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Noticeu Mons. Martin Krebs invitó a mirar la realidad con ojos abiertos y sensibles para construir puentes en un mundo conflictivo

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“El Papa Francisco invita a tener primero una visión realista de las cosas, pero luego estimula incansablemente a transformarlas, con los `ojos de la fe´, con los `ojos del corazón´”, destacó el Nuncio Apostólico en Uruguay, Mons. Martin Krebs, en la recepción que ofreció el miércoles 13 de marzo con motivo de celebrarse 6 años de la elección del Papa Francisco, fiesta nacional de la Santa Sede.

En una breve intervención, Mons. Krebs subrayó la invitación del Papa plasmada en la Exhortación Apostólica «Evangelii Gaudium», publicada al comienzo de su pontificado, en la que señala que “el modo de relacionarnos con los demás que realmente nos sana en lugar de enfermarnos, es una fraternidad mística, contemplativa, que sabe mirar la grandeza sagrada del prójimo, que sabe descubrir a Dios en cada ser humano, que sabe tolerar las molestias de la convivencia, aferrándose al amor de Dios (EG 92)”. “¡Un gran proyecto! Una imagen para ese proyecto son los ojos no solo abiertos, sino también sensibles, que penetran más allá de la superficie”, resaltó el Nuncio Apostólico. “Una imagen para ese proyecto son los ojos no solo abiertos, sino también sensibles, que penetran más allá de la superficie”, acotó. En este sentido, el representante del Papa en Uruguay afirmó que “con ojos abiertos y sensibles” se «construyen puentes en nuestro mundo conflictivo; y muchos católicos contribuyen a las reformas necesarias en su iglesia, que a menudo se presenta muy contradictoria”.

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Minutos antes de las 12.30 h, en un gran salón del Club Uruguay, ubicado frente a la Plaza Matriz, el Nuncio Apostólico junto al Secretario de la Nunciatura, P. Simón Bolívar Sánchez Carrión, se dispusieron a recibir a cada uno de los invitados entre los que se encontraban el Cardenal Daniel Sturla, los Obispos, autoridades, integrantes del Cuerpo Diplomático, sacerdotes y religiosos/as así como representantes de confesiones cristianas y de otras religiones.

Luego de ser entonado el Himno Nacional y el Himno al Papa, el Nuncio Apostólico hizo uso de la palabra. Tras agradecer su presencia al nutrido número de  invitados, Mons. Krebs manifestó que “el Papa Francisco, a pesar de su bendita edad de 82 años, se compromete a fondo con la misión recibida, mostrando gran fortaleza y eficacia, y su ministerio es ciertamente una razón para celebrar”. Seguidamente, compartió una anécdota sobre el Papa relativa a cuando, en septiembre de 2015, fue en persona a una óptica en Roma, para elegir sus nuevos lentes. “Con sus anteojos nuevos, volvió a ver claramente todo, y había dado una nueva prueba de su sencillez”. dijo.

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Mons. Krebs compartió luego, el significado profundo que le sugiere esa anécdota: “A la edad del Papa, muchos otros ya han `cerrado´ sus ojos, en el doble sentido… O muestran al mundo que nunca los abrieron… Para el Papa Francisco, sin embargo, los ‘ojos abiertos y agudos´ son uno de sus rasgos más importantes”. “Con su profundo realismo, no escapa al reino de ideas o ideologías, sino que se pregunta cómo las ideas demuestran su eficacia en la práctica, y especialmente las ideas de la fe”, puntualizó.

El Nuncio Apostólico fundamentó sus expresiones aludiendo a la Exhortación Apostólica «Evangelii Gaudium», en la que el Papa expresa: “Existe una tensión bipolar entre la idea y la realidad… Entre las dos se debe instaurar un diálogo constante, evitando que la idea termine separándose de la realidad (EG 231). La realidad es superior a la idea. Este criterio hace a la encarnación de la Palabra y a su puesta en práctica… No poner en práctica, no llevar a la realidad la Palabra, es edificar sobre arena (EG 233)”.

“La realidad es, por lo tanto, un banco de pruebas para las buenas ideas y para una verdadera fe cristiana”, expresó. No obstante, Mons. Krebs admitió que “algunas personas entienden mal al Papa y piensan que con su `realismo´ solo busca éxito en soluciones prácticas” pero, aclaró, “él condena cada mundanidad espiritual, (que) se esconde detrás de una fascinación por mostrar conquistas sociales y políticas, o en una vanagloria ligada a la gestión de asuntos prácticos (EG 95)”.

Retomando la metáfora de los ojos, el Nuncio Apostólico sostuvo que “a los ojos agudos, se deben añadir los ojos de la fe, porque vemos bien solo con los ojos del corazón, como escribió el escritor francés Antoine de St. Exupéry” y agregó que el proyecto de la fraternidad mística, contemplativa, propuesta por el Papa en «Evangelii Gaudium» supone ver la realidad con “ojos no solo abiertos, sino también sensibles, que penetran más allá de la superficie».

