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La Iglesia en los medios MSP hará campaña para convencer a médicos de practicar abortos

EL PAÍS |

Interrupción del embarazo. El subsecretario Leonel Briozzo viajará hasta Salto para “convencer” a ginecólogos que se niegan a practicar abortos. Según dijo, muchas objeciones “no son reales”

FEDERICO CASTILLO

El subsecretario de Salud, Leonel Briozzo, afirma que hay objeciones de conciencia “reales” para no hacer abortos y otras que no lo son. Dijo que muchos de sus colegas no comprenden y les pidió más “compromiso”. Hará campaña en ese sentido.

El tema de la objeción de conciencia, que muchos ginecólogos han esgrimido para exonerarse de practicar abortos en el interior, tiene preocupado a Briozzo. El subsecretario de Salud asume que esa es una de las cuestiones de la ley de despenalización de interrupción del embarazo que más le cuesta comprender a sus colegas.

“Esto ha llevado a que, desde mi punto de vista y muy humildemente lo digo, muchas veces haya objeción de conciencia real y muchas otras veces no, que tienen que ver con otros aspectos”, dijo. Como ejemplo, citó a los médicos que no están de acuerdo en cómo está escrita la ley o con la reglamentación y aseguró que “eso no tiene nada que ver con la objeción de conciencia”.

Según Briozzo, la objeción de conciencia está ligada a aspectos “más religiosos y filosóficos” y no tiene relación “con cuestiones instrumentales”. Además, aclaró que tanto él como todos sus colegas no están a favor de que haya abortos y entiende que a muchos ginecólogos les “cuesta involucrarse en esta problemática”.

“Entonces muchos, por comodidad o conveniencia, pueden plantear: `bueno, entonces si tengo este mecanismo para no participar, hago objeción de conciencia`. Y eso tampoco es lo correcto. La objeción de conciencia tiene que ser algo muy profundo del ser íntimo de la persona, y no una queja porque voy a tener más trabajo u otra cosa”, destacó.

Dijo que debatir, sensibilizar, capacitar e informar a los ginecólogos sobre la objeción de conciencia es una de las “prioridades” que tendrá el Ministerio de Salud en relación a la ley del aborto. Y aseguró que él mismo irá antes que termine el año hasta a Salto a conversar con los 12 ginecólogos del departamento que objetaron el servicio de interrupción del embarazo y con la dirección departamental de Salud. Para el subsecretario la solución al problema de la cantidad de objeciones de conciencia pasa por “profundizar en el compromiso de la profesión médica”.

En ese marco, sostuvo que “no hay una comprensión cabal de que este proceso debe ser necesariamente individual. No es una resolución que se tome grupalmente”, señaló.

Advirtió que las cátedras de ginecología tampoco deben expedirse en forma “institucional” al respecto. Dos de los tres catedráticos de ginecología cuestionaron duramente la normativa y anunciaron que la mayoría de los ginecólogos que la integran harán objeción de conciencia. La otra cátedra está dirigida por él.

“Es un dato de la realidad que mis dos colegas han planteado la objeción. Espero tener la posibilidad para debatir en el ámbito académico de la mejor manera posible”, dijo.

MODIFICACIÓN. A nivel legislativo, el Frente Amplio descarta en esta legislatura la posibilidad de modificar la ley que despenaliza el aborto para hacerla más amplia, como resolvió el Movimiento de Participación Popular (MPP) en un Plenario realizado en diciembre.

El senador Luis Gallo (Asamblea Uruguay) dijo a El País que comparte plenamente el proyecto original del Frente para despenalizar el aborto, el cual no incluía la consulta previa de la mujer con un equipo técnico, encargado de asesorarla sobre las opciones que tiene para seguir adelante con su embarazo. Sin embargo, dijo que la variante introducida por el diputado Iván Posada (Partido Independiente) permitió “salvar el proyecto” y consideró que “no es racional intentar ninguna modificación si no se sabe si estarán las mayorías”.

Para Gallo, cualquier intento por modificar la ley del aborto “está condenado al fracaso, porque tiene una oposición sistemática en el diputado (Andrés) Lima y en todos sus suplentes”, dijo en referencia al único legislador del FA que votó en contra de la iniciativa.

En la misma línea, el senador comunista Eduardo Lorier dijo que es realista respecto a la falta de votos que tiene el Frente para modificar la ley. “Lo que se logró es lo que se pudo lograr porque no teníamos votos propios para hacerlo, puede ser una transición o una transacción que lo convierta en algo definitivo”, explicó en referencia al acuerdo alcanzado con el Partido Independiente.

El diputado Nicolás Pereira (CAP-L) dijo que comparte la posición del MPP, pero remarcó que “es inviable en este período de gobierno”. A eso agregó: “en el Frente estamos casi todos de acuerdo con la idea original, el tema es que falta un voto en la Cámara de Diputados”, dijo.

Posada coincidió que “es inviable” cualquier esfuerzo para modificar la ley del aborto aprobada en esta legislatura, “porque la propuesta fue analizada y no obtuvo los votos necesarios en el ámbito parlamentario”. Según el legislador, “la idea de la legalización del aborto por la sola voluntad de la mujer ya fracasó”.

Consultas no han aumentado

Si bien no pudo precisar cifras, el subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, aseguró a El País que las consultas por aborto no han aumentado en forma considerable desde que la interrupción del embarazo es legal. Esto es así en todas las instituciones, menos en el Hospital Pereira Rossell, donde el subsecretario considera que había una demanda insatisfecha. Además, apuntó que “hay muchas mujeres que desde el ámbito privado o del interior del país prefieren atenderse en el Pereira”. Lo hacen por una cuestión de “confidencialidad y de discreción”, explicó el jerarca ministerial.