Iglesia al día

" En este tiempo de pandemia, que dejó sin efecto o en suspenso tantos proyectos personales y colectivos... damos, en primer lugar, gracias a Dios por todo lo bueno que hizo surgir en los corazones de hombres y mujeres de nuestra tierra. En todo ello encontramos motivos de esperanza. "
Mirando con Dios este tiempo

Noticeu Mons. Bonino llamó a tener audacia y valor para encontrar caminos nuevos para la evangelización

ORDENACION PRESBITERAL DE MANUEL OMAR ELESPE

Mons. Julio Bonino:  Se puede y se debe buscar a Dios en toda vida humana

Con la presencia de su hermana Claudia, amigos y amigas cosechados a lo largo de su vida y de su trabajo pastoral en la Diócesis de Tacuarembó , en la hermosa mañana soleada del domingo 24 de noviembre, tuvo lugar la ordenación sacerdotal de Omar Elespe.

El lema del nuevo sacerdote es,” Muy gustosamente me gastaré y desgastaré totalmente por sus almas”, 2.Cor, 12, 15.

El grupo Agua Viva de la Renovación carismática animó previo al incio de la Eucaristía con sus cantos de adoración y agradecimiento.

Al comenzar la celebración, la comunidad de Vichadero dio la bienvenida a todos quienes llegaron hasta ese lugar y agradecieron a Dios y al Obispo por elegir esa localidad para la ordenación de Omar, expresaron su alegría y bendición por lo que estaba sucediendo.

Una ambientación de lujo en la plaza de dicha localidad, le dio a la celebración el toque de fiesta que se vivió, cuidando cada detalle en la misma.

La misa fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Julio Bonino,  y concelebrada por los sacerdotes René Da Silva,Gastón Núñez, Edgardo Mendiondo, Rubén Avellaneda, el Diácono Gabriel Ortiz y los seminaristas Nicolás Abreu, y Andrés Furtado.

La primera en ingresar a la celebración fue María, cuya imagen fue llevada por el grupo de legionarias. La estola y la casulla de Omar fueron llevadas por dos señoras de la comunidad y su hermana Claudia fue la encargada de revestirlo.

En su homilía, el Obispo Diocesano confesó que sueña “con una Iglesia Madre y Pastora”.  “Los ministros de la Iglesia tienen que ser misericordiosos, hacerse cargo de las personas, acompañándolas como el buen samaritano que lava, limpia y consuela a su prójimo. Esto es Evangelio puro. Dios es más grande que el pecado. Las reformas organizativas y estructurales son secundarias, es decir, vienen después. La primera reforma debe ser la de las actitudes. Los ministros del Evangelio deben ser personas capaces de caldear el corazón de las personas, de caminar con ellas en la noche, de saber dialogar e incluso descender a su noche y su oscuridad sin perderse”, destacó.

Mons. Bonino expuso su certeza “dogmática” de que “Dios está en la vida de toda persona. Dios está en la vida de cada uno, aún cuando la vida de una persona haya sido un desastre, aunque los vicios, la droga o cualquier otra cosa la tengan destruida, Dios está en su vida. Se puede y se debe buscar a Dios en toda vida humana. Aunque la vida de una persona sea terreno lleno de espinas y hierbajos, alberga siempre un espacio en que puede crecer la buena semilla. Es necesario fiarse de Dios”.

“En lugar de ser solamente una Iglesia que acoge y recibe, manteniendo sus puertas abiertas, busquemos más bien ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos, capaz de salir de sí misma yendo hacia el que no la frecuenta, hacia el que se marchó de ella, hacia el indiferente. El que abandonó la Iglesia a veces lo hizo por razones que, si se entienden y valoran bien, pueden ser el inicio de un retorno”, indicó el Obispo de Tacuarembó al tiempo que advirtió que “es necesario tener audacia y valor”.

Culminada la Celebración, se compartió el almuerzo en el salón parroquial, comida variada y luego un asado de vaquillona, con bebidas frías para apaciguar el calor y Danzas, cantos y mucha alegría para celebrar el acontecimiento.

Homilía  de Mons. Julio Bonino

Reunidos en torno al altar del Señor, estamos clausurando el Año de la Fe. Lo hacemos uniéndonos a nuestro querido Papa Francisco, que hoy en la Plaza de San Pedro a las 10.30 horas celebra la eucaristía con 3 signos que evidencian el valor del momento: -la exposición de las reliquias del apóstol San Pedro, la entrega de la Exhortación Apostólica “El gozo del Evangelio”  y una colecta entre los peregrinos presentes como contribución a los afectados por los desastres meteorológicos del pueblo de Filipinas.