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Seguidamente, Mons. Krebs compartió tres eventos importantes de los últimos meses que muestran claramente el proyecto de la fraternidad contemplativa: “En septiembre de 2018, ha sido firmado el `acuerdo interino´ entre la Santa Sede y China sobre el nombramiento de obispos. En octubre de 2018, ha sido organizado el Sínodo sobre Juventud e Iglesia. Y recientemente, en febrero de 2019, ha tenido lugar la Reunión de Protección de Menores en Roma”. “Todos estos eventos son de gran importancia para la Iglesia Católica y también para sus relaciones con los Estados”, aseguró.

Otros ejemplos del “proyecto de la fraternidad contemplativa”, o “de los ojos abiertos y sensibles’ compartidos por el Nuncio Apostólico fueron los viajes del Papa a Chile y Perú (enero de 2018), Ginebra (Suiza, en junio de 2018, con ocasión del septuagésimo aniversario de la fundación del Consejo Mundial de Iglesias); Irlanda (en agosto de 2018, con ocasión del encuentro mundial de las familias en Dublín); Lituania, Letonia y Estonia (septiembre de 2018); Panamá (en enero de 2019, para la trigésima cuarta jornada mundial de la juventud) y Emiratos Árabes Unidos, en febrero de 2019. “En este último viaje a Abu Dhabi, la fraternidad contemplativa se hizo particularmente clara. El 4 de febrero, el Papa Francisco junto con el Gran Imán de Al-Azhar como representante del islam, firmaron un documento histórico titulado `Fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común´”. «La declaración muestra que el proyecto de la fraternidad también es compartido por hermanos no-cristianos. Las tradiciones culturales y religiosas son diferentes, pero el objetivo de sanar nuestro mundo es el mismo”, enfatizó.

Luego de pedir un aplauso para el chef responsable del ágape e invitar a brindar por el Papa Francisco, en reconocimiento de su aporte a la Iglesia y al mundo, Mons. Krebs animó a los presentes a compartir el almuerzo.

PALABRAS DE MONS. MARTIN KREBS 

Sexto aniversario de la elección del Papa Francisco
Recepción por la Fiesta Nacional de la Santa Sede
13 de Marzo de 2019

Estimado Sr Cardenal Sturla y demás obispos, autoridades estatales, jurídicas y militares, estimados colegas del Cuerpo Diplomático, queridos sacerdotes y religiosos, representantes de confesiones cristianas y otras religiones, queridos amigos,

Bienvenidos a la celebración del sexto aniversario de la elección del Papa Francisco, la fiesta nacional de la Santa Sede. ¡Gracias por venir y manifestar su respeto por el servicio del Santo Padre y de la Santa Sede! El Papa Francisco, a pesar de su bendita edad de 82 años, se compromete a fondo con la misión recibida, mostrando gran fortaleza y eficacia, y su ministerio es ciertamente una razón para celebrar.

Hay muchas anécdotas sobre el Papa Francisco, y me gustaría contarles una de ellas. Parece un acontecimiento cotidiano: una persona va a la óptica en Roma, para elegir sus nuevos lentes. Sin embargo, el hecho se convirtió en algo muy especial, porque esa persona no era cualquiera, sino el Papa. En septiembre de 2015, fue conducido desde el Vaticano hasta Via del Babuino. A su lado, solo un guardaespaldas y algunos policías civiles. El Papa escuchó los consejos de su óptico por unos 40 minutos. Por la ventana de la tienda, iba creciendo el número de las personas que observaban con curiosidad. Por supuesto, al concluir, el Papa ha pagado el trabajo, como correspondía. Con sus anteojos nuevos, volvió a ver claramente todo, y había dado una nueva prueba de su sencillez.

Más allá de lo anecdótico, esta historia tiene para mí un significado más profundo. A la edad del Papa, muchos otros ya han «cerrado» sus ojos, en el doble sentido… O muestran al mundo que nunca los abrieron… Para el Papa Francisco, sin embargo, los «ojos abiertos y agudos» son uno de sus rasgos más importantes. Con su profundo realismo, no escapa al reino de ideas o ideologías, sino que se pregunta cómo las ideas demuestran su eficacia en la práctica, y especialmente las ideas de la fe. El documento «Evangelii Gaudium», publicado al comienzo de su pontificado hace 6 años, muestra la razón de esta perspectiva. El Papa escribió:

Existe una tensión bipolar entre la idea y la realidad… Entre las dos se debe instaurar un diálogo constante, evitando que la idea termine separándose de la realidad (EG 231). La realidad es superior a la idea. Este criterio hace a la encarnación de la Palabra y a su puesta en práctica… No poner en práctica, no llevar a la realidad la Palabra, es edificar sobre arena (EG 233).

