Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

La Iglesia en los medios Mons. Daniel Sturla: Devoción a la Virgen y adhesión al Papa, elementos que enriquecen la Iglesia Universal

RADIO VATICANO |

RV2486_ArticoloMons. Daniel Fernando Sturla Berhouet, Arzobispo de Montevideo y Cardenal de la Iglesia Católica a partir del próximo 14 de febrero.

El domingo 4 de enero el Papa Francisco después de la oración del Ángelus anunció los nombres de los nuevos Cardenales que creará en el Consistorio del próximo 14 de febrero. Los nuevos purpurados provienen de 14 Naciones de cada continente manifestando así el vínculo inseparable entre la Iglesia de Roma y las Iglesias particulares presentes en el mundo.

Radio Vaticana dialogó con Mons. Daniel Fernando Sturla Berhouet, Arzobispo de Montevideo que será creado Cardenal el próximo mes de febrero.

A la pregunta sobre los desafíos de la Iglesia en nuestro tiempo, Mons. Sturla respondió a partir de su perspectiva de Arzobispo de Montevideo,evidenciando como principal aquel de la comunicación, que implica el poder llegar a todos en un lenguaje comprensible. Es importante, dijo, “poder anunciar a Cristo como un mensaje liberador de la persona humana, capaz de transformar la vida y las personas”.

Con el nombramiento de nuevos Cardenales provenientes de los cinco continentes, incluso de lugares que nunca antes fueron sedes cardenalicias, el Santo Padre – indicó el Arzobispo de Montevideo – sin duda ha querido subrayar la universalidad de la Iglesia, “un dato muy relevante porque la Iglesia está extendida en todo el universo” – afirmó, y “cada país y cada nación vive el cristianismo con un toque particular que lo da la idiosincrasia propia de la nación”, por lo tanto “el universalizar más el colegio de cardenales” “es un mensaje precisamente de catolicidad que el Santo Padre da a la Iglesia”. El hecho que el Papa haya reconocido la vida de entrega a Cristo nombrando a Cardenales mayores de 80 años “pone en el candelero – prosiguió – a personalidades que en su ancianidad siguen siendo testimonio y marcan cómo la Iglesia es una continuidad desde Jesucristo y los apóstoles hasta el día de hoy”.

Acerca de lo que significa el ser nombrado Cardenal, a partir de su perspectiva de Arzobispo latinoamericano y proveniente de un estado laico, el prelado evidenció la fuerte vivencia de la fe del continente y aquello que representa en el contexto de la Iglesia Universal. “El Uruguay – señaló -dentro de América Latina es una situación peculiar porque pertenecemos a una sociedad con una fuerte tradición laica que ha marcado mucho nuestra cultura”. De ahí parten desafíos sobre el cómo evangelizar: “el hecho de tener ahora esta responsabilidad – dijo – no sólo es para aportar a la Iglesia universal sino también – estando más en contacto con el Santo Padre, con la Curia romana, con los otros hermanos Cardenales,- es poder aportar a la Iglesia local toda la riqueza que hay de la fe, de la entrega por el Evangelio, de la misión, y cómo hacerlo en el mundo de hoy, un mundo globalizado, marcado por un proceso secularizador que en occidente es muy fuerte y que en nuestro país tiene una larga data”.

“Todo esto vivirlo desde el corazón del Evangelio, – concluyó el futuro Cardenal – desde la alegría que significa el sabernos llamados por Dios, depositarios de una riqueza que nos sobrepasa totalmente que es la del amor de Dios, del cual somos testigos para todos los hombres, especialmente para aquellos más necesitados o que se sienten más solos, o que están más alejados de la fe”.

“Los fieles que hablamos español en la Iglesia tenemos una rica tradición que es propia, que de algún modo es heredada de aquellos misioneros españoles que vinieron a nuestras tierras”. Esta tradición, entre otras cosas, “está muy marcada por la fidelidad al Papa, Sucesor de Pedro, y por una devoción a la Virgen Santísima en las distintas advocaciones que la Iglesia en España o las iglesias en América tienen en sus patronas, en sus ciudades e incluso en sus barrios”. “Ojalá que estos dos elementos, de devoción a la Virgen y de amor al Papa, los podamos seguir viviendo porque son un patrimonio que da color a nuestro seguimiento de Cristo y son una riqueza importante que debemos aportar a la Iglesia universal”. “Y ojalá que la bendición de Dios, que supone los nombramientos de Cardenales en España y en Latinoamérica, nos impulse más a vivir con alegría el Evangelio, con mayor devoción a la Virgen y con una mayor adhesión al Santo Padre”.