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La Iglesia en los medios Mujica, los sirios, Obama, Putin y el Nobel

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Y si Dios es argentino…

Mujica dijo que el Premio Nobel “se lo va a llevar el Papa”, y defendió su idea de traer refugiados sirios a Uruguay. Además, se refirió a su reunión de la semana que viene con Putin y habló de la crisis de la izquierda.

El presidente José Mujica, postulado por legisladores y al menos una ONG holandesa al Nobel de la Paz 2014, dijo el miércoles a la AFP que el premio «se lo va a llevar el Papa» Francisco.
«El premio Nobel se lo va a llevar el Papa», aseguró Mujica en entrevista con la AFP.

«Y a mí no se me sube el berretín por el premio Nobel, para lo único que serviría es para un montón de guita que se lo doy hasta el último vintén al (plan) Juntos».

En febrero, los diputados del Frente Amplio, postularon a Mujica al Nobel calificándolo de «ejemplo de vida» por sus prioridades como mandatario y su austeridad.

La iniciativa se sumó a la postulación de una ONG de Holanda, Drugs Peace Institute, que busca que se premie a Mujica por impulsar la legalización de la marihuana, y a un planteo de un grupo de profesores alemanes, que pidieron el Nobel para el mandatario por su aporte en materia de derechos humanos.

Otras iniciativas promovidas por Mujica, como aceptar recibir presos de la cárcel de Guantánamo y a niños refugiados sirios, han sido cuestionadas por la oposición, que lo acusa de estar trabajando para ganar el Nobel.

«Siempre van a decir cosas. Lo de Guantánamo a mí me pareció que era un deber, porque me pasé toda la vida dándole en contra (a la cárcel), y cuando aparece un presidente que quiere hacer algo positivo ¿qué voy a hacer?», señaló.

En la misma línea defendió su plan de que llegue al país, a partir de setiembre, un centenar de refugiados sirios.

«Pienso que los pobres de África no son de África, son de la humanidad, y los gurises que están desparramados por ahí también. El mundo rico, así como las clases más acomodadas, pasan al lado del dolor y no lo quieren ver. Los perros de Europa y Estados Unidos comen mejor que muchísimos africanos. Yo creo que los pobres del mundo son del mundo entero, frente a esos problemas tenemos responsabilidad entera», cuestionó.

«Uruguay no va a resolver (el problema), pero lo que queremos decir al resto de los países de América es ‘vamos a hacernos cargo de algo de eso’. Me dicen: ¿por qué no te encargás de los niños pobres de Uruguay? Lo que se hace por los niños de Uruguay tal vez no será suficiente pero no están en el medio de una guerra. Nos salta el piojo egoísta de adentro», enfatizó.

Putin, Obama y la crisis de la izquierda

Mujica, que se reunirá con Vladimir Putin la semana próxima, aseguró que es necesario «tener relaciones con todo el mundo» y llamó a tolerar regímenes diferentes como el cubano.

El mandatario viajará la semana próxima a Brasilia para participar de una reunión de presidentes sudamericanos con sus pares del bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y aprovechará la ocasión para mantener un encuentro bilateral con el presidente ruso Vladimir Putin, en momentos en que éste enfrenta a la Unión Europea que anunció sanciones a Moscú por haber anexado a Crimea.

Consultado si no es una especie de provocación, responde con su habitual estilo directo: «¿Cuando le vendemos carne o le compramos otras cosas es provocación? Nosotros no vamos a cambiar la realidades del mundo, son como son. Fuimos a hablar con (Barack) Obama y no voy a cambiar la naturaleza del imperialismo yanqui por decir lo que pienso. Creo que un país debe tener relaciones con todo el mundo, sobre todo con los que cortan el bacalao».

«Del punto de vista teórico del mundo, personalmente no estoy de acuerdo con la construcción de bloques. El movimiento mundial que existe de construcción de bloques es una lucha de poderes entre grandes potencias, me da la impresión, para intentar frenar a China», sentenció.

«Creo que la libertad es el manejo de construir una interdependencia flexible que nos permita construir la mayor cantidad de alternativas», enfatiza. «Entonces hablamos con Putin, vemos qué puede salir, hablamos con China, hablamos con todos», dice sonriente.

«Obama me planteó el deseo manifiesto de tratar de mejorar la relación con Cuba. Me transmitió la preocupación por alguien que está preso en Cuba, de origen norteamericano», dijo Mujica, en referencia al estadounidense Alan Gross, condenado por espionaje.

Al preguntarle si el régimen cubano es una dictadura, el mandatario responde: «desde el punto de vista teórico practican lo que ellos llaman dictadura del proletariado, que es democracia de un sector tratando de eliminar las clases sociales en un futuro».

«O aprendemos a tolerar lo que es diferente y por lo tanto aprendemos a convivir con la diferencia o el mundo se hace inhabitable», recalcó. «No quiere decir que uno esté de acuerdo. Pero en el mundo existen claves distintas».

«Yo creo que los hombres venimos luchando por la democracia y la ventaja que tiene la democracia es que nunca se considera ni terminada ni perfecta. Lo que están viviendo ustedes, los más jóvenes, el internarnos en la era digital, probablemente va a desatar formas de democracia que hoy ni siquiera podemos imaginar», aseguró.

Para el mandatario, hay una crisis ideológica de la izquierda en el mundo. «Creo que está buscando sus paradigmas en un mundo que se globaliza», sostuvo.

«El hombre ha llegado a un desarrollo civilizatorio que necesita siquiera empezar a razonar como especie qué es lo que le conviene. La humanidad necesita cierta gobernanza y no hay», destaca.

Sus discursos cuestionadores de los países ricos le han granjeado una popularidad fuera de fronteras: es «porque pega en el clavo», dice. «Yo no descubrí nada. (…) Las posibilidades que tiene el hombre hoy son tremendas. Pero está despilfarrando los recursos y la energía y agravando los problemas».

Vehemente, defiende las iniciativas de recibir presos de la cárcel de Guantánamo -aún no concretada- y que el país acoja niños refugiados sirios, cuestionadas por la oposición política uruguaya, que lo acusan de estar trabajando para ganar el premio Nobel de la Paz, al que fue nominado por legisladores de su partido y la ONG holandesa Drugs Peace Institute.

«Siempre van a decir cosas. Lo de Guantánamo a mí me pareció que era un deber», señaló.

En la misma línea defendió su plan para que llegue al país, a partir de setiembre, un centenar de refugiados sirios.

«El mundo rico, así como las clases más acomodadas, pasan al lado del dolor y no lo quieren ver. Los perros de Europa y Estados Unidos comen mejor que muchísimos africanos», indicó. «Yo creo que los pobres del mundo son del mundo entero».

(Fuente: AFP)