La realidad es, por lo tanto, un banco de pruebas para las buenas ideas y para una verdadera fe cristiana. Como se sabe, algunas personas entienden mal al Papa y piensan que con su “realismo” solo busca éxito en soluciones prácticas. Pero, él condena cada mundanidad espiritual, (que) se esconde detrás de una fascinación por mostrar conquistas sociales y políticas, o en una vanagloria ligada a la gestión de asuntos prácticos (EG 95).

Entonces, ¿cuál es su objetivo? ¿Qué quiere lograr? – Probablemente uno pueda dar varias respuestas, pero me gustaría contestar acudiendo nuevamente a la metáfora de los ojos. A los ojos agudos, se deben añadir los ojos de la fe, porque vemos bien solo con los ojos del corazón, como escribió el escritor francés Antoine de St. Exupéry. El Papa Francisco invita a tener primero una visión realista de las cosas, pero luego estimula incansablemente a transformarlas, con los «ojos de la fe», con los «ojos del corazón».

Siguiendo a su maestro espiritual, el jesuita francés Louis Lallemand, en «Evangelii Gaudium» estimula a todos a ver los demás con los ojos de la fe. Escribe: La verdadera sanación, …el modo de relacionarnos con los demás que realmente nos sana en lugar de enfermarnos, es una fraternidad mística, contemplativa, que sabe mirar la grandeza sagrada del prójimo, que sabe descubrir a Dios en cada ser humano, que sabe tolerar las molestias de la convivencia, aferrándose al amor de Dios (EG 92) (Fin de la cita). ¡Un gran proyecto! Una imagen para ese proyecto son los ojos no solo abiertos, sino también sensibles, que penetran más allá de la superficie.

El proyecto de la fraternidad contemplativa ya ha dado muchos frutos, frutos que se deben no solo al Papa, sino también a innumerables personas que lo realizan, dentro y fuera de la Iglesia. «Con ojos abiertos y sensibles» construyen puentes en nuestro mundo conflictivo; y muchos católicos contribuyen a las reformas necesarias en su iglesia, que a menudo se presenta muy contradictoria. Me gustaría recordar tres eventos importantes de los últimos meses que muestran claramente el proyecto de la fraternidad contemplativa. En septiembre de 2018, ha sido firmado el «acuerdo interino» entre la Santa Sede y China sobre el nombramiento de obispos. En octubre de 2018, ha sido organizado el Sínodo sobre Juventud e Iglesia. Y recientemente, en febrero de 2019, ha tenido lugar la Reunión de Protección de Menores en Roma. Todos estos eventos son de gran importancia para la Iglesia Católica y también para sus relaciones con los Estados.

Como otros ejemplos del “proyecto de la fraternidad contemplativa”, o “de los ojos abiertos y sensibles”, me gustaría recordar los viajes del Papa al extranjero en los últimos meses; ellos también son un elemento esencial de la diplomacia de la Santa Sede: Chile y Perú, en el mes de enero de 2018; Ginebra (Suiza), en junio de 2018, con ocasión del septuagésimo aniversario de la fundación del Consejo Mundial de Iglesias; Irlanda, en agosto de 2018, con ocasión del encuentro mundial de las familias en Dublín; Lituania, Letonia y Estonia, en septiembre de 2018; Panamá, en enero de 2019, para la trigésima cuarta jornada mundial de la juventud; Emiratos Árabes Unidos, en febrero de 2019.

En este último viaje a Abu Dhabi, la fraternidad contemplativa se hizo particularmente clara. El 4 de febrero, el Papa Francisco junto con el Gran Imán de Al-Azhar como representante del islam, firmaron un documento histórico titulado «Fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común». La declaración muestra que el proyecto de la fraternidad también es compartido por hermanos no-cristianos. Las tradiciones culturales y religiosas son diferentes, pero el objetivo de sanar nuestro mundo es el mismo. La declaración conjunta habla, y cito, “en nombre de la “fraternidad humana” que abraza a todos los hombres, los une y los hace iguales; en el nombre de esta fraternidad golpeada por las políticas de integrismo y división, y por los sistemas de ganancia insaciable y las tendencias ideológicas odiosas, que manipulan las acciones y los destinos de los hombres”. Finalmente, el documento declara: ¨Nosotros … desde nuestra responsabilidad religiosa y moral, y a través de este Documento, pedimos a nosotros mismos y a los líderes del mundo, a los artífices de la política internacional y de la economía mundial, comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz…”.

Señoras y señores, después de estas reflexiones serias, yo no practicaría la hermandad que el Papa nos recomienda, si ahora les hiciera esperar aún más por la comida que ha sido preparada. No cociné yo mismo, pero confié la cocina a un chef muy talentoso, al Sr. Tomás, para quien pido un aplauso.

Les invito a que levanten su copa conmigo, en reconocimiento al compromiso del Papa Francisco por la Iglesia y por el mundo. ¡Salud!