Iglesia al día

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Mons. Bodeant: En tiempos de huracanes, la visita del Papa a Colombia trae un “viento fuerte de esperanza y de paz”

 

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El Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant, es el Presidente del Departamento de Comunicación Social y Oficina de Prensa del Consejo Episcopal Latinoamericano. En la semana pasada participó junto con Mons. Carlos Collazzi (Obispo de Mercedes) de la reunión que compartieron los equipos directivos del CELAM y del encuentro con el Papa Francisco quien visita ese país hasta mañana Domingo 10.

En un audio enviado a través de difusión de WhatsApp, Mons. Bodeant   comentó los aspectos medulares de la reunión del CELAM y las expectativas respecto al encuentro con el Santo Padre, quien fue recibido “como mensajero de esperanza y paz, especialmente para el pueblo de Colombia, pero para todos nuestros pueblos de América Latina y el Caribe”.

Respecto a la visita del Papa a Colombia Mons. Bodeant compartió el deseo de que su palabra les “oriente y confirme en la fe y en nuestro compromiso de servicio a los más pobres. Palabra que transmitiremos a nuestros hermanos Obispos y a toda la comunidad eclesial en cada una de nuestras diócesis, seguros de que nos ayudará a todos a vivir una mayor fidelidad al Evangelio”.

Asimismo, auguró “para el pueblo colombiano, los mejores frutos de esta visita”, que “afiance su fe y contribuya a la construcción de la paz”. Aludiendo al proceso de paz de Colombia, el Obispo de Melo destacó que “es largo, complejo, difícil, lleno de exigencias ,y esperamos que la palabra del Papa, sus gestos, su actitud, sean una invitación, como dice el lema de esta visita, a que cada uno sepa dar el primer paso”. “El primer paso es el de la iniciativa, es el que no queda esperando a ver qué es lo que hace el otro, sino que sale al encuentro, que sale en la búsqueda en la búsqueda de la reconciliación, del reencuentro, del abrazo, que cambia esas actitudes de enfrentamiento al respeto mutuo, a la búsqueda del bien común, a las necesarias reparaciones de quienes han sufrido injusticias”.

Comentando algunos de los temas abordados en la reunión del CELAM, Mons. Bodeant señaló que “en estos días nos hemos sentido muy cercanos y muy solidarios con pueblos que viven graves situaciones: Venezuela en su prolongada crisis, los países afectados por los huracanes, la situación de los numerosos jóvenes migrantes en los EEUU, jóvenes de origen hispano o latinoamericanos que arriesgan ser expulsados”. “Nuestro trabajo, en comunión con las orientaciones del Santo Padre se ha centrado en avanzar en la conversión pastoral que es una profunda necesidad de la iglesia todos los tiempos pero, particularmente, en el mundo cambiante en el que nos encontramos”, puntualizó. “Toda conversión es una vuelta a Jesús, camino, verdad y vida. La conversión de los pastores implica crecer en nuestra fidelidad al mensaje del Evangelio para anunciarlo, no solo con palabras, sino con toda nuestra vida. No como únicos protagonistas, sino con la participación de todo el pueblo de Dios”, subrayó el Presidente del DECOS CELAM.

Texto del audio enviado por Mons. Heriberto Bodeant 

Un cordial saludo para todos los oyentes desde Bogotá. La capital de Colombia se ha convertido desde ayer también, en la capital del mundo católico con la llegada del Papa Francisco que fue recibido entre muestras de cariño, de alegría, de entusiasmo, recibido como un verdadero mensajero de la paz.

Los Obispos que integramos el Consejo Episcopal Latinoamericano hemos estado reunidos desde el día 5 hasta hoy, en el que disponemos a encontrarnos por la tarde cuando sean las 17:00 horas de Uruguay.

Desde este organismo que está al servicio de las 22 conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe, ya hemos dirigido nuestro saludo al Santo Padre, recibiéndolo como mensajero de esperanza y paz, especialmente para el pueblo de Colombia, pero para todos nuestros pueblos de América Latina y el Caribe.

En estos días también nos hemos sentido muy cercanos y muy solidarios con pueblos que viven graves situaciones: Venezuela en su prolongada crisis, los países afectados por los huracanes (esta es la temporada de huracanes en el Caribe), la situación de los numerosos jóvenes migrantes en los EEUU, jóvenes de origen hispano o latinoamericanos que arriesgan ser expulsados y nuestro trabajo. En comunión con las orientaciones del santo Padre, se ha centrado en avanzar en la conversión pastoral que es una profunda necesidad de la iglesia todos los tiempos pero, particularmente, en el mundo cambiante en el que nos encontramos. Toda conversión es una vuelta a Jesús, camino, verdad y vida. La conversión de los pastores implica crecer en nuestra fidelidad al mensaje del Evangelio para anunciarlo, no solo con palabras, sino con toda nuestra vida. No como únicos protagonistas, sino con la participación de todo el pueblo de Dios.

Aguardamos del Papa Francisco su palabra que oriente y confirme en la fe y en nuestro compromiso de servicio a los más pobres. Palabra que transmitiremos a nuestros hermanos Obispos y a toda la comunidad eclesial en cada una de nuestras diócesis, seguros de que nos ayudará a todos a vivir una mayor fidelidad al Evangelio. Desde luego todos, de corazón, auguramos para el pueblo colombiano los mejores frutos de esta visita. Que afiance su fe y contribuya a la construcción de la paz. El proceso de paz de Colombia es un proceso largo, complejo, difícil, lleno de exigencias, y esperamos que la palabra del Papa, sus gestos, su actitud, sean una invitación, como dice el lema de esta visita, a que cada uno sepa dar el primer paso. El primer paso es el de la iniciativa , es el que no queda esperando a ver qué es lo que hace el otro, sino que sale al encuentro, que sale en la búsqueda de la reconciliación, del reencuentro, del abrazo, que cambia esas actitudes de enfrentamiento al respeto mutuo, a la búsqueda del bien común, a las necesarias reparaciones de quienes han sufrido injusticias. En fin, la visita del Papa nos trae esos vientos, en esta temporada de huracanes, un viento fuerte de esperanza y de paz.