Iglesia al día

" En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios (2 Co 5,20). "
Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma 2020

Mons. Jaime Fuentes Mons. Fuentes: «Francisco ¡sos un grande!»

 Al retornar de su viaje a Río de Janeiro para participar de la Jornada Mundial de la Juventud, el Obispo de Minas, Mons. Jaime Fuentes, compartió su parecer sobre el encuentro del Papa con los jóvenes del mundo.

“Francisco es un grande por todo lo que dijo en Río y por el modo en que  lo dijo. Es un grande porque sabe hablar a los jóvenes en el idioma que ellos entienden: les dice la verdad y la proclama con entusiasmo”, subraya Mons. Fuentes.

Post publicado el 31 de julio en www.desdelverdun.org                      

 FRANCISCO, ¡SOS UN GRANDE! JMJ (1)

Martes 30 de julio de 2013. Son las 11 de la mañana y vuelo desde Río a Montevideo. Estoy rodeado de jóvenes uruguayos que duermen como benditos, literalmente, porque la gracia de estos días les ha empapado el alma y están felices.

En el aeropuerto, una y otra vez han repetido los mismos calificativos redundantes: ¡re-impresionante, re-lindo, re-maravilloso!…

Tienen razón: si los adjetivos siempre resultan pobres para describir experiencias de fe, solamente ese “re”, repetido mil veces, puede dar a entender, aun en su pobreza, lo que ha sido esta Jornada Mundial de la Juventud.

Cuando el Papa Francisco habla de sus antecesores –especialmente de Benedicto-, usa la expresión italo-porteña es un grande. Pienso que, hablando de él, este es el modismo que lo define.

Francisco es un grande por todo lo que dijo en Río y por el modo en que  lo dijo. Es un grande porque sabe hablar a los jóvenes en el idioma que ellos entienden: les dice la verdad y la proclama con entusiasmo. Es un grande también, porque nadie lo puede encerrar en lo “políticamente correcto”: como Jesús,  Francisco no hace ninguna distinción de personas, ni en su hablar ni en sus destinatarios. Francisco es humilde, no se deja servir y  sirve a todos: por eso es líder, por eso es un grande al que el mundo escucha porque presiente y siente que no miente. El Papa es un grande porque en estos días, como me dijo ayer un carioca, ha hecho un gran milagro: ¡un argentino conquistó a todos los brasileños! No solo a ellos, al mundo entero.

Llegué a Río el jueves, casi de noche. El primer encuentro con el Papa fue al día siguiente, en un Via Crucis extraordinario que tuvo lugar a lo largo de Copacabana. Cada una de las catorce Estaciones fue una obra perfecta de escenografía y piedad,  que ayudaba mucho a rezar siguiendo los pasos de la Pasión y muerte de Jesús. Francisco estaba en la sede y los obispos lo acompañamos desde el privilegiado lugar que nos estaba reservado a menos de cien metros de él.

Al terminar la Via Sacra, el Papa habló a los jóvenes (3 .200.000 los dos últimos días, cifras oficiales; un poco menos los días anteriores), a cada uno de ellos. Les habló así: Yo te pregunto hoy a vos: vos, ¿como quién querés ser? ¿Querés ser como Pilato, que no tiene la valentía de ir a contracorriente, para salvar la vida de Jesús, y se lava las manos? Decime: ¿vos sos de los que se lavan las manos, se hacen los distraídos y miran para otro lado, o sos como el Cireneo, que ayuda a Jesús a llevar aquel madero pesado, como María y las otras mujeres, que no tienen miedo de acompañar a Jesús hasta el final, con amor, con ternura?. Y vos ¿como cuál de ellos querés ser? ¿Como Pilato, como el Cireneo, como María? Jesús te está mirando ahora y te dice: ¿Me querés ayudar a llevar la Cruz? Hermano y hermana, con toda tu fuerza de joven ¿qué le contestás?

Escucho la voz de la azafata: estamos llegando a Montevideo y hay que apagar los aparatos electrónicos. Mañana será otro día. Mañana, miércoles, comparto fotos