Iglesia al día

" Hoy más que nunca, nuestras sociedades necesitan “artesanos de la paz”, mensajeros y testigos de Dios Padre que quiere el bien y la felicidad de la familia humana. "
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Mons. Bonino exhortó a la conversión en ordenación sacerdotal

Con la presencia de su familia y de las comunidades donde siendo seminarista o diácono hizo su experiencia pastoral, por imposición de manos del Obispo de Tacuarembó, Mons. Julio Bonino, quedó consagrado al clero de esa Diócesis Gastón Núñez.

En una mañana calurosa, en la Plaza 18 de julio del barrio Rivera Chico (Rivera), se llevó a cabo la ordenación sacerdotal de Gastón que fue presidida por Mons. Bonino y concelebrada por Dom Gilio Felicio, Obispo de la diócesis vecina de Bagé, Brasil, sacerdotes y diáconos de esa diócesis,  de Sauce y Montevideo .

Cientos de personas de todos los lugares donde Gastón dejó huellas en su tiempo de formación se hicieron presentes para acompañarlo y rezar junto a su familia y comunidad por él y por su Si definitivo a Dios.

En su homilía el Obispo exhortó a los diocesanos a ponerse en la dinámica de la conversión. “Procuremos practicar nuestra fe con renovada convicción, intensificando de tal modo la reflexión y la oración que nos lleve a una adhesión al Evangelio más consciente y vigorosa, tan necesaria en un momento de profundo cambio como el que la humanidad está viviendo”, señaló el Pastor.

Invitó a Gastón a “buscar el reino de Dios y su justicia” y explicó que “el Reino de Dios consiste en liberar a todos de lo que les impide vivir de manera digna y dichosa”.

El Obispo destacó que “la opción por ejercer la caridad pastoral siendo célibe es una afirmación de que sólo Dios puede llenar el corazón humano e implica una manera de tratar con Dios diariamente”. En este sentido advirtió que “cuando el enamoramiento de la persona de Cristo no es auténtico, se corre el riesgo de paulatinamente ir ocupando el centro de nuestro corazón con penosas compensaciones”. “Creo que una aspiración sana es querer hablar más con Dios de los hombres, que hablar de Dios a los hombres”, puntualizó Mons. Bonino.

Al culminar su homilía el Obispo prosiguió al rito de la ordenación, donde no faltaron las lágrimas por parte del ordenado y de su familia.

El nuevo sacerdote al culminar la celebración, fiel a su estilo, entre el humor y la emoción, agradeció a su familia, a los sacerdotes que lo acompañaron en su proceso de formación, al clero de Tacuarembó, al Obispo de Bagé y, muy especialmente, a Mons. Bonino, por ser Padre y siempre haberle mostrado la cara de Dios.

Culminada la celebración eucarística, la comunidad de Santo Domingo sirvió el almuerzo que fue compartido por todos los presentes, consistente en un sabroso asado, con ensaladas variadas, y de postre una enorme y rica torta que rezaba el lema elegido por Gastón: “Yo soy el Buen Pastor, doy la vida por mis ovejas, yo entrego mi vida para poder recuperarla”.

Música, baile, danzas, sketchs dieron el cierre a una verdadera fiesta diocesana.


Homilía de Mons. Julio Bonino

El domingo 14 de octubre próximo pasado, en las celebraciones de la Eucaristía, quisimos inaugurar oficialmente en nuestra diócesis el Año de la fe. Con el lema “La fe se fortalece compartiéndola” queremos hacernos eco de la iniciativa de Benedicto XVI que ha querido que en toda la Iglesia retomemos el estudio y las orientaciones de los documentos del Concilio Vaticano II al cumplirse los 50 años de la apertura de su celebración. Nos dice el Papa al respecto “puede ser esta una ocasión propicia para comprender que los textos dejados en herencia por los padres conciliares no pierden  su valor ni su esplendor. Es necesario leerlos de manera apropiada y que sean conocidos y asimilados como textos cualificados y normativos del Magisterio, dentro de la Tradición de la Iglesia. Siento más que nunca el deber de indicar el Concilio como la gran gracia de la que la Iglesia se ha beneficiado en el siglo XX. Con el Concilio se nos ha ofrecido una brújula segura para orientarnos en el camino del este siglo”.

