Iglesia al día

" Nunca vaciles en tender la mano; nunca titubees en aceptar la mano que otro te tiende. "
San Juan XXIII, papa

Declaración de la Arquidiócesis de Montevideo por la negativa a la imagen de la Virgen en la Rambla

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Un claro retroceso en el camino hacia una laicidad moderna, abierta y positiva

Desde el retorno de la democracia en nuestro país se dieron pasos muy positivos en el camino hacia un laicidad entendida en sentido moderno, que dejaba enterradas antiguas controversias, discriminaciones, y sanaba heridas centenarias.

Mencionamos tan sólo algunos hechos en este sentido: el feriado declarado cuando la visita del Papa Juan Pablo II en 1987; la permanencia de la cruz de Tres Cruces; la apertura a la colaboración Estado-sociedad civil en la atención a los menores vulnerables o ancianos a través de multiplicidad de convenios entre instituciones del Estado y de la Iglesia; la participación del Arzobispo de Montevideo y de sacerdotes en la Comisión de la Paz creada por el presidente Batlle; el discurso del presidente Vázquez en la sede la Masonería sobre la laicidad y recientemente la invitación a participar del diálogo social.

La lista podría seguir en numerosos gestos que hacen a un sentido de apertura, comprensión mutua, y ayudan a entender que el hecho religioso es parte de lo humano, llamado por su misma naturaleza a expresarse en el ámbito público.

La petición de colocar una imagen de la Virgen María en la Rambla del Buceo, iniciativa de un grupo de ciudadanos católicos, avalada y presentada a las autoridades municipales por el Arzobispo de Montevideo, contó con la aprobación de la Intendenta Ana Olivera, del Intendente Daniel Martínez, de la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación, del Municipio CH y de la Comisión de Nomenclatura de la Junta Departamental.

La Junta Departamental acaba de votarla negativamente. Llama la atención que la bancada mayoritaria declarara el asunto como de “disciplina partidaria” para que sus integrantes votaran unánimemente en contra.

El hecho de esta votación significa un claro retroceso en la laicidad entendida como apertura, pluralidad, posibilidad de manifestar, también a través de un monumento, una de las expresiones religiosas más queridas para un importante núcleo de la ciudadanía.

Es un claro acto de discriminación hacia la comunidad católica que nos retrotrae a más de un siglo de distancia, a tiempos de duros enfrentamientos que parecían ya superados.

La Iglesia Católica, Arquidiócesis de Montevideo, lamenta profundamente este hecho.

Al mismo tiempo respetando la decisión que tomó la Junta Departamental, miramos hacia adelante. Queremos ser constructores de una “cultura del encuentro”, lo que supone compartir la pluralidad de visiones en la vida democrática desde la identidad de cada uno.