Iglesia al día

" La Iglesia siempre necesita del soplo renovador y fecundo del Espíritu. Por eso hoy le pido al Señor la gracia de un nuevo Pentecostés. Que nos renueve a todos en la esperanza, en la fe, en la capacidad de amar y servir. "
Mons. Milton Tróccoli (8/7/2017)

Card. Sturla: “La noche de la Navidad se ilumina desde la noche de la Pascua”

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En la Iglesia Matriz se celebró la Misa del día de Navidad

El lunes 25 de diciembre se celebró, en la Catedral Metropolitana, la Misa del día de Navidad. La celebración, presidida por el Cardenal Daniel Sturla, fue acompañada por unos doscientos fieles entre los que se destacaban varias familias.

Jesús es el sentido de nuestra vida
En la homilía, el Cardenal Sturla reflexionó que a diferencia del Evangelio leído la noche anterior, la lectura del prólogo de Juan que la Iglesia proponía para la Misa del día de Navidad podía resultar “muy solemne y un poco complicada de entender”. Hizo énfasis en el término “la Palabra”, al que hace mención Juan y explicó que esta “Palabra es el Hijo de Dios que se encarnó, es el Hijo de Dios que se hizo hombre en el seno de María y fue alumbrado, fue dado a luz, en Belén de Judea hace más de 2000 años”.

Siguiendo con su alocución, el Arzobispo de Montevideo se preguntó “¿por qué el evangelista Juan usa esa expresión; la Palabra?” y explicó “es una palabrita griega ‘logos’ que significa ‘la explicación de’. La explicación, el concepto, la palabra”. En este sentido dijo que “cuando nos preguntamos por el sentido de la vida, el sufrimiento, el dolor, la muerte, decir la Palabra se hizo carne quiere decir el sentido de la vida se hizo carne en el Hijo de Dios, en el Niño nacido de la Virgen Santísima”.

El prelado enfatizó que “los que somos creyentes en Jesús, creemos y sabemos que encontramos las respuestas a las inquietudes más profundas del corazón humano precisamente en este Hijo de Dios hecho carne en Jesús de Nazaret”.

“Frente a Cristo el ser humano responde creyendo en Él o rechazándolo”
Más adelante, el Cardenal Sturla puso en relieve la Navidad y la Pascua. Dijo “que nos explique el sentido de la vida un niño nacido pobre en un establo de animales, que nos explique el sentido de la vida un hombre muerto clavado en una cruz, no deja de ser paradójico”. “Tenemos que ahondar, así como pasa en nuestra vida, para entenderlo” agregó.

Añadió el Arzobispo que “tanto en el pesebre como en la cruz, tanto en la alegría de los que recibieron a Jesús como en el rechazo de quienes no lo recibieron se encuentra la respuesta. Porque Cristo es signo de contradicción, es decir, frente a Cristo el ser humano responde creyendo en Él o rechazándolo”.

Para el prelado “la manifestación más grande del amor de Dios” está en los momentos del nacimiento y la cruz “si Dios se ha hecho niño ha sido por amor, si muere en la cruz también ha sido por amor”. Agregó que “ese amor es el que invocamos y pedimos que nos ilumine” porque “encontramos que entre tantas cosas complejas hay respuestas que son sencillísimas. Porque en el fondo Dios es simplicísimo”.

Continuando su homilía, el Cardenal Sturla afirmó que “el hombre es también paradójico, y cuanto más vive para sí mismo más va a la ruina, más se desarma, más se entristece, más vive en la oscuridad”, pero “cuando el hombre se abre y responde al amor con amor, al amor de Dios pero también al del prójimo, entonces ahí encuentra su sentido”.

En la vida, dijo el Arzobispo, el ser humano “se realiza en la medida en que se da y fracasa cuando está pensando siempre en sí mismo. Por eso la expresión humana del amor, en el amor de la familia, en el amor del esposo y la esposa, en el amor a los hijos, en el amor a los padres, está en salir de nuestro egoísmo y llegar a abrirnos de corazón al otro”.

Al rechazo Jesús responde con un gran amor
En Cardenal Sturla explicó que la Navidad es “el gran gesto de amor de Dios a la humanidad que lo había rechazado y a la que sin embargo Él le da lo que más ama; su propio Hijo”. Por su parte, en la cruz se ve “el amor que llega hasta el fin, hasta el extremo, hasta la última gota de sangre”, dijo.

El prelado argumentó que ante el aparente fracaso de quienes no lo recibieron están “aquellos que sí lo recibieron: María y José, los pastores, los magos, en la cruz nuevamente María, el discípulo amado”. Es así como “todo se ilumina desde la Pascua, desde la resurrección. En definitiva, el amor ha vencido, la vida vence a la muerte, la luz disipa las tinieblas”.

El Arzobispo remarcó que “la noche de la Navidad se ilumina desde la noche de la Pascua”, como decía el pregón de Navidad “es desde el triunfo de la vida sobre la muerte, desde el triunfo del amor sobre el odio, es desde Cristo Resucitado que la comunidad creyente primitiva escribe los Evangelios. Y es ese para nosotros también el camino”.

Sobre el final, el Cardenal reafirmó que “el sentido de mi vida lo descubro en Cristo Jesús, el Señor. El sentido de mi vida tiene que ver con ese niño y con ese hombre que muere crucificado. El sentido de mi vida se desvela en el amor, allí encuentro el porqué de mi existencia. Y por eso en la medida que más ame, cuanto más destruya en mí el egoísmo, rencor, bronca, orgullo, más me abriré a la alegría que es el don del Espíritu Santo”, concluyó.

Fuente: http://icm.org.uy/card-sturla-la-noche-la-navidad-se-ilumina-desde-la-noche-la-pascua/