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Noticeu Mons. Bonino a los periodistas: “El cuidado de la casa común, no es un tema más en las preocupaciones de Jorge Mario Bergoglio”

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Pese a la lluvia que cayó casi sin intermitencias durante todo el viernes en Montevideo, un grupo de periodistas de medios de alcance nacional y de medios eclesiales respondieron a la cita con el Obispo de Tacuarembó, Mons. Julio Bonino, para interiorizarse sobre la Encíclica del Papa Francisco “Laudato Si”, dada a conocer recientemente por la Santa Sede.

Este encuentro se enmarcó en las “tertulias” que la Oficina de Prensa de la CEU organiza periódicamente para abordar junto a periodistas de diversos medios de comunicación temas de actualidad, ofreciendo la mirada de la Iglesia de la mano de un experto.

Haciendo despliegue de su habitual sencillez en el trato y de sus salidas oportunas y ocurrentes, a medida que los periodistas llegaban, el Obispo logró entablar con cada uno una relación afable y de confianza.

Mons. Bonino comenzó explicando la motivación de su interés por el tema medio ambiental. En este sentido compartió que esa sensibilidad respecto a la naturaleza lo acompaña desde sus primeros años de vida, cuando disfrutaba intensamente del paraje de su ciudad natal, Santa Lucía (Departamento de Canelones). Luego, al ser nombrado Obispo por el Papa Juan Pablo II se trasladó a Tacuarembó donde descubrió la desbordante belleza de su geografía, la riqueza de las raíces guaraníticas (no reconocida debidamente) así como de las tradiciones de su gente. Hace algunos años, ante la inquietud de pequeños y grandes hacendados de Tacuarembó al detectar que sin su permiso exploraban su suelo con vistas a algún tipo de explotación, se formó la Comisión “Tacuarembó por la vida y el agua” que el Obispo integra, y cuyo objetivo reside en desplegar acciones tendientes a la protección del medio ambiente en general, del agua y de la tierra.

Al inicio de su presentación de la Encíclica (la primera que el Papa ha elaborado completamente) el Obispo  comentó como una novedad que está dirigida no solamente a los católicos y a los hombres de buena voluntad (como sucede en  diferentes Exhortaciones o Encíclicas que conforman el Magisterio de la Iglesia)  sino “a cada persona que habita el planeta” y con ella el Papa intenta especialmente “entrar en diálogo con todos acerca de nuestra casa común. (LS 3)”.

Enfatizó que la Encíclica hace un planteo ecológico que va de la mano del planteo social que, como lo expone el Papa “debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres”.  Resaltó, asimismo, la advertencia del Papa en el sentido de que “podemos ser testigos mudos de gravísimas inequidades cuando se pretende obtener importantes beneficios haciendo pagar al resto de la humanidad, presente y futura, los altísimos costos de la degradación ambiental”.

UNA ENCICLICA CON SELLO LATINOAMERICANO

Mons. Bonino planteó que en esta Encíclica “hay una continuidad con el magisterio de la Iglesia latinoamericana, muy especialmente Aparecida, con sus antecedentes  de Medellín y  Puebla donde la Iglesia hace una clara opción por los pobres, contra la pobreza y a favor de  la liberación”. Destacó que en el texto se ve reflejado “una evocación a lo pensado y escrito en nuestro contexto continental: los temas de la ´casa común´, de la `madre tierra´, del “grito de la tierra y del grito de los pobres´, del `cuidado´, de la interdependencia de todos los seres”, de “pobres y vulnerables”, del “cambio de paradigma”, del ser humano como tierra” , que siente, piensa y ama, de la ecología integral.

Asimismo, resaltó que el método de analizar la realidad para iluminarla  propuesto por el Papa es el de la Iglesia latinoamericana: VER-JUZGAR-ACTUAR –CELEBRAR

El Obispo de Tacuarembó agregó que “Francisco ubica su aporte en la línea de sus predecesores, recordando sus enseñanzas que acrecientan el contenido de la doctrina social de la Iglesia: Juan XXIII, Juan Pablo II, Benedicto XVI”.