Por este motivo he querido venir al altar trayendo un ejemplar de nuestro proyecto pastoral, los documentos del Vaticano II y un ejemplar del Catecismo de la Iglesia Católica promulgado hace 20 años por el Papa Juan Pablo II  “con la intención de ilustrar a todos los fieles la fuerza y belleza de la fe”. Que es también recomendado para renovar en este año nuestra profesión de fe.

En este día de fiesta diocesana con motivo de la ordenación sacerdotal de Gastón, exhorto a todos Uds. y desde aquí a todos los diocesanos a que nos pongamos en la dinámica de la conversión. Procuremos practicar nuestra fe con renovada convicción, intensificando de tal modo la reflexión y la oración que nos lleve a una adhesión al Evangelio mas consciente y vigorosa, tan necesario  en un momento de profundo cambio como el que la humanidad está viviendo.

A los siete sacramentos de la Iglesia, el Catecismo los presenta como: Sacramentos de la Iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía,

Sacramentos de curación: penitencia y reconciliación y unción de los enfermos,

Sacramentos al servicio de la comunidad: el orden y el matrimonio.

Hoy con mucha alegría y esperanza nos hemos reunido para celebrar este sacramento del Orden, que confiere las gracias necesarias para servir a la comunidad. Hoy Gastón ofrece su vida a Jesús, para en su nombre servir como sacerdote al pueblo de Dios que peregrina en los departamentos de Rivera y Tacuarembó y así nos preguntamos ¿Qué es el sacramento del Orden Sagrado que va a recibir? El Catecismo nos dice:

1536 El Orden es el sacramento gracias al cual la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles sigue siendo ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos: es, pues, el sacramento del ministerio apostólico. Comprende tres grados: el episcopado, el presbiterado y el diaconado.

1546 Cristo, sumo sacerdote y único mediador, ha hecho de la Iglesia “un Reino de sacerdotes para su Dios y Padre” (Ap 1,6; cf. Ap 5,9-10; 1 P 2,5.9). Toda la comunidad de los creyentes es, como tal, sacerdotal. Los fieles ejercen su sacerdocio bautismal a través de su participación, cada uno según su vocación propia, en la misión de Cristo, Sacerdote, Profeta y Rey. Por los sacramentos del Bautismo y de la Confirmación los fieles son “consagrados para ser […] un sacerdocio santo” (LG 10)

1547 El sacerdocio ministerial o jerárquico de los obispos y de los presbíteros, y el sacerdocio común de todos los fieles, “aunque su diferencia es esencial y no sólo en grado, están ordenados el uno al otro; […] ambos, en efecto, participan (LG 10), cada uno a su manera, del único sacerdocio de Cristo” (LG 10). ¿En qué sentido? Mientras el sacerdocio común de los fieles se realiza en el desarrollo de la gracia bautismal (vida de fe, de esperanza y de caridad, vida según el Espíritu), el sacerdocio ministerial está al servicio del sacerdocio común, en orden al desarrollo de la gracia bautismal de todos los cristianos. Es uno de los medios por los cuales Cristo no cesa de construir y de conducir a su Iglesia. Por esto es transmitido mediante un sacramento propio, el sacramento del Orden.

Gastón, el día que eras ordenado diácono hiciste pública tu voluntad de encardinarte  a esta diócesis que hoy eleva su oración para que cada día te conformes en ser un buen pastor, a imagen de Jesús nuestro único Pastor.

