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Noticeu Mons. Fuentes inaugurará el Jubileo de la Misericordia en la Catedral de Minas y Capilla del Verdún

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El Domingo 13 de Diciembre el Obispo de Minas, Mons. Jaime Fuentes, abrirá la Puerta Santa en la Catedral de Minas como signo de entrada en la Divina Misericordia, y el sábado 19 la abrirá en  en la Capilla Madre de la Misericordia, en la cumbre del Cerro del Verdún.

En una carta de invitación para participar de la inauguración del Jubileo de la Misericordia, Mons. Fuentes recuerda que el Papa Francisco convocó este Año de la Misericordia que comenzará en la fiesta de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre “porque desea que tomemos mayor conciencia del inagotable amor misericordioso de Dios para con nosotros (el Niño-Dios que va a nacer en Belén morirá en una cruz, ofreciendo su vida para redimirnos de nuestros pecados y abrirnos el cielo) y, profundizando en ese Amor, cultivemos la misericordia en nuestra convivencia diaria: dando de comer al hambriento, visitando a los enfermos y encarcelados, teniendo paciencia con los defectos ajenos, perdonando las ofensas…”.

La ceremonia de apertura del Jubileo de la Misericordia en la Catedral de Minas comenzará a las 19 horas, en tanto en la capilla Madre de Misericordia, tendrá lugar a las 17 horas. “La Virgen desea que muchas personas puedan reencontrarse con su Hijo en el correr de este año y, experimentando la alegría de recibir el perdón de los pecados en la Confesión, exclamarán: ‘¡Jesús es divino!’”, aseguró el Pastor.

Mons. Fuentes enfatizó que en el Santuario Nacional de la Virgen del Verdún, se podrá ganar la Indulgencia de este Año Santo e invita a frecuentar más el sacramento de la Penitencia.

 

 

Minas, 28 de noviembre de 2015

Queridos hermanos:

me alegra mucho escribirles a punto de empezar el Adviento. Hace tres días, me llamó por teléfono Alicia, la señora que viene a casa a cocinar y limpiar. Estaba desesperada, porque se había adelantado el nacimiento de su primera nieta… Gracias a Dios todo se resolvió bien y le faltó tiempo para decirme, feliz: “¡María Pía es divina”!…

Hasta que llegó la criatura, toda la atención se concentraba en la madre. Cuando finalmente llega al mundo, es ella el centro de interés: la madre pasa a un segundo plano…

Esto es lo que sucede con la espera del Adviento: a partir de mañana y hasta Navidad, esperaremos a Jesús fijándonos en su Madre, María Santísima.

Este Adviento es muy especial, ya que en la gran fiesta de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre, comenzará el Año de la Misericordia. El Papa Francisco lo dispuso así, porque desea que tomemos mayor conciencia del inagotable amor misericordioso de Dios para con nosotros (el Niño-Dios que va a nacer en Belén morirá en una cruz, ofreciendo su vida para redimirnos de nuestros pecados y abrirnos el cielo) y, profundizando en ese Amor, cultivemos la misericordia en nuestra convivencia diaria: dando de comer al hambriento, visitando a los enfermos y encarcelados, teniendo paciencia con los defectos ajenos, perdonando las ofensas…

Quiere también el Papa, que el Año Jubilar se celebre en cada Diócesis. Por eso, el 13 de diciembre, junto con la Puerta Santa que él abrirá en la Basílica de San Pedro como signo de entrada en la Divina Misericordia (este año, para que sea una dichosa realidad,  tenemos que frecuentar más el sacramento de la Penitencia) abriremos también en la Catedral de Minas nuestra Puerta Santa.  Están todos invitados a participar en la ceremonia, el Domingo 13 a las 19 horas.

Y aún hay más. En Minas disfrutamos del privilegio del Santuario Nacional de la Virgen del Verdún, y en él también se podrá ganar la Indulgencia de este Año Santo.  El sábado 19, a las 5 de la tarde, abriremos la Puerta Santa de la capilla Madre de Misericordia, en la cumbre del cerro. La Virgen desea que muchas personas puedan reencontrarse con su Hijo en el correr de este año y, experimentando la alegría de recibir el perdón de los pecados en la Confesión, exclamarán: “¡Jesús es divino!”.

Hoy hace cinco que fui ordenado obispo y empecé a ejercer mi ministerio pastoral en esta querida Diócesis de Minas. Les doy a todos, de corazón, ¡muchas gracias!: por haberme recibido con tanto cariño, por estar cerca, por la colaboración que prestan. Durante este año que comienza, en el que estaré más libre de algunas tareas que tenía hasta ahora, me propongo visitarlos con más frecuencia.

Le pido a la Virgen Santísima, Madre de Jesús y centro del Adviento, que esté muy cerca de cada uno, especialmente de quienes están enfermos o pasando por algún dolor o sufrimiento.

Deseándoles un buen comienzo del Adviento y del Año de la Misericordia, reciban mi bendición con todo afecto,

+ Jaime

Obispo de Minas