“Algo a destacar, novedoso, es que asume denuncias, declaraciones de Conferencias Episcopales del mundo entero, (Ej. Estados Unidos Alemania, Brasil , Argentina, ). Contribuciones también de pensadores  como Teilhard de Chardin,  Romano Guardini, Dante Alighieri, el protestante Paul Ricoeur y el musulmán Ali Al Khawwas”, manifestó el Pastor.

LA “OPORTUNIDAD” DE LA ENCICLICA

Aludiendo a la oportunidad de esta Encíclica del Papa Francisco,  Mons. Bonino recordó que “Francia va a acoger y presidir la vigésimo primera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 (COP21/CMP11), también llamada «París 2015» del 30 de noviembre al 11 de diciembre. Se trata de una fecha crucial, ya que debe desembocar en un nuevo acuerdo internacional sobre el clima aplicable a todos los países, con el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC. Francia desempeñará por lo tanto un papel de primer orden en el plano internacional, para acercar las posiciones y facilitar la búsqueda de un consenso en Naciones Unidas y también en la Unión europea, la cual ocupa un lugar importante en las negociaciones sobre el clima”.

Asimismo, el Obispo señaló que Laurent Fabius, ministro de Asuntos exteriores  y desarrollo internacional, futuro presidente de la COP 21 advirtió que “en Paris el mundo tiene una cita con el futuro del planeta, Francia acogerá la próxima conferencia sobre el clima: el objetivo es sencillo lograr una cuerdo mundial para que nuestro planeta siga siendo habitable. Sabemos que si no actuamos ahora nos enfrentamos a un cambio de clima catastrófico, que tendrá consecuencia en todos lo ámbitos”. “Así pues tenemos una responsabilidad histórica pues somos la primera generación que toma conciencia del problema pero somos la última generación que puede actuar. Como dice el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon `No hay plan B´ porque no hay planeta B”, dijo.

“DIOS PERDONA SIEMPRE, LOS HOMBRES A VECES, LA NATURALEZA NUNCA”

Mons, Bonino aseguró a los periodistas presentes que “la ecología, el cuidado de la casa común, no es un tema más en las preocupaciones de Jorge Mario Bergoglio. Prueba de esto es la elección de su nombre de Papa, Francisco,  por San Francisco de Asís”.  Citó al respecto al propio Papa: “Creo que Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad. Es el santo patrono de todos los que estudian y trabajan en torno a la ecología, amado también por muchos que no son cristianos. Él manifestó una atención particular hacia la creación de Dios y hacia los más pobres y abandonados (…) En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior. (LS 10)”

El Obispo de Tacuarembó recordó que el Papa ha dicho “`Dios perdona siempre; los hombres a veces; la naturaleza nunca´ y desde el primer momento ha hecho llamamientos para que los fieles se impliquen en la protección de la naturaleza: ya en la misa de 19 de marzo de 2013 con la que comenzó oficialmente su pontificado, pidió a quienes ocupan puestos de responsabilidad que custodiaran la naturaleza y no dejaran que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro´”.

Reafirmando  la relevancia que el Santo Padre concede al tema ecológico, Mons. Bonino se retrotrajo al 9 de febrero en que recordó que “es obligación de los bautizados custodiar la Creación”.  Aclaró que “se refirió a los que ven  en el ecologismo un caballo de Troya del marxismo: ´Cuando escuchamos que hay gente que se reúne par pensar como custodiar la creación  podemos decir `¡pero no, esos son verdes!. ¡No, no son verdes! ¡Son cristianos!´ Es nuestra responsabilidad. Al cristiano que no custodia la Creación,  no le importa el trabajo de Dios,  este trabajo nacido del amor de Dios hacia nosotros”.

Al finalizar su presentación, Mons. Bonino presentó las cinco formas concretas que propone el Papa para el cambio de vida al que llama a los cristianos y a toda la humanidad (sintetizadas por aciprensa): ser agradecido y practicar la gratuidad; educar en los diversos ámbitos; destierro del consumismo compulsivo; olvido del egoísmo y conversión interior.

Luego de la intervención del Obispo, los periodistas intercambiaron miradas, plantearon preguntas y coincidieron en la necesidad de una toma de conciencia y cambio de actitud personal como primera medida y de controles y sanciones para quienes atacan la naturaleza y la ecología de alguna forma.