Estamos dando fin al Año de la Fe, en la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, promulgada por el Papa Pío XI en el año 1925, conmemorando el XVI centenario del Concilio de Nicea, incluyendo en el Credo Apostólico las palabras…”Y su reino no tendrá fin”, promulgando así la real dignidad de Cristo .

¡Cuántas veces hemos rezado diciendo “venga a nosotros tu reino”! En el entendido de que Jesús si algo predicó fue que con Él había llegado el Reino de Dios enseñándonos a ser parte de él y a construirlo no sólo buscando el propio bien sino el de los demás,-soportando, con bondad, sin envidia, sin ser presumidos, no siendo orgullosos ni groseros, sin guardar rencor, no alegrándonos nunca de las injusticias sino de la verdad, siendo compasivos, consolando, sanando, escuchando

En ese Reino resplandecen y siempre están la fe, la esperanza y el amor; son preferidos los débiles y los pobres y allí podemos tenerlo todo pero si no tenemos amor no somos nada. Y este día es muy propicio para afirmar juntos: Jesucristo es el Reino de Dios, en El, el Reino de Dios no sólo ha venido, sino que ha alcanzado su plenitud. Y la misión de la Iglesia, de nosotros discípulos del Señor, es anunciar el Reino de Dios, establecerlo en medio de todas las gentes porque la Iglesia es germen y principio de este reino, trabajando por la liberación del mal en todas sus formas.

Querido Omar es en esta solemnidad del Señor que tiene lugar tu ordenación sacerdotal. Luego de un largo camino en tu familia y en la Iglesia ha llegado el día en que recibes el sacramento del orden, por el cual la misión confiada por Cristo a sus apóstoles será ejercida también por tu persona hasta el final de tu vida.

A la pregunta de cuáles son los sacramentos al servicio de la comunión y la misión el Catecismo de la Iglesia Católica responde:”Dos sacramentos el Orden y el Matrimonio confieren una gracia especial para una misión particular en la Iglesia, al servicio de la edificación del Pueblo de Dios, contribuyendo especialmente a la comunión eclesial y a la salvación de los demás.

Dentro de unos momentos, por la unción del Espíritu, serás marcado con un carácter espiritual indeleble, que te configurará a Cristo Sacerdote y te capacitará para actuar en nombre de El único pastor.

Como colaborador del obispo, serás consagrado para predicar el Evangelio, celebrar el culto divino, sobretodo la Eucaristía de la que sacarás la fuerza de tu ministerio siendo pastor de los fieles, en comunión con los demás presbíteros y con tu obispo dando tu vida por este Pueblo de Dios que peregrina en Tacuarembó y Rivera .

Querido Omar, al llamado de Jesús que respondas siempre como te has esforzado hasta hoy, siguiendo su estilo de vida y siendo una transparencia suya en medio del rebaño que se te confía. Que el principio interior, la virtud que te anime y guíe tu vida espiritual se a la caridad pastoral, que es participación de la misma caridad pastoral de Jesucristo.

El contenido esencial de la caridad pastoral es la donación de si, la total donación de si a la Iglesia, es esa virtud con la que imitamos a Cristo en su entrega de si mimo y en su servicio. No es solo aquello que hacemos, sino la donación de nosotros mismos lo que muestra el amor de Cristo por su rebaño. Es la que determina nuestro modo de pensar y de actual, nuestro modo de comportarnos con el pueblo.

Tu ordenación Omar transcurre en un tiempo muy particular, el tiempo del luminoso ministerio del Papa Francisco, el tiempo en que la Iglesia en el Uruguay quiere dar inicio a un nuevo período pastoral en el que los obispos nos hemos esforzado por discernir, ayudados por el magisterio del sucesor de Pedro, cual es la voluntad de Dios sobre nuestras diócesis uruguayas y en este sentido creo oportuno proclamar para tu persona y para toda la comunidad de hermanos aquí presente lo que resume el objetivo general de las “Orientaciones Pastorales de la Conferencia Episcopal Uruguaya para el período 2014-2019 que indican:

Ser Iglesia en estado de misión permanente, Sacramento de Jesucristo vivo. Quien nos revela el amor misericordioso del Padre; Iglesia Madre que sale al encuentro, recibe, escucha, reconcilia y sana

Omar, te encomiendo que en el comienzo de tu ministerio sacerdotal junto a Gastón, profundices y encarnes el espíritu que anima estas palabras, que pienso tienen mucho que ver con tu manera de procurar vivir el evangelio. Que junto a los hermanos y hermanas de las comunidades de la parroquiaMaría Auxiliadora, profundicen las

actitudes que testimonien que la Iglesia es Madre que sale al encuentro, en estado de misión permanente. Y quiero terminar estas palabras haciendo resonar la voz de nuestro Papa Francisco, que no hace mucho a un periodista de revistas de la Compañía de Jesús les decía:

‘Lo que la Iglesia necesita con mayor urgencia hoy es capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones, cercanía, proximidad. Veo a la Iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto. Curar heridas, curar heridas… Y hay que comenzar por lo más elemental. La Iglesia a veces se ha dejado envolver en pequeñas cosas, en pequeños preceptos cuando lo más importante es el primer anuncio: “¡Jesucristo te ha salvado!”. El anuncio misionero se concentra en lo esencial, en lo necesario, que, por otra parte es lo que más apasiona y atrae, es lo que hace arder el corazón, como a los discípulos de Emaús.

