Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

Noticeu Mons. Collazzi invitó en la Misa Crismal a “ser discípulos misioneros del Maestro, estando juntos y creando unidad” 

 

El 31 de mayo, Domingo de Pentecostés, Mons. Carlos Collazzi presidió la Misa Crismal en la Catedral de Mercedes junto a sacerdotes y diáconos de Soriano y Colonia y algunos otros  integrantes de la Iglesia Diocesana.

En la celebración, transmitida por internet y medios de comunicación, el Obispo animó a anunciar la alegría del evangelio y a “ser discípulos misioneros del Maestro, estando juntos y creando unidad”.

“Qué precioso es estar reunidos y celebrando, casi en la intimidad de esta  Misa Crismal, lo que somos, la obra del Espíritu que actúa en nuestros corazones, que hizo resonar la voz del Maestro ‘sígueme’ y que nos fue consolidando y entregando los enormes regalos del bautismo, confirmación y la eucaristía, que tanto anhelan poder estar presentes para celebrarla”, dijo el Obispo en la Catedral cerrada.

En su prédica, Mons. Collazzi instó a mirar, en Pentecostés, los signos del viento y del fuego. “El viento es el soplo de vida de Dios en nosotros, actuando hoy en la creación, Espíritu nuevo que quiere estar en nuestros corazones en esta época de nueva normalidad y de nuevas modalidades, y que nos impulsa a decir Jesús es el Señor”.

“Este viento nos sacude para poner nuestros dones, talentos y carismas al servicio del bien común”, señaló Mons. Collazzi.  En este sentido, destacó la cantidad de iniciativas que en este tiempo de pandemia se han suscitado: “¡Cuánta solidaridad ha hecho surgir como brote de resurrección divina en el medio nuestro, cuánto nos hace pensar que Jesús es el Señor y desde Él debemos recomenzar”, expresó.

Refiriéndose al signo del fuego dijo que “nos habla de empuje, purificación, zarza ardiente, hogar, casa”.

Luego, dirigiéndose a los sacerdotes, el Obispo de Mercedes les recordó que son un “maravilloso regalo de Dios” para “servir a sus hermanos”. Los invitó, asimismo, a reconocer “con humildad el regalo enorme que el Señor nos da, y pidamos siempre la gracia de la conversión permanente y la fidelidad en todo, en lo pequeño y en lo grande”. “El Señor nos sostiene y nos anima a través del cariño y la gratitud del Pueblo de Dios que estamos llamados a apacentar”, acotó.

Seguidamente, el Pastor animó a los sacerdotes a dejar de lado la tristeza: “No permitamos que las aflicciones y preocupaciones nos quiten esa alegría fruto del Espíritu, arraigada en nuestro corazón, y que nos ayuda a mirar siempre con sinceridad la vida de estos días de pandemia”.

A los diáconos Mons. Collazzi les recordó lo que les encomendó el día de sus respectivas ordenaciones: que estén llenos de toda virtud y con sincera caridad vayan presurosos hacia los pobres y débiles. En ese momento Mons. Collazzi hizo memoria del diácono Luis Ortiz, fallecido recientemente, pidiéndole al Padre que le permita interceder por esa Iglesia Diocesana desde el cielo.

Luego, Mons. Collazzi tuvo palabras para con las consagradas presentes en la Diócesis, a quienes animó a anunciar “siempre con el testimonio y la palabra la alegría del evangelio”.

Finalmente, Mons. Collazzi invitó a todos los presentes y a los que vivieron la Misa Crismal a través de internet y los medios de comunicación a rezar por las vocaciones.