Iglesia al día

" Cada uno de nosotros es una historia de amor de Dios. A cada uno Dios nos llama y nos conoce por el nombre, nos mira, nos espera, nos perdona, tiene paciencia con nosotros. "
Papa Francisco (Audiencia General, 17/5/2017)

“Jesús nace para todos y nadie puede empañar esa alegría”: Mensaje de Navidad del cardenal Sturla [Texto y Video]

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En su mensaje para la Navidad, el Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla, destaca que en la fiesta de su nacimiento Jesús viene “con un pan debajo del brazo: el pan de la alegría, de la esperanza, del sentido de la vida”  al tiempo que “sacude nuestra indiferencia” ante “la realidad de tantos niños que hoy, entre nosotros, nacen en la pobreza”. “Es Jesús que vuelve a nacer en ellos”, subraya.

El Cardenal anima a vivir la fiesta navideña con alegría porque “Jesús es el `Dios con nosotros´ que “nos acompaña” y “nos ama en nuestra  irrepetible individualidad”. “Estamos seguros de que el anuncio gozoso de su nacimiento solo trae paz y alegría al mundo entero”, afirma.

El Arzobispo de Montevideo recuerda que “uno de cada cinco niños uruguayos nace bajo el nivel de la pobreza” y  “esto es una tragedia para el presente y para el futuro”. “Hace años que hablamos de la infantilización de la pobreza en el Uruguay” pero “¿qué hacemos?”, plantea.  “Cuando después lamentamos la fragmentación social que padecemos, la cantidad de personas privadas de libertad, las muertes violentas en las calles y las cárceles,  y un largo etc.  sabemos que parte de esta situación tiene que ver con una realidad que no puede dejarnos indiferentes: los uruguayos que desde la cuna tienen menos oportunidades”, subraya.

“El Niño de Belén sacude nuestra conciencia para que sepamos responder, en diálogo sincero entre creyentes y no creyentes,  a los desafíos que  nos presenta la realidad del país que queremos”, plantea.

Al inicio de su mensaje, el Cardenal hizo alusión a la campaña “Navidad con Jesús” desarrollada por la Arquidiócesis de Montevideo que se hizo evidente en la capital y en algunas ciudades del interior del país especialmente a través de las balconeras cuya venta alcanzó a las 28.000, pero que constaba de otros 4 puntos: la novena de María Inmaculada, la bendición de los Niños Jesús de los pesebres familiares, las  obras de misericordia y la oración para hacer en familia.

VIDEO 

Queridos amigos y hermanos:

La Navidad nos sumerge en el amor que da sentido a la vida, a esta aventura que es la existencia humana. Nos hemos propuesto, como Iglesia en Montevideo, vivir una “Navidad con Jesús” renovando el sentido cristiano de esta fiesta.

1 – “Navidad con Jesús”.

Nunca se celebra un cumpleaños si no está el homenajeado. Muchas veces nos deseamos feliz navidad pero “el cumpleañero” no está.  Por eso hemos querido hacer presente a Jesús en la fiesta de su nacimiento. Estamos seguros que viene con un pan debajo del brazo: el pan de la alegría, de la esperanza, del sentido de la vida.

En estos días en varios medios de prensa y en las redes sociales se ha comentado acerca de la campaña “Navidad con Jesús”, especialmente de las balconeras que aquí y allá aparecen en el panorama montevideano y de otras partes del país. Estamos llegando a las 28.500 balconeras, pero más allá del “éxito” que siempre es relativo, se trata de la fecundidad que pueda tener esta campaña que consta de cinco puntos. Algunos ya los hemos vivido como el rosario de la aurora en la novena de María Inmaculada o la bendición de los Niños Jesús de los pesebres familiares. Otra confiamos se está realizando:  una obra de misericordia que nos ayude a poner en el corazón a los hermanos  que sufren.  La más importante es la del 24 de noche. Hemos distribuido, y se encuentra en la página web de Iglesia Católica de Montevideo, una oración para hacer en familia. Estoy seguro que traerá una bendición para todos nosotros.

2 – Jesús presente en cada niño que nace en la pobreza.

A su vez el Niño Jesús, nacido pobre en el portal de Belén, nos desafía. Sacude nuestra indiferencia. Nos hace pensar en la realidad de tantos niños que hoy, entre nosotros, nacen en la pobreza. Es Jesús que vuelve a nacer en ellos.

Uno de cada cinco niños uruguayos nace bajo el nivel de la pobreza. Esto es una tragedia para el presente y para el futuro. Hace años que hablamos de la infantilización de la pobreza en el Uruguay. Existen varios programas del Estado  que tratan de paliar esta situación. Se sabe que un chico que no se alimenta bien en los primeros años de su crecimiento ya tendrá una desventaja en su vida. ¿Qué hacemos? Cuando después lamentamos la fragmentación social que padecemos, la cantidad de personas privadas de libertad, las muertes violentas en las calles y las cárceles,  y un largo etc.  sabemos que parte de esta situación tiene que ver con una realidad que no puede dejarnos indiferentes: los uruguayos que desde la cuna tienen menos oportunidades.

¿Es sólo un problema material? ¿No hay también una enorme carencia de espiritualidad que hunde a muchos en la apatía, ya sea en la mirada indiferente a la propia situación o hacia el otro que la padece?

¡Qué bueno es apostar a la esperanza! Navidad es tiempo de buscar acuerdos. Permitirnos soñar que podemos,  en este país en que somos pocos y donde las posibilidades de maniobra son limitadas, ponernos de acuerdo en las grandes temáticas que hacen a la pobreza y a la educación. Apostamos por ello. Por eso hemos participado activamente, como Iglesia Católica, en el diálogo social convocado por el Presidente de la República, presentando diversidad de propuestas.

3 – La alegría de la Navidad

Los desafíos no empañan la alegría de la fiesta navideña.  Jesús es el  “Dios con nosotros” anunciado por el Profeta. Los cristianos experimentamos que en todas las situaciones de la vida el Señor nos acompaña. Nos ama en nuestra  irrepetible individualidad. Estamos seguros que el anuncio gozoso de su nacimiento solo trae paz y alegría al mundo entero.

El Niño de Belén consuela nuestros dolores y multiplica nuestras alegrías. Sacude nuestra conciencia para que sepamos responder, en diálogo sincero entre creyentes y no creyentes,  a los desafíos que  nos presenta la realidad del país que queremos.

A todos los uruguayos, especialmente a los que en esta navidad estén atravesando alguna dificultad o dolor o sufriendo alguna ausencia, los ilumine el Niño que trae para todos el pan de la alegría, de la esperanza, y del sentido de la vida.

¡Feliz Navidad!

+ Daniel Sturla sdb

Cardenal Arzobispo de Montevideo