Dios miró con cariño el hogar en que naciste y eligió lo que fuiste recibiendo de tus padres y hermanos desde aquel día en que te llevaron al templo y te presentaron para ser bautizado. Agradecemos de corazón la generosidad de tus padres que hoy siguen procurando acompañarte en la realización de tu vocación. Dios bendiga a Beto y Sheila, Pablo, Maria Eugenia y Juan Gabriel…

Hacemos  lugar en nuestra oración y agradecemos también a todos los que te han ayudado a llegar a este día memorable: tus maestras las hermanas misioneras del Sagrado Corazón de Jesús y de María, a los padres jesuitas en Tacuarembó; a  los Pobres Siervos de la Divina Providencia en Florida, a quienes viven en el obispado, a los superiores del Seminario Cristo Rey en Montevideo, a  las comunidades que te acompañaron hasta hoy , de la Sagrada Familia de Sauce, Sagrado Corazón aquí en Rivera, de la diócesis de Bage, cuyo obispo y sacerdotes nos honran con su presencia ¡Gracias Don Gilio por la hospitalidad brindada a Gastón en el tiempo que vivió con Uds!- a la comunidad de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores y San isidro Labrador  en  Libertad que han hecho un largo camino para estar entre nosotros, de quienes hoy están junto a tu persona de las comunidades de Vichadero y Santo Domingo que han preparado con tanto cariño y empeño todos los detalles de esta celebración.…

Gastón, como lo hemos escuchado en el Evangelio recién proclamado, Jesús te ha llamado para que a ejemplo de El seas un Buen Pastor para nuestro pueblo y es bueno escuchar su voz, Él te dice y nos dice”Uds. no me escogieron  a mi; he sido yo quien los escogió  a ustedes y los he puesto para que vayan y `produzcan fruto, y ese fruto permanezca (Jn 15,16)

Elegido para ser un Buen Pastor, Él nos da los rasgos que se destacan al utilizar esta comparación:

El buen pastor da la vida por las ovejas, no las abandona cuando aparece la dificultad, las conoce por su nombre y ellas lo conocen a él. No se queda encerrado con las que lo rodean, se preocupa por las que no son de este redil y tiene una pasión: la unidad “habrá un solo rebaño y e un solo pastor”. Tendrás así que practicar  a lo largo de tu vida lo que llamamos: caridad pastoral. “Jesús vio una gran muchedumbre y se conmovió por ellos porque eran como ovejas sin pastor y se puso a enseñarles muchas cosas”.

¿Y que será lo que enseñarás?  En fidelidad al único maestro enseñarás lo que para Él era el centro de su vida, la causa a la que se dedicó por entero: el Reino de Dios. El no habló de Dios sin más, sino de Dios y de su Reino de paz, compasión y justicia, El invitó y quiere invitar a través tuyo “buscar el reino de Dios y su justicia”, este es el núcleo central de su predicación la motivación que animó toda su actividad. “el plazo se ha cumplido, el Reino de Dios está llegando. Conviértanse y crean en el evangelio”.

Pero Jesús, que vino a proclamar que el Reino había llegado, no llama a Dios rey, sino Padre. Un padre que no viene como un juez airado sino padre de amor misericordioso. Fiel a esto Él no se pone de parte del pueblo judío y en contra de los pueblos paganos, tampoco se pone de parte de los justos y en contra de los pecadores para hacer pagar a los malos sus pecados, se pone a favor de los que sufren y en contra del mal, pues el Reino de Dios consiste en liberar a todos de lo que les impide vivir de manera digna y dichosa.

