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Noticeu Mons. Fajardo ordenó un nuevo Diácono

Diacono Alejandro cruz

En la Catedral y Santuario Nacional de San José, el sábado 27 de junio, tuvo lugar la ordenación diaconal de Alejandro Cruz Garabelli, religioso de la Institución Dalmanutá.

La celebración fue presidida por el Obispo de San José, Mons. Arturo Fajardo, que ese día cumplía 8 años de su nombramiento como cuarto pastor de esa Diócesis.

La presentación del candidato a ser ordenado estuvo a cargo del Padre Juan Menoni, de la Institución Dalmanutá. De la familia religiosa acompañaron la ordenación las consagradas y consagrados, así como también los sacerdotes. El Obispo aprovechó esa oportunidad para saludar a todos los integrantes de la vida consagrada de la Diócesis, en el Año de la Vida consagrada y el mes de junio que está dedicado a las vocaciones. Además de algunos sacerdotes del presbiterio diocesano, se destacó la presencia del Superior Provincial de los Oblatos de María Inmaculada (OMI), el P. Jorge Albergati, y de dos Oblatos de la India, que llegaron al país hace unas semanas.

El Obispo comenzó su homilía reflexionando sobre el Evangelio de Marcos y las parábolas y textos que habían sido elegidos para esta celebración. En particular se detuvo en la “parábola del sembrador y la del grano de mostaza” que, como lo señaló el Obispo, “son las parábolas del crecimiento, del contraste, que respondían a la inquietud de los discípulos”. El Pastor sostuvo que esas parábolas “se pueden comparar con lo pobre o poco de nuestra Iglesia, en la que siempre tenemos que confiar como con el grano de mostaza, y mantener la esperanza que se cierne sobre lo pobre del terreno, de nuestra vida, de la vida de la Diócesis o de cualquier comunidad”.

“Siempre en la vida de la Iglesia es Pascua, es viernes santo y es Pentecostés al mismo tiempo, es el misterio de la locura de la cruz, Ella vive, es la impalpable fuerza del Espíritu Santo, no del poder logrado por la organización”, indicó. En otro tramo de su homilía, Mons. Fajardo dijo, citando a los santos padres, que “la iglesia no tiene luz propia, es como la luna, refleja la luz del sol, que es Cristo, es al único que tenemos que seguir y servir, el Señor de la Historial, el mismo ayer hoy y siempre”.

Haciendo referencia al ministerio que el Diácono recibía esa tarde, el Pastor recordó que ”todo ministerio, como dijo el Papa emérito Benedicto XVI, tiene una radical forma comunitaria, en el marco de una iglesia que es una, santa, católica y apostólica, y que se realiza y se vive en las comunidades concretas, en cada iglesia particular presidida por su obispo”.  Mons. Fajardo explicó que la raíz del término Diácono está vinculada al servicio: “sirve a la Palabra de Dios, sirve en los Sacramentos, en el Bautismo, en el Matrimonio, en las exequias, sirve en el altar y sirve a los pobres.

Al término de su homilía el Obispo de San José de Mayo agradeció la vocación de Alejandro, a la vez que repasó algunos aspectos de su vida: sus 47 años de vida, sus 17 años de servicio como Ingeniero electricista en ANTEL y los 21 años de consagración en Dalmanutá. El Obispo agradeció, asimismo, la tarea de la Institución Dalmanutá en el desarrollo de su carisma, el acompañamiento espiritual y, desde hace unos años, en la atención de la zona pastoral de Delta del Tigre en la Cuasiparroquia San Eugenio y Nuestra Señora de Lourdes.

Al final de su homilía, Mons. Fajardo recordó que el próximo 8 de diciembre  inicia el Año de la Misericordia, con el que el Papa Francisco propone ir a las “periferias geográficas y existenciales” y salir de la “autorreferencialidad” que resulta una amenaza para la vida de la Iglesia.  “Como iglesia diocesana estamos iniciando este proyecto de Misión en que queremos ponernos en clave de salida y descubrir que nuestra vida es misión”, concluyó.

Seguidamente continuó la Celebración Eucarística con el canto de las letanías, el gesto de la imposición de manos, la plegaria de ordenación y la promesa de fidelidad. Tuvo lugar, asimismo, la imposición de la estola y la dalmática por parte del Diácono Damián Legelén, el último Diácono en ser ordenado en la Catedral, el 9 de agosto de 2014. El Obispo, por su parte, le hizo entrega al flamante Diácono del Evangeliario. Posteriormente continuó la Misa, invitando al nuevo Diácono a preparar la mesa del altar y ,en su momento, invitar a los fieles a intercambiar el saludo de paz y distribuir la comunión junto al Obispo diocesano.

Al término de la celebración se compartió un brindis en el Hogar Católico.

Información proporcionada por DECOS SAN JOSE