Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

Noticeu Mons. Fajardo agradece muestras de afecto e invita a seguir al Señor y servir a los hermanos

 

 

En su primera editorial en la Página El Octavo Día del diario “El Pueblo” el Obispo de Salto, Mons. Arturo Fajardo, agradece “tantas muestras de afecto recibidas en este tiempo” e invita a “ir al encuentro con Jesucristo” dado que “en Él nace y renace la alegría”.

En su aporte, el nuevo Obispo de Salto anima, asimismo, a que “en este tiempo difícil, que lo que nos distinga sea la pasión por seguir al Señor y servir a nuestros hermanos en especial a los pobres, a los enfermos y a los que están solos”.

Mons. Fajardo insta también a “testimoniar con hechos y palabras que lo mejor que nos ha sucedido en la vida es el encuentro con el Señor. Él es la piedra preciosa el tesoro escondido”.“Encontrarlo a Él es el negocio de la vida. Él es el Camino, la Verdad y la Vida”, subraya.

Un agradecimiento y una invitación

El sábado 15 de agosto Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen a los cielos, en medio de esta situación de pandemia que nos afecta en los social y también en lo eclesial, inicié mi ministerio como séptimo Obispo de Salto.

Quiero agradecer de nuevo tantas muestras de afecto recibidas en este tiempo.

Me han hecho sentir en casa a pesar del corto tiempo transcurrido.

Gracias de todo corazón a todos, en especial a los que con tanto cuidado prepararon la celebración que, a pesar de las limitaciones por el aforo, se pudo vivir con dignidad y belleza.

La invitación que hice en la Santa Misa del pasado sábado de ir al encuentro con Jesucristo, en Él nace y renace la alegría.

A sembrar con confianza la semilla del Evangelio que va adelante, a pesar de las dificultades “no la queman las heladas ni la trillan vendavales “.

Testimoniar con hechos y palabras que lo mejor que nos ha sucedido en la vida es el encuentro con el Señor.

Él es la piedra preciosa el tesoro escondido.

Encontrarlo a Él es el negocio de la vida. Él es el Camino, la Verdad y la Vida.

Al inicio de esta nueva etapa, queremos retomar la rica tradición pastoral de esta Iglesia ya centenaria, en este tiempo difícil, que lo que nos distinga sea la pasión por seguir al Señor y servir a nuestros hermanos en especial a los pobres, a los enfermos y a los que están solos.

Que el Señor nos regale su luz, su consuelo y su paz y nos ayude a emprender con confianza esta nueva etapa del camino diocesano.

 +Arturo Fajardo
Obispo de Salto