Yo sueño con una Iglesia Madre y Pastora. Los ministros de la Iglesia tienen que ser misericordiosos, hacerse cargo de las personas, acompañándolas como el buen samaritano que lava, limpia y consuela a su prójimo. Esto es Evangelio puro. Dios es más grande que el pecado. Las reformas organizativas y estructurales son secundarias, es decir, vienen después. La primera reforma debe ser la de las actitudes. Los ministros del Evangelio deben ser personas capaces de caldear el corazón de las personas, de caminar con ellas en la noche, de saber dialogar e incluso descender a su noche y su oscuridad sin perderse.

Tengo una certeza dogmática: Dios está en la vida de toda persona. Dios está en la vida de cada uno. Y aun cuando la vida de una persona haya sido un desastre, aunque los vicios, la droga o cualquier otra cosa la tengan destruida, Dios está en su vida. Se puede y se debe buscar a Dios en toda vida humana. Aunque la vida de una persona sea terreno lleno de espinas y hierbajos, alberga siempre un espacio en que puede crecer la buena semilla. Es necesario fiarse de Dios.

En lugar de ser solamente una Iglesia que acoge y recibe, manteniendo sus puertas abiertas, busquemos más bien ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos, capaz de salir de sí misma yendo hacia el que no la frecuenta, hacia el que se marchó de ella, hacia el indiferente. El que abandonó la Iglesia a veces lo hizo por razones que, si se entienden y valoran bien, pueden ser el inicio de un retorno. Pero es necesario tener audacia y valor.

Dios, en la historia de la salvación, ha salvado a un pueblo. Nadie se salva solo. Y la Iglesia es el pueblo de Dios en camino a través de la historia, con gozos y dolores. Sentir con la Iglesia, quiere decir estar en este pueblo. Esta Iglesia es la casa de todos, no una capillita en la que cabe sólo un grupito de personas selectas. Sucede como con María: Si se quiere saber quién es, se pregunta a los teólogos; si se quiere saber cómo se la ama, hay que preguntar al pueblo. María, a su vez, amó a Jesús con corazón de pueblo”.

Mi más afectuoso agradecimiento a la comunidad de Vichadero que ha preparado todos los detalles de esta fiesta, siempre dan ejemplo de preciosa hospitalidad. Mi gratitud a todos los hermanos de comunidades distantes que han hecho largo camino para estar participando de esta celebración El Señor los bendiga y guarde de todo mal. Amen.

Palabras de Omar Elespe

El flamante sacerdote en sus palabras, lo primero que hizo fue mostrar una bandera junto a una integrante de la comisión de Rivera por la vida sustentable y el agua, donde rezaba, Vichadero mi tierra no se vende, y afirmó su compromiso de apoyo en la lucha por el Uruguay natural libre de mega minería.

Sus palabras después fueron de agradecimientos a todas y cada una de las personas que le fueron ayudando en este largo proceso. En primer lugar a Dios y así siguió:

1-Familia- Papá y mamá que no están pero están porque creo en un Dios de VIDA no de Muerte- Mi hermana Claudia

2-Comunidad del Cordón

3-Comunidad de san Lorenzo de Montevideo.

4-Vecinos 5-Paso de los Toros…. Virgen del Carmen y Sagrada Familia

Tacuarembó…… 4 Parroquias

7-A los medios de comunicación y en especial al programa del canal 7: “Cosas nuestras” conducido por Lorena Ordiozola, director de cámaras Walter Romero y Wilco Jakes en la cámara

8-Murga los Pierrots. Chula y familia9-Comunidad de Fátima, Cuchilla del Ombú, Pueblo 33 y Paso del Cerro

9- EQUIPO MISIONERO Rivera…

10-Parroquia de Santo Domingo

11-María Auxiliadorade Vichadero y capillas (Alborada, Cerrillada, Hospital, Moirones y Lapuente

12-Gastón Núñez

13-Obispo se la jugó por mí y a ustedes que se la jugaron por mi

El obispo después agregó al Padre René, que aseguró es el “culpable” de que Omar esté en la Diócesis de Tacuarembó ya que si hay alguien que se preocupa y reza por las vocaciones en la Diócesis es el Padre René.

Fuente: Boletín Digital “Manantial”