tienen los Orientales, y constituye al mismo tiempo una expresión privilegiada de la devoción a Aquella que es nuestra Madre, nuestro modelo en la fe”,  señaló el Nuncio Apostólico.

Con breves trazos y profunda reflexión, el delegado papal abordó un recorrido en la persona de María en los textos neotestamentarios: La llamada a María y su respuesta (Lc 1, 26-38); María en el camino del servicio (Lc 1, 39-56); María en el Pesebre de Belén (Lc 2, 1-20); María en la Sagrada Familia de Nazaret: la huida a Egipto (Mt 2, 13-23; la Presentación (Lc 2, 21-40); Jesús en el Templo (Lc 2, 41-52); María en la Boda de Caná (Jn 2, 1-11); María junto a la Cruz de su Hijo (Jn 19, 25-27); María, Madre de la Iglesia (Hch 1, 14); y María glorificada en el cielo (Ap 12, 1). Concluyó destacando que “estas estaciones de su vida pueden inspirarnos en el cumplimiento de nuestra vocación cristiana, como María, para que sea para nosotros modelo de nuestra fe… esperanza para nuestro camino… y nos enseñe el amor sin barreras”.

En base a: https://goo.gl/mffasB