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" La bondad es lo que importa, pues es el bálsamo que pone un poco de suavidad en cualquier amarga llaga. "
San Pío X

Congreso Vocacional Nacional: ¿Cómo hacer de la Pastoral Vocacional una Pastoral de la Esperanza? 

 

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Con un centenar de participantes de la Vida Consagrada, de sacerdotes, seminaristas y laicos,  los días 4 y 5 de agosto se llevó a cabo el Congreso Vocacional Nacional, organizado por el Departamento de Vocaciones y Ministerios de la Conferencia Episcopal del Uruguay (DEVYM CEU).

El Pbro. Dr. César Braga, secretario ejecutivo del DEVYM – CELAM, y el Pbro. Dr. Carlos Silva responsable de la Pastoral Vocacional de la Diócesis de Salto fueron los ponentes que motivaron a encarar el desafío eclesial de las vocaciones con esperanza. Ambos coincidieron en que la mayor dificultad para el despertar vocacional no se encuentra en los “llamados” sino en los “llamantes”. En este sentido, el Padre Braga insistió en que la crisis no es de vocaciones sino de la nueva evangelización. Llamó a “abrir nuevas fronteras  y a dejar ciertos lugares para hacer presencia en otros” y en orden a esto cambiar las estructuras y estilos que ya no son acordes a los tiempos de la nueva evangelización.

El Padre Silva, por su parte, resaltó que quien llama siempre es Dios y que “quien va a acompañar debe ejecutar tres acciones: escuchar, escuchar y escuchar”. Para el P. Silva “Hoy, el despertar es como un parto vocacional que nos exige una pedagogía particular apoyada en un trípode: oración, cercanía y llamado”.

El Padre Braga recomendó trabajar con eficacia, en comunión y rezar por las vocaciones, al tiempo que subrayó la importancia de que la pastoral vocacional esté presente en todas las demás pastorales. Instó a seguir el ejemplo del Papa Francisco y enfocarse en su propuesta de salir, ver y llamar.

La apertura del Congreso , que se desarrolló en el Colegio Clara Jackson de Heber, estuvo a cargo del Presidente del DEVYM CEU,  Mons. Milton Tróccoli (Obispo Auxiliar de Montevideo),  quien dio la bienvenida a los asistentes e invitó al Presidente de la CEU, Mons. Carlos Collazzi (Obispo de Mercedes) a hacer uso de la palabra, quien saludó a los congresistas y comentó que las vocaciones fue tema de la reciente Asamblea Plenaria extraordinaria de los obispos. También invitó a reflexionar la temática en la perspectiva de la nueva evangelización.

El DEVYM está compuesto por delegados de todas las diócesis, más delegados de los Institutos Seculares (CISY)  la Conferencia de Religiosas y Religiosos del Uruguay (CONFRU) y el Serra Club.

“NO HAY CRISIS DE VOCACIONES SINO DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN” 

Luego de la oración inicial animada por el P. Mauro Fernández, delegado al DEVYM CEU por la Arquidiócesis de Montevideo, el P. Braga aclaró que no llegaba a dar recetas para atraer vocaciones sino a compartir su experiencia y a aprender de los participantes. Calificó el Congreso Vocacional Nacional como un tiempo de gracia y un hito en la historia de la Iglesia en Uruguay. Hace unos 20 años que se no organizaba una instancia de esta índole.

El secretario ejecutivo del DEVYM – CELAMm en sus palabras iniciales, animó a encarar el desafío vocacional con esperanza y a no quejarse  por la falta de vocaciones. “Si no hay anuncio no podemos tener nacimiento de nuevas vocaciones”, subrayó, y señaló la necesidad de que el anuncio sea “atractivo”. El ponente puntualizó que no hay una crisis de vocaciones sino una “crisis de la evangelización”, al tiempo que elogió el título del Congreso: “Vocaciones para la nueva evangelización”.

Afirmó que, para una adecuada Pastoral Vocacional las parroquias e Institutos de Vida Consagrada deben tener visibilidad. Esta se da por medio del testimonio que debe mostrar “buenos frutos”, precisó.

Destacó como elementos importantes la creatividad, la comunión y la propuesta vocacional. Advirtió que no habrá vocaciones si no se propone la pregunta vocacional en la pastoral. La falta de anuncio y de amor son a juicio del P. Braga los principales escollos para atraer vocaciones.

“DIOS LLAMA A QUIÉN QUIERE, CUÁNDO QUIERE Y CÓMO QUIERE”

El P. Silva fue el segundo ponente en la tarde de la primera jornada del Congreso y desarrolló la teología de la vocación a partir de la Trinidad. El Padre que elige, el Hijo que llama al discipulado misionero, y el Espíritu que da la fuerza y sostiene la respuesta. Destacó que Dios es el que llama y que el llamado es un don y una Gracia, que involucra todas las dimensiones del sujeto y su propia historia.

El responsable de la Pastoral Vocacional de la Diócesis de Salto aclaró a los participantes que “no pescamos vocaciones” sino que “somos responsables de que se despierten”. Advirtió, asimismo, que la vocación nunca debe ser para la “autorrealización” sino para la “autodonación”. Señaló que “escuchar” y “encontrar” son las palabras claves en el proceso vocacional. “¿Sabemos escucharlo a Dios y sabemos seguir escuchándolo?”, planteó al respecto el ponente. “La Iglesia debe ser el espacio adecuado para escuchar a Dios y encontrar a Cristo”, aseveró.

El P. Silva aseguró que el despertar vocacional tiene tres patas: oración, cercanía y llamado. “La crisis no es de los llamados sino de los llamantes”, enfatizó.

La primera jornada del Congreso Vocacional Nacional culminó con la Misa presidida por el Vicepresidente de la CEU, Mons. Arturo Fajardo (Obispo de San José de Mayo). El Pastor pidió  la intercesión de San Juan María Vianney, cuya fiesta se celebraba ese día, por el despertar de nuevas vocaciones. Luego de narrar su propia historia vocacional, admitiendo una gran resistencia inicial, luego superada con el acompañamiento de Mons. Quaglia (segundo obispo de Minas), el Obispo animó a “reencantarse con la vocación” y a estar dispuestos a “reencauzar el camino para contagiar a otros”.

“ESCUCHAR, ESCUCHAR Y ESCUCHAR”

El sábado 5, el Congreso comenzó con la oración dirigida por el P. Germán Celio y seguidamente tuvo lugar una nueva intervención del P. Braga, en esta ocasión relativa a la “Pastoral juvenil y pastoral vocacional. Buscando un camino común”. El Padre Braga dio pie al testimonio ofrecido por el seminarista Bruno, quien destacó el influjo de Poveda y el acompañamiento de su familia en su despertar vocacional.

Destacó la importancia de abrirse a los grupos juveniles y de generar espacios agradables. Recomendó a los participantes a “buscar la experiencia del amor de Dios, abrir las puertas y confiar”.

El secretario ejecutivo del DEVYM – CELAM dibujó el perfil del joven vocacionado para nuestros tiempos. Partiendo del Documento de Aparecida recordó que los jóvenes son los “centinelas del futuro” y resaltó que hay que suscitar procesos que los ayuden a crecer en su dimensión humana y espiritual.

Invitó a los presentes a no temer al sacrificio ni a la entrega de la propia vida pero sí temer a una vida sin sentido. También destacó como indispensable en el desarrollo de las pastorales juvenil y vocacional el uso de las redes sociales, habitadas por los jóvenes.

La segunda exposición de la jornada estuvo a cargo del Padre Silva, quien se refirió al “Acompañamiento vocacional personalizado. Una propuesta para nuestro tiempo”.

El experto reconoció que el acompañamiento vocacional es una desafío para la Iglesia y señaló como dificultades el hecho de haberse cortado la cadena de transmisión de la fe en la familia y la falta de acompañantes espirituales. Para realizar un verdadero proceso vocacional es necesario un acompañamiento espiritual donde acompañante y acompañado se pongan bajo la guía del Espíritu. “Quien se arriesga a acompañar debe saber que el otro es toda la Iglesia y que merece todo su tiempo”, advirtió. “Quien va a acompañar debe ejecutar tres acciones: escuchar, escuchar y escuchar”, subrayó el P. Silva, al tiempo que señaló que lo importante es que el acompañado haga una una experiencia de Cristo. Recomendó que el acompañante debe intentar siempre ser fiel a su vocación y rezar por su acompañado.

Puntualizó que en este camino hay temas que no se pueden eludir, y que el acompañante tiene que estar atento a las mociones y signos del Espíritu en el acompañado, a fin de ayudarlo a reconocerlos y secundarlos.

SALIR, VER, LLAMAR

En su últimas intervención, el secretario ejecutivo del DEVYM – CELAM planteó el desafío de salir a las periferias basado en los tres verbos que usó el Papa Francisco en su discurso a los participantes del Congreso Vocacional en Roma de octubre el año pasado: salir, ver, llamar.

Para salir a las periferias es necesaria la disponibilidad, para acoger la llamada del Espíritu, y por otro lado saber descentrarse, es decir, que Jesús sea realmente el centro de nuestra vida y de nuestras comunidades, para poder seguirlo a donde quiera llevarnos. “Los gestos del Santo Padre no son solo para que los admiremos” sino para reproducirlos enfatizó el P. Braga. Destacó, asimismo, la necesidad de “abrir nuevas fronteras y dejar ciertos lugares para hacer presencia en otros”.  “En el hoy se juega la vida eterna”, recordó.

Finalmente resaltó que todas las pastorales deben tener pastoral vocacional y recomendó con eficacia,  en comunión y rezar por las vocaciones.

Durante sus intervenciones el P. Braga dio lugar a diversos testimonios sobre el despertar vocacional  por parte de los participantes.

Al concluir la instancia de ponencias del congreso, Mons. Tróccoli agradeció a los presentes, a los ponentes y a los colaboradores, y animó a que la Pastoral Vocacional sea la pastoral de la esperanza.

El Congreso finalizó con la Eucaristía presidida por el Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla  y concelebrada por Mons. Tróccoli y todos los sacerdotes presentes . En su homilía, el Cardenal aludió a la Transfiguración del Señor que se celebra este Domingo y destacó que las vidas Consagrada y Sacerdotal deben ser reflejo de la Transfiguración. Resaltó que “el hoy es la semilla de la eternidad” y recordó a los presentes que “la perspectiva de la eternidad nos abre a un compromiso que se hace entrega de la vida en el Señor”. “Los sacerdotes y religiosos debemos ser luz de la Transfiguración”, animó. Al culminar la homilía, el Cardenal recordó que ese día las Hijas de María Auxiliadora cumplían 145 años de su fundación: La Superiora en Uruguay, la Hna. Laura Guisado, se encontraba entre los asistentes del Congreso acompañada por otras hermanas de su congregación.

Asimismo el Cardenal saludó y dio gracias por la vida del Hno. Jorge  de las Pobres Siervos de la Divina Providencia, quien cumplía años y a quien los congresistas ya habían cantado “Que lo cumplas feliz”.

El punto final del Congreso estuvo marcado por una selfie grupal tomada por Mons. Tróccoli.

Imágenes del Congreso aqui