Iglesia al día

" Cristo vive. Él es nuestra esperanza y la juventud más hermosa de este mundo. Todo lo que toca se hace joven, se hace nuevo, se llena de vida. Por lo tanto, las primeras palabras que quiero dirigir a cada joven cristiano son: ¡Él vive y te quiere vivo! "
Christus vivit

“Dios cree en nosotros”: Mensaje de Navidad de Mons. Heriberto Bodeant

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“Dios ha querido hacerse uno de nosotros” y “a pesar de todo, cree en nosotros”, asegura el Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant, en su mensaje para esta Navidad.

El Obispo destaca que “Dios sigue llegando hoy a nuestra vida, a través de personas y acontecimientos que nos lo hacen presente” y anima a no cerrar “los ojos ni el corazón a esas señales, y no las dejemos caer en el olvido”. “Al contrario, atesoremos esos signos preciosos que fortalecen el corazón y alimentan la fe”, invita.

El Obispo de Melo manifiesta que “percibir que Dios cree en nosotros puede ayudarnos a ver signos de esperanza que estaban escondidos a nuestro pesimismo” y  asevera que “el mundo no sólo tiene necesidad de amor, sino que sabe dar amor”.

“El nacimiento de Jesús es el cumplimiento de esa antigua profecía. Jesús es Dios con nosotros. El Hijo de Dios se ha hecho hombre, se ha hecho uno de nosotros. De esta forma se ha unido a cada ser humano, a cada hombre o mujer que viene a este mundo”, expresa Mons. Bodeant. Admite que “a veces nos desalienta contemplar lo que somos los seres humanos… vemos tanto egoísmo, tanta violencia, tanta corrupción… lo vemos en los demás, pero, cuando nos damos cuenta, no somos tan diferentes del resto. Compartimos las mismas miserias: `en el mismo lodo todos manoseaos´, como diría Discépolo”.

“En esos momentos en que nuestra estima por la condición humana -no solo nuestra autoestima- llega al punto más bajo, es bueno recordar esto: Dios ha querido hacerse uno de nosotros. Tal vez el primer paso para creer en Dios es darnos cuenta de que Él, a pesar de todo, cree en nosotros”, enfatiza el Pastor.

 

Texto completo del Mensaje de Mons. Heriberto Bodeant

Navidad: Dios cree en nosotros

“Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad” dice un viejo villancico. Esta noche, a las 21 horas, en la Catedral de Melo, celebraré la Misa de Nochebuena y mañana a las 20 la Misa de Navidad en la Parroquia San José Obrero de Treinta y Tres, para hacerme así presente en las dos principales ciudades de esta Diócesis que abarca los departamentos de Cerro Largo y Treinta y Tres.

¿Qué celebramos? Aquello que está en el origen y en el centro de la fiesta de Navidad: “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que significa Dios-con-nosotros”. El nacimiento de Jesús es el cumplimiento de esa antigua profecía. Jesús es Dios con nosotros. El Hijo de Dios se ha hecho hombre, se ha hecho uno de nosotros. De esta forma se ha unido a cada ser humano, a cada hombre o mujer que viene a este mundo.

A veces nos desalienta contemplar lo que somos los seres humanos… vemos tanto egoísmo, tanta violencia, tanta corrupción… lo vemos en los demás, pero, cuando nos damos cuenta, no somos tan diferentes del resto. Compartimos las mismas miserias: “en el mismo lodo todos manoseaos”, como diría Discépolo.

En esos momentos en que nuestra estima por la condición humana -no solo nuestra autoestima- llega al punto más bajo, es bueno recordar esto: Dios ha querido hacerse uno de nosotros. Tal vez el primer paso para creer en Dios es darnos cuenta de que Él, a pesar de todo, cree en nosotros. “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él” (Juan 3,16-17).

Percibir que Dios cree en nosotros puede ayudarnos a ver signos de esperanza que estaban escondidos a nuestro pesimismo. El mundo no sólo tiene necesidad de amor, sino que sabe dar amor. Este mes llegaron a Melo nueve jóvenes de Medellín, que dejaron su ciudad para compartir la Navidad con nosotros. Hicieron un gran esfuerzo para venir, por su cuenta; renunciaron a estar con su gente en un tiempo en que las familias se reúnen y comparten intensamente. Brindaron su mensaje a niños, jóvenes y adultos con mucho cariño: pero también lo encontraron y lo recibieron de todos aquellos que fueron encontrando desde el 1 de diciembre. Nos recordaron nuestra propia capacidad de amar. Esta noche se despiden en la Misa de la catedral. Estarán también allí los muchachos y muchachas de las Fazendas de la Esperanza. Jóvenes que estuvieron a punto de arruinar o perder definitivamente sus vidas y que hoy hacen su caminata entre nosotros, sanando sus propias heridas y ayudando a sanar las que ellos mismos infligieron a sus seres queridos y a la sociedad, reencontrando su capacidad de amar y descubriendo que ellos también pueden ser amados. Los dos grupos han compartido también en estos días encuentro con los jóvenes de la capilla Santa Inés, de Toledo, Fraile Muerto, otro grupo que alienta nuestra esperanza.

Dios sigue llegando hoy a nuestra vida, a través de personas y acontecimientos que nos lo hacen presente. No cerremos los ojos ni el corazón a esas señales, y no las dejemos caer en el olvido. Al contrario, atesoremos esos signos preciosos que fortalecen el corazón y alimentan la fe. Así, reconociendo al Dios-con-nosotros, tengamos una Feliz Navidad.

+ Heriberto, Obispo de Melo (Cerro Largo y Treinta y Tres)