Quiera el Señor que en tu forma de predicar todos podamos descubrir que lo que decís es fruto de una escucha de la Palabra de Dios, que tengas lengua de discípulo de forma que lo que trasmitas no sea otra cosa que lo que Jesús nos ha revelado de su Padre que lo envió a interesarse por la situación de cada persona. Que seas servidor de todos sin acepción de personas, pero que en tu corazón exista un amor preferencial por los más pobres y necesitados

Al abrazar el estilo de vida sacerdotal estás renunciando a muchas realidades humanas bellas y buenas y es este un precio muy alto humanamente hablando. Sería un desequilibrio que lo que dejas de bueno sea por algo peor, cuando el no supera al sí ,se da la frustración  Y tu renuncia es ciertamente costosa. Sólo si vivís de verdad, tu mayor satisfacción la encontrás en Dios, que es el tesoro encontrado en el campo, es posible vivir la plenitud de esta opción de vida.

Escuchaba a un buen sacerdote decir:”la mediocridad es la madre perversa de lo malo que sucede hoy en la iglesia”. Y cuando el enamoramiento de la persona de Cristo no es auténtico se corre el riesgo de paulatinamente ir ocupando el centro de nuestro corazón con penosas compensaciones.

Gastón, la opción por ejercer la caridad pastoral siendo célibe es una afirmación de que sólo Dios puede llenar el corazón humano e implica una manera de tratar con Dios diariamente. Creo que una aspiración sana es querer hablar más con Dios de los hombres, que hablar de Dios a los hombres.

Contamos contigo para llevar adelante nuestro proyecto pastoral diocesano que elaboramos con mucho esfuerzo desde las comunidades de nuestra diócesis. “Recrear comunidades mas abiertas y servidoras, que sean espacio de encuentro con Jesús, mas abiertas y servidoras, donde experimentemos la alegría de ser discípulos misioneros enviados a fortalecer un nuevo proceso evangelizador, que llegue a las familias y mas alejados”.

Que tu ministerio en este año de la fe, orientado por el espíritu del Concilio Vaticano II, nos ayude a ponernos en un proceso de auténtica conversión pastoral Que así sea.


Palabras de agradecimiento del flamante sacerdote:

Bendito sea Dios que nos permite celebrar juntos, a El toda la gracia. Gracias a la vida que me dieron mis padres que se la jugaron por mí , soy el hijo mayor de una pareja joven así que gracias papá, gracias mamá por decirle que sí a la vida, gracias a mis hermanos porque me aguantan muchísimas impertinencias a pesar de muchas cosas. Gracias a Dios que me pone gente para caminar a mi lado porque sabe que yo no veo nada y me puedo ir para cualquier lado, gracias a las comunidades que siempre están ahí y no me dejan desviarme y si me voy desviando me tiran de un lado de la oreja y sino del otro, no voy a nombrar las comunidades sino simplemente dar gracias a Dios por todas ellas. Gracias al clero en primer lugar de la diócesis de Tacuarembó, porque aceptan también al diferente (risas).Gracias muy especialmente, y disculpen los mas jóvenes pero a los curas con mas años , Mendiondo y a Juan que desde muy chiquito supo ser mi Pastor, gracias a Dios en todos ustedes , gracias Julio por permitirme tener el privilegio de entrar en la diócesis vecina así que muito brigado a diócesis de Bagé en la persoa de Dom Gilio ( aplausos) que me recibió como si yo fuera uno más y después en integrantes muy concretos que me fortalecen y me dan ganas de seguir con el impulso de los sacerdotes que me dicen que hay que trabajar juntos, se hablaba hasta de una diócesis de frontera ¿no? (…) yo sigo soñando junto a ustedes que las fronteras no existen y que Dios hace UNO todo, gracias Julio por dejarme ser hijo en esta diócesis que te toca pastorear, gracias por ser Padre, decías que a Jesús no lo trataban como Rey sino como Padre y vos siempre hacés tu mayor esfuerzo por mostrar la cara de Dios en nuestras vidas así que en mi vida has sido también la cara de Dios, así que muchas gracias Julio! Simplemente gracias a Dios por la vida de cada uno de ustedes, gracias por llamarme , ustedes por aguantarme y ser soporte (como dice el Padre René , no soportar, ser soporte, gracias por ser